Ni dios, ni patrón, ni marido.
Amarte a vos sobre todas las cosas.
Porque ese es el único inicio.
Comprender el propio amor, luego hacia las personas, luego el resto.
El que no se ama a sí mismo, no puede amar lo demás.
Se queda el sentimiento aunque sea bueno,
en un sinsentido. Un incierto.
Nunca nadie antes que vos.
Nunca nadie más que vos, sobre todas las cosas.
jueves, marzo 18, 2021
Primer mandamiento
jueves, marzo 04, 2021
詩織
domingo, febrero 14, 2021
El amor y sus demonios
domingo, noviembre 08, 2020
En la piel de ellas.
¿Estarían ahí si fuera al revés?
¿Cómo sería si fueran ellos los que no desearan nunca un embarazo?
Porque el deseo urge y así surge.
Digo porque muchos no deben desear nunca un embarazo, y sin embargo son cómplices cobardes de este sistema. Digo, porque podríamos cambiar las cosas. Pregunto si fuera al revés...
Si después de una fogosa noche ellas desaparecen, huyen, desembarazándose del asunto.
Si quedaran ellos con la duda y el temor... y el vientre ocupado.
¿Recordarían tomarse la pastilla todos los días, que es una paja? Porque pincharse la cola todos los meses, olvídalo, ya lo sé.
¿Qué pensarían si en ese momento íntimo de besos y roces, ellas rechazan el forro porque les molesta?
¿Cuántos de todos ellos tendrían al día su método anticonceptivo? ¿Cuántos de ellos aún nunca desean un embarazo?
¿Cuántos estarían dispuestos a llevar a cabo los controles de embarazo con extracciones de sangre, pérdida de tiempo en colas y burocracias para los demás estudios? ¿Cuántos estarían decididos a parir? ¿Cuántos elegirían no parir? ¿Cuántos si pudieran no asumir ningún rol de progenitor responsable, huirían? Como desertores.
¿Cuántos más seríamos , compañeros? ¿Cuánto más sería el compromiso?
¿Se disfrazarían de grinch o de hinchas de sarmiento de Junín para copar el congreso con furia? ¿Se sumarían al grito colectivo? ¿Mostrarían el torso en verano?
¿Qué votaría usted señor diputado si fuese su cuerpo?
La ley de aborto no es un asunto de mujeres. Es una deuda del estado hacia todas las mujeres que obligaron a parir en su contra.
No es asunto de mujeres, porque hay mujeres en contra. Pero con mucho respeto creo que aquellas que están en contra no entienden de que se trata. El concepto que sostienen fuertemente tiene que ver con la VIDA (entiendo yo. Como también esta Ley que deseamos) ideológica, no real... encegueciendo a través de su ternura y creencias, que la muerte llegó hace rato y sigue ocurriendo.
Así como también hay compañeros que acompañan y apoyan.
Ni siquiera es un asunto. Tiene que ser LEY.
¿Cómo se apurarían los tiempos si la Alberta hubiera tenido un embarazo no deseado?
Primero: requiere un mínimo de compresión de la realidad y del contexto histórico. Es una voz alzada de años de silencio, privilegios y desigualdades.
Segundo y lo más difícil. Basta con ponerse en la piel de ellas, compañero, compañera.
Si nunca podés ponerte en la piel de otra, es lógico que no apoyes una ley, porque por suerte no te pasó.
viernes, noviembre 06, 2020
El amante - Marguerite Duras
Ese faltar de las mujeres a sí mismas ejercido por ellas mismas siempre lo he considerado un error. No se trataba de atraer al deseo. Estaba en quien lo provocaba o no existía. Existía ya desde la primera mirada o no había existido nunca. Era el entendimiento inmediato de la relación sexual o no era nada. Eso también lo sabía antes del experiment..
domingo, octubre 18, 2020
Invisible a los ojos
Dia de la madre.
1)
Este día como todos los inventos comerciales me generan un poco de incomodidad.
No debería existir un solo día para honrar a las Madres, pero acepto que me hace feliz ver a las familias juntadas, comiendo felices. Tal vez sea una excusa para les hijes del rigor.
Pienso también en todos los pequeñines que no tienen madres, incluso los adultos a quienes ensombrece un poco este día alguna ausencia a pesar del tiempo. ¿Pero que son las madres sino ejemplos de lucha, resistencia y fortaleza? Incluso en la ausencia, ellas, continúan dejando este legajo a sus hijas e hijos.
Madre, figuras o función materna, maternidades: Son todo lo mismo. Mujeres. Poder femenino invencible, indoblegable. Innato, natural, forzado o esforzado. El superpoder es ser cada día, la mejor versión de sí.
A lo largo de la historia las mujeres demostraron lo poderosas que pueden ser si se unen. Desde siempre.
La maternidad no se opone ni al feminismo ni al aborto, al contrario. Esto es una gran confusión mental.
Los espíritus maternos son los que nos inculcan con amor y ternura a ser libres y crecer. A luchar desde lo personal contra cada desilusión, y colectivamente por los derechos de todas.
Fuente inagotable de luz y sabiduría, iluminan siempre nuestros caminos, incluso aunque ya no estén.
2)
Mamíferos somos.
Dependemos de esas glándulas.
La teta, señora, la teta.
Aguante esas proveedoras de alimento.
Ese lugar,
el pecho de mamá
cerquita de su corazón,
el lugar al que todos queremos volver.
3)
-Hoy le compramos rosas a todas las pacientes internadas- Me dice animado
-¡Qué lindo! ¿Se pusieron contentas?
-Si, estaban re contentas, a la mañana entregamos 6 ramos.
-Me imagino. ¿Y a quién se le ocurrió?
-A mí.
-Mentira negro, si los clínicos no tienen corazón.
-No, a mí de verdad. Le dije a Vale y fuimos a comprar. Estoy practicando...
-Aaa ¡al final tenías corazón!
-¿Viste? Hoy lo encontré.
4)
En fin: Feliz día para todas.
Un abrazo y mucha fuerza para todas aquellas madres que hoy están alejadas de sus familias, internadas en los hospitales o en sus casas luchándola. Pronta recuperación.
viernes, octubre 16, 2020
Fuerza mayor, permiso para circular por aquí.
Tampoco vi venir eso que sentimos al principio, innegable.
Ni lo que vendría después, la fuerza expansora de la combustión que nos empuja adelante como equipo.
No te elegí para que seas mi compañero. Eso se siente: y se lucha o se abandona.
Ahora si, te elijo todos los días. Tu luz hace brillar mi vida.
sábado, octubre 03, 2020
Que salud sea siempre, excusa de brindis.
La salud es un derecho.
Más que una afirmación, a menudo es un reclamo.
Es una verdad.
La vida es un derecho.
La libertad es un derecho.
Y en estos tiempos también,
más que una afirmación es un reclamo
contra las recomendaciones de aislamiento,
Y cuidado de los seres queridos
que es una forma de amar distinta
a la que estamos acostumbrados
extrañando, sin abrazos ni mates
pero comunicados.
A penas un si se quiere, pequeño sacrificio
de estar alejados
para proteger lo que se ama.
Para que el encuentro llegue,
aunque tarde.
La salud es un derecho, si.
Pero la vida y la libertad es tuya.
Eso lo aprendiste a defender con uñas y dientes.
En esta pandemia,
la responsabilidad individual que todos cuestionan
no es más que otro derecho de conducta
para todos los que tienen capacidad de consciencia.
Significa que la vida tuya,
no la salva nunca el sistema de salud
(aunque si la acude y atiende).
Porque tu vida es tu derecho,
y depende de las decisiones que tomes.
Significa que teniendo toda la información
resonando en todos lados
si aún así, se hicieran las cosas mal
sabiendo las consecuencias,
entonces enfermar, no sólo es un derecho
sino que es TU responsabilidad.
Porque sino pareciera que la salud es una bandera
con la responsabilidad siempre de otro.
Esos reclamos aparecen en el individualista
cuando les toca de cerquita.
¿O los viste levantarse por los derechos de
los que nos cuidan?
¿Os viste defendiendo la salud cuando se
se la disfraza de administrativa?
¿Levantaron los brazos cuando la salud
necesitó la protección correcta,
el descanso merecido?
No estuvo compañero defendiendo la salud
como el derecho que reclama.
Al principio se armó el escenario de los aplausos nocturnos
dando mucha energía, y emoción
Hasta que se cansaron de la rutina, de estar adentro.
Y ya ni aplauso.
Ah, pero cuando el sistema de salud colapsa
(y estaban avisados)
vuelve el reclamo
Aunque nunca te levantaste por la salud que
ya estaba quebrada previamente.
La salud es un derecho, sí.
Pero también es tu responsabilidad.
La vida tuya nadie la salva
excepto vos mismo.
Cuidate,
para que la próxima vez
los derechos sean un reclamo colectivo.
Y lo hagamos Juntos.
domingo, agosto 30, 2020
Nos-otros
Los otros, son ellos. Los que elevan la bandera de la honestidad y sinceridad, que es verdad son virtudes de gran valor y que no abundan. Ellos, los apasionados de las causas perdidas. Los que te cantan la justa y no andan con vueltas. Pero ellos, que también en su grandilocuencia se jactan de su duro falo, y te acusan de leche tibia. Utilizan el nombre de la verdad, como ejercicio de poder.
Ser honesto, no te da el derecho de lastimar a los demás. Cuando se utiliza tercamente la honestidad como excusa para ser violento, hay un grave problema. Aqu-ellos, quienes creen tener el derecho de decir de cualquier manera, cualquier cosa siendo fieles a su sinceridad. Actos que disfrazan la violencia. Presentan un déficit para ser honestos consigo mismos.
En aquellos que se ríen de todos, pero no se ríen de sí mismos. Aquellos que siempre quieren tener la razón y con los que no se puede discutir. Aquellos impulsos que hacen que de a poco, los demás se alejen.
A la voz de "no lo tomes personal, soy así". Si es personal.
Los violentos, son personas en conflicto constante.
Los que conviven con una guerra interna.
Los otros, ellos. Como algo externo y ajeno.
A veces, somos nos-otros.
Lo difícil de reconocer la violencia
es que el impacto que nos golpea
viene de nuestras propias acciones,
directamente hacia nos-otros mismos.
A partir de ahí, de nuestra violencia generada
a los otros, que no son otros
mas que nos-otros
es que podemos hacer el cambio
y empezar a sanarnos.
sábado, agosto 29, 2020
Sansei - Nikkei 3era generación
Por suerte nunca tuve la oportunidad de decir todo esto. Pero el solo hecho de pensarlo me causa gracia. Me sentiría como un Aragorn apachuchado buscando auxilio... en una tintorería. Grotesco.
Esto creo en mi mente miles de fantasías. Es que creía que todas las tintorerías eran como la de mi abuelo... que mientras buscaban a mis padres, me iban a invitar a tomar ochá y comer pejerrey frito.
Los mandatos familiares quedan grabados en la cabeza, con una fuerza sorprendente.
Recuerdo por ejemplo cuando iba camino a la facultad, o tomaba calles por primera vez de recorridos repetitivos que haría... los ubicaba visualmente y después ya eran una referencia del camino.
Al día de hoy, me mudé por primera vez de casa, de ciudad y de provincia. En Zapala hay una sola tintorería. Por supuesto, es refugio.
Distanciamiento social obligatorio
Nadia y Miguel estaban juntos hacía varios años. Se habían conocido mediante una aplicación de citas del celular, y se casaron muy enamorados al año. De esto varios años ya habían transcurrido.
Estar juntos, es una manera de decir. Es decir, vivían juntos... pero poco a poco, se fueron alejando. Sin darse cuenta, de la misma manera en que aparece el amor.
Al principio, dejaron de hacer cosas juntos, atribuyéndole la falta de ganas al cansancio, al trabajo, a los problemas cotidianos. Luego comenzaron a distanciarse y hasta en su pequeño departamento se evitaban. Trataban de permanecer en ambientes distintos con la excusa de "respetar los tiempos y espacios" del otro.
Luego, en el 2020 llegó la Pandemia por COVID 19. Maldito bicho.
Los dos trabajaban desde la casa, pasaban mucho tiempo mas juntos. En el mismo espacio para ser más exactos.
Los roces comenzaron a aparecer y empezaron a evitarse, porque cada diálogo terminaba en una discusión en el mejor de los casos, donde por lo menos la casa sentía que la habitaban. A veces pasaban horas enteras en silencio... y eso era peor.
Las paredes estaban decoradas con fotos alegres del casamiento, y en los muebles apoyados algunos souvenir de todos los viajes que hicieron juntos.
A veces, en ciertos actos de ternura uno le decía al otro algo referido a lo vivido, algún chiste interno, una seña... y generaba una sonrisa tímida en la cara del otro.
Compartían más recuerdos que actividades diarias. Ya no hablaban de proyectos juntos.
Nadia y Miguel estaban distantes hacía varios años. Vivían juntos. Morían juntos día a día, en la rutina.
martes, agosto 25, 2020
Rayuela - Cortázar
"Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al revés. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto".
miércoles, agosto 19, 2020
La crisis
Todo final es un comienzo.
En algún momento, naturalizamos y relacionamos muchas decisiones con el fracaso. Y el fracaso siempre es una cagada. Cuando erramos, hay una voz en nuestra cabeza que nos grita "fracasade" ¿O no?
El divorcio, un fracaso. El primer negocio fundido, un fracaso. El primer examen con nota menor a cuatro... la materia recursada... imaginate la carrera abandonada en los ultimos meses (hubieras seguido si te faltaba tan poco! ¿Te suena? ) El penal a la luna, sos un Higuaín. Esa empresa que no te llama, cuando te compraste la primera corbata para la entrevista... fracaso. El concurso que no ganas. El torneo, subcampeón. La cita increíble que no termina en garche. Ni siquiera un chape, un fracaso total. Y si chapa mal peor que fracaso.
¿Adiviná quién lo dice? ¿Adiviná quién lo cree? El poder del fracaso está en tu mente. Creer es poder. Si crees que sos un fracasado... vas por buen puerto... porque ¡Podes ser un fracasado!
Acabo de leer un textito que en resumidas cuentas decía algo así como que en esta pandemia mucha gente se separó. Y que por supuesto la pandemia no fue la culpable, sino el desencadenante. A penas un impulso. Un pajarito que se posa sobre una construcción con cimientos debiles y corroídos, que se termina de caer. Y la culpa no es del pajarito.
Esto, en cualquiera de las esferas de la vida. No tiene que ver con la pareja.
Hace unos meses, antes que todo estallara presenté mi renuncia. A un trabajo estable, un puesto seguro, un buen sueldo... haciendo cosas que me gustan y cosas que no tanto pero en definitiva no me harían sentir plena ni feliz con el potencial que imagino. Una compañera, de esas adultas que intentan aconsejar me dijo "mal momento para hacer cambios en la vida". Y le creí; eso fue un fracaso.
Nunca es mal momento para hacer cambio en tu vida, si uno cree firmemente que el cambio vale la pena. Y esto es así: nadie tiene la bola de cristal... puede salir bien o puede salir mal. Pero mientras uno tenga como respaldo la convicción con la superación como bandera, no hay fracaso que aparezca.
Fracaso es quedarse en esa por comodidad. Eso otra manera de morir.
Fracasado es aquel que el miedo aferra sus pies para inmovilizarlo donde no está cómodo. Entonces no se mueve.
La culpa no es de la pandemia ni del pajarito. Si te separaste es porque hacía rato que algo no funcionaba y ahora lo podes ver, y lo podes cambiar. Podes cambiar. Si dejaste ese laburo es porque hacía rato te estaba inflamando los ovarios, hace rato te hacía gruñir y no te dabas cuenta.
Ahora que abriste los ojos, puede parecer todo una mierda. Se ve nublado, son las lagrimas. La angustia... sentis que no tenes nada. Tenes que empezar de cero. Crear nuevas redes. Volver a estar con la incomodidad de todos los inicios... no dura para siempre, atravesarlo te hace crecer. Lo que duele son las raicitas arrancadas de la tierra, pero si la regás con amor, los brotes vuelven a salir.
Si la crisis te sacude, te abre los ojos... es esa fuerza que se llama vida. Seguila.
Fijate que los miedos solo están al principio, las primeras veces. Porque el fracaso no te permite avanzar. Equivocarse está bien, y equivocarse muchas veces no te convierte en boludo. De eso se trata, de la búsqueda continua, del encuentro con uno mismo, del crecimiento personal. Verás con el tiempo que los que se la juegan una vez, se la terminan jugando más veces, y los que no salen del miedo de la primera vez, dejan de intentar.
Ya lo dijo el gran Beckett y yo solo cambio de lugar las palabras de esta frase que amo: Fracasa otra vez, fracasa mejor. LO INTENTASTE.
sábado, agosto 08, 2020
Alma mater
Conclusiones de fin de semana.
Luego de todas las consultas y las charlas con compañeras... doyme cuenta que el amor más grande y poderoso, es el materno.
Y no soy madre. Pero las admiro. Admiro a las que lo llevan en la mente y en la panza. A las que tienen muchas bendis correteando por ahí, o las que tiene una solita. Admiro esas mama luchona ama de casa, la que sale afuera atrabajar. La acompañada y la soltera. Admiro a las que dieron luz y se transformaron luego colores. Admiro mucho aquellas que siguen caminando luego de ver la oscuridad. Admiro las que dieron su cuerpo como refugio por nueve meses y el alma para toda la vida. Admiro las que no tuvieron en el vientre pero siempre en el corazón. Admiro las que se animan a adoptar. Admiro en fin, las distintas maternidades.
Ayer pensaba en esta metáfora que es autorreferencial:
Cuando era jóven y vivía en Buenos Aires, aprovechaba las visitas a la casa de mi hermana para comprarme ropa barata en el Once. Era una excusa para sacarla un poco de la casa y salíamos con Pino bebé. Nunca me voy a olvida cuando la llevaba en su cochecito y no la amarramos. Jamás confíen en una tía impulsiva sin experiencia en manejo de ningún tipo de vehículo. Quise subir una esquina y se me trabaron las ruedas, las nena salió volando. La cara de susto y la corrida que pegó mi hermana no me la voy a olvidar en mi vida. Yo no podía parar de reír. Aún ahora me acuerdo y me río sola.
Después de eso, íbamos caminando obvio.
Les juro que daba lo mejor de mi para no reprobar en la función de tía. La llevabamos a upa... a cierta edad empiezan a pesar. Pero no tiene que ver con la edad y con el peso. Supongo que los primeros días de vida, que no pesan nada, los brazos también lo sienten.
Trataba de sostenerla el mayor tiempo posible, en parte porque mi pobre hermana lo hacía todo el día, y yo no quería demostrar mi debilidad muscular. Pero era imposible, en cierto momento... los brazos empiezan a temblar y el dolor empieza a aumentar. En esos momentos donde empezaba a cambiarla de un lado para el otro, mi hermana se daba cuenta y hacíamos el intercambio.
Eso es la maternidad. Ella nunca se cansaba. A una madre se le pueden flaquear los brazos, quebrar los huesos pero nunca dejará de sostener a sus hijes. Aún cuando el cuerpo desaparezca. Ese es el alma mater.
jueves, agosto 06, 2020
La maternidad será deseada o accidentada, será lo que tenga que ser, o no será nada.
martes, julio 07, 2020
Preguntas de mierda
Les adultes somos hojas ya escritas, borroneadas, tachadas, descartadas y reeditadas.
Les niñes son libros abiertos, paginas en blanco, luminosidad.
Si hay una pregunta de mierda que siempre me molestó fue : ¿Y vos ya tenés novie?
Les adultes siempre cagándoles la cabeza a les niñes. Como si fuera una gracia, y no es más que pregunta de porquería. No sé si alguno se pone a razonar algo antes de formularla o si siguen alguna tradición estúpida que creen divertida.
A los cinco años, cuando vas a preescolar pensás en todas las cosas novedosas que ves a diario (me imagino). Una pregunta de esas, te hace estallar la cabeza y te confunde.
No solo es innecesaria, además está condicionada por una mente adulta limitada. Y sentencia.
Caos.
Les niñes son totipotenciales: son todos los colores, son todas las notas musicales, son todas las formas. Ellos sí, se transforman todo el tiempo sin miedo a cambiar.
No impongamos nuestra basura, comportémonos como adultes.
Cambiemos esa maldita costumbre, cambiemos la pregunta por: ¿Y ya sabes cual es tu superpoder? ¿Ya sabes que la persona mas importante del mundo sos vos? ¿Ya sabés que querés hacer y ser?
Cambiemos.
Por suerte nunca tuve que responder eso. No hubiera sabido que decir... desde muy chiquita me choqué con un alma hermana. La amistad es otra versión del amor. Nunca fue mi novio, siempre fue amor, desde los tres años.
lunes, julio 06, 2020
Creer es cosa de locos.
Esto las hace poderosas e invencibles.
Hace que el resto en cierta forma, les tema. El miedo que es el motor del odio, genera el aislamiento, la persecución. Es peligroso que el mundo este lleno de locos deambulando libremente, por eso es que siempre se los quiere encerrar. Sería un mundo de locos.
Tenía una compañera de iba a esta huevada de acción social, donde conocía mucha gente. Y muchas bocas, y mucho chape. Entre otras cosas calculo. Yo la envidiaba por eso... y es que en ese momento yo no creía tener tiempo para el chape aunque en el fondo quería. Ella tenía un novio que había conocido en esos encuentros... y siempre me acuerdo que se había hecho un tatuaje de una frase gigante en la espalda que decía "Dios conmigo ¿quién contra mi?" Me impresionó el tamaño de la frase. La palabra dios que debe ser una de las más tatuadas en todos los idiomas, en todo el mundo. No hay mucho más para decir de esto. No tiene remate. Y es que porque una frase así no tiene remate. Ese tipo era un creyente. De esos de actitud inimputable, indiscutible. No lo conocí, pero tampoco me cabe la duda.
La religión en mi vida fue impuesta desde antes que empezara a leer, yo ya cantaba canciones sobre Jesus y el Cordero y La dulce doncella. Creo que en esa época no creía de verdad, sino que creía que creía. Ahora, solo tiempo para creer en mi, y me cuesta trabajo.
Me sorprende la gente cree con esa fuerza de convicción.
De hecho, esa capacidad asombrosa, me parece increíble.
Esta semana, mas bien, en el mismo día, escuché tres historias de creyentes en la salita. Y sentí un poco de calor iluminaria, con solo escucharlas.
Bailo con las palabras. Conjugar los verbos en un momento era mi pasión. Es automático, pero esa serie repetitiva del origen de las palabras me da paz en cierto sentido.
Me acuerdo que pasaba horas conjugando verbos en griego, y me fascinaba. Era todo muy simple, pero yo le ponía entusiasmo.
Yo creo. Con jugar. Un verbo. El principio. La raiz y la terminación, es lo que cambia en el ejercicio. El que cree también crea.
S es un padre enloquecido de su hija menor. Vino a una consulta propia pero no paró de hablar de su hija. No nos conocíamos y me mostró hasta fotos de ella. Me contó que era una especie de milagro, y se le iluminó la cara. "Tuvimos un embarazo complicado" me dijo, que a los dos meses de embarazo, comenzó su pareja con un sangrado abundante y en la guardia, un médico le había dicho algo de la placenta. Que lo lamentaba mucho y que no habia mucho por hacer, pero que era muy probable que ese embarazo se pierda. S le dijo en ese momento al medico, que no estaba enojado por el diagnóstico, pero que él era muy creyente y que el embarazo iba a seguir. Y estaba seguro.
N me contó que cuando era chica vivían en el campo... tenía pocos añitos pero recuerda que su madre comenzó a adelgazar de golpe. Estuvo internada un mes haciendose estudios, y se fue a su casa con diagnostico de cancer de hueso, en silla de ruedas, muy avanzado. N me dice que en ese momento escuchaban mucho la radio y su madre oyó una propaganda de una iglesia en Buenos Aires que tenían la cura que estaban buscando. Así juntaron plata, vendieron animales, y su mamá que nunca había salido de Neuquén se fue sola a su viaje a Buenos Aires con la maleta llena de fe. Allá un pastor la mando a buscar y le dijo que alguien había echado un mal en la puerta de su casa y que justo ella lo había pisado. Ella creyó en el pastor, creyó en la cura y sigue creyendo con sus ochenta y tantos de años...
M fue la ultima persona que atendí. Fue por una consulta muy rapida que no viene al caso y terminamos hablando de sus creencias, que transforma en acciones. Ella junto a algunas amigas de la iglesia, se juntan en esta epoca de aislamiento a cocinar. Tenía un espíritu maternal tan grande y tierno que me conmovió. No sólo cocina con lo poco que tiene para los que menos tienen, sino que además está pendiente de los pibes. De sus pibes y sus cabecitas. De sus cuidados, su higiene y sus cuerpitos. De su crecimiento. Su afán de cuidarlos llega a acompañarlos hasta sus hogares con la comida caliente para que no se quemen. Se queda afuera viendo como entran a sus casas con comida, mientras adentro oye que sus padres están allí. Y se queda pequeña aunque es enorme, como queriendo ingresar, pensando que siempre se puede hacer más. Creyendo que puede siempre hacer más.
Y es que la locura también es contagiosa. La gente que cree: tiene poder. Grita, canta, corre, persigue cosas. no se cansa, no se rinde. No los vence nadie, porque creer, da poder.




