jueves, agosto 30, 2007
Sí, lo escribirías.
Pudo haber sido ayer,
el sueño más largo que tuve
lo cierto es que aún no termina.
Allí estaba usted, señor.
Usted a quien yo ya admiro en silencio.
Usted a quien yo considero una persona loable.
Usted a quien yo leí y creí,
esas primeras palabras escritas con
vehemencia y consideración,
con una único destino
igual que las últimas,
escritas con el dolor
del corazón desgarrado de un padre...
luchando contra la sensura
que indica, por supuesto que
detrás de todo, los rayos de la verdad
aparecen, auqnue nos pueden lastimar la mirada.
Y el sueño... ah... en el sueño...
el corazón me palpitaba tan fuerte
por la fascinación de verlo,
que ni me atrevía a hablarle.
Yo sí, me sentía, quizá con verguenza.
Me acerqué a penas, eso sí podía hacer,
Y le pregunté su nombre,
esperé con ansiedad a que me confirmara lo que yo ya sabía.
Quería escucharlo, seguro tenía millones de cosas importantes para contarme,
pero la mirada de Pocha a la que no me atrevía a desovedecer, me decía que debíamos irnos.
Entonces me fui, tragandome la ansiedad y la inquietud.
Sin saber qué tenía para decirme.
No tuve tiempo, en ese lapso de inconciencia
de expresarme como yo anhelaba.
¿Qué hago entonces ahora? ¿Tiro una botella al mar? ¿O le grito al viento?
¿Qué carta te escribo si no tiene código postal la ausencia?
Ah... si vieras tu tierra ahora... tu sangre.
Todavía permanece contaminada por esos gérmenes...
Respecto a tu pregunta,
yo apuesto todo al sí.
Mil frases escribirías,
y mil veces mejorarías aún tus prólogos
Y mil veces los leería,
Porque todo lo fagocito,
y no quiero leer metralletas...
viernes, agosto 17, 2007
Madres(Los caballeros de la quema)
Van
en ronda porfiada
ancianas de viento
de un frio que gasta
tackleando al olvido
yugando el dolor
Van
en ronda mareada
remando en silencio
a orillas de un tiempo
de grises y ausenciasde niebla en la voz
Van
de pie con las heridas altas
convidando memoria
y andan contra mugre y perdon
aunque duren los cuervos
llueva este asco
y pesen los pies
Van
pañuelos curtidos
de llantos inmensos
de soles de inviernos
diciendo los gritos que nadie gritó
Van
en ronda acunada
tobillos cansados
y ovarios de hierro
pariendo el coraje que nadie parió
Van
de pie con las heridas altas
convidando memoria
y andarn contra mugre y perdon
aunque duren los cuervos
llueva este asco
y pesen los pies
sábado, agosto 11, 2007
Nos bajamos en El JagÜel

Mientras reposabas,
y te hundías en la profundidad de los sueños
entre pétalos de nardos
te escribí un poema
y te conté mis sentimientos,
mientras tu respirabas tranquilo
con los ojos cerrados
y la mente envuelta en fantasía.
En ese espacio tan íntimo mío,
al cual sólo podías entrar
si yo te dejaba y vos accedías.
Pensé que no, pero fue tan fácil.
Abriste los ojos y no pediste permiso
Viste a través de mi,
las palabras que con mi corazón escribí en mi alma
Y fue tan fácil.
Lo leíste. Enseguida.
Como siempre.
¿Me seguirás leyendo?

Mi Buenos Aires querido
Sentado al borde de una silla desfondada,mareado, enfermo, casi vivo,escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací.Hay que atraparlos, también aquín acieron hijos dulces míos
Sentado al borde de una silla desfondada,mareado, enfermo, casi vivo,escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací.Hay que atraparlos, también aquín acieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.Hay que aprender a resistir.Ni a irse ni a quedarse,a resistir,aunque es seguro
que habrá más penas y olvido.
de "Gotán"
de "Gotán"
Juan Gelman.
viernes, agosto 10, 2007
Hábeas corpus.
Confundido y aturdidoEl nº27 es conducido por La Violencia
hacia la entrada del infierno.
Rebajandole su calidad de persona,
se convierte en una sombra en medio de la oscuridad.
La verdad se oculta, porque es sucia...
El nº27 tiene los ojos vendados,
tiene las manos atadas a la espalda,
tiene el ritmo cardíaco agitado,
el nº27 tiene... miedo.
Ahora es un número... porque ellos lo dicen.
El dolor es tan intenso...
que el cuerpo pide a gritos la sumisión de la mente
llegando así a perder la cordura
entre la interna batalla del ideal y el sentir
...Sí, el cielo es verde. Ustedes son Dios...
Que cese el tormento...
ya no importa cómo, sólo debe terminar.
El nº27 se llama Justicia.
Hasta el día de hoy permanece desaparecida.
Todavía hay quienes la buscan.
martes, junio 26, 2007
symbelmyne
Todos los rosales tienen espinas. Por más hermosos y románticos que sean.
Engañan la vista, con la vieja y traicionera ilusión de la hermosura para hacernos caer en la realidad, de golpe, sintiendo un ligero dolor, quizá acompañado de un punto de sangre.
Suspiro y pienso ¿Cuántas ilusiones se nos vuelven adictivas? La mente humana, por debilidad, se deja persuadir por los sueños maravillosos de la imaginación. ¡Cuánto poder tienen los sueños sobre las personas! Lo suficiente como para dejar lo imposible y convertirlo en milagro. O lo suficiente para cegarlos y envolverlos, incluso hasta el fin.
Te tapan la vista con una suave seda y así caminas, casi vuelas, en tu mundo perfecto, escuchando tus melodías, siendo lo que aspiras, rodeado de lo que quieres… en tu lugar.
Cuán increíble es todo esto para uno, y cuán doloroso para otro… Mientras disfrutamos de todo aquello que nosotros mismos creamos, sedados por la rosa de la ilusión, atrás está el que sufre. Sufre por nuestra indiferencia…
Eso hace tu ego. Te haces feliz en ese mundo ideal, pero solo tuyo.
Tú elijes… continuar planeando en nubes de algodón de azúcar, o bajar del cielo y sanar las heridas que has abierto.
Que difícil es, tan difícil, que muchos no llegan a plantearse la elección, la seda es demasiado suave y demasiado gruesa. A muchos otros, ni les conviene replantearse las ideas.
…El destino había querido que ella, llevara el veneno en su sabia, sólo ella.
Flor, hermosa y delicada, suaves y perfectos pétalos color rojo oscuro, lo comprendió.
Cargaba con una maldición, una mochila demasiado pesada para ella solita, sin embargo, lo comprendió. Decidió quitarse la venda.
Con cada nueva salida del sol, ella esperaba risueña a sus hermanas. Y pasaba la tarde danzando entre la brisa del este y el encanto de su perfume, aunque a veces se quebraba en el baile.
Por dentro, sus fuerzas se debilitaban. Detrás de su sonrisa, el alma se le partía, aunque eso no la detenía. Siempre estaba pendiente de las demás. De su veneno, para que no rebalsara y dañara a sus hermanas.
Poco a poco, la intensidad del negro predominó sobre lo rojo… y por primera vez, supo lo difícil que era sonreír.
Una mañana de junio, el viento este, condujo sus pétalos secos y sin vida hacia otro lugar… se posaron sobre la tierra y ahí se detuvo el viaje.
Un montículo de tierra, del otro lado, les impedía el paso. De pronto, el viento oeste hizo su aparición, haciéndolo caer sobre los pétalos. Ese fue su entierro.
El dios Eolo había acordado una cita para los dos vientos. El viento este seco y frió se chocó con el viento oeste cálido y húmedo, en un momento dulce como un beso. De su encuentro nació una fina lluviecita.
Meses más tarde, un marinero del “Faraón”, camino al muelle, encontró en éste mismo lugar, unas florcitas pequeñas, de centro amarillo y pétalos blancos, muy alegres.
Decidió coger un ramo para su novia.
Antes de subir al navío, le dedicó a ella unas palabras y le obsequió las florcitas.
La magia del amor alargó la despedida de dos segundos, en dos milenios. Eolo habló entonces. Le susurró al oído de la enamorada “Symbelmyne: No me olvides”, exactamente en el momento en el que el joven marinero se acercaba a la mejilla de la muchacha para besarla.
Entre No me olvides, me dejé nuestros abriles olvidados en el fondo de un placard.
Engañan la vista, con la vieja y traicionera ilusión de la hermosura para hacernos caer en la realidad, de golpe, sintiendo un ligero dolor, quizá acompañado de un punto de sangre.
Suspiro y pienso ¿Cuántas ilusiones se nos vuelven adictivas? La mente humana, por debilidad, se deja persuadir por los sueños maravillosos de la imaginación. ¡Cuánto poder tienen los sueños sobre las personas! Lo suficiente como para dejar lo imposible y convertirlo en milagro. O lo suficiente para cegarlos y envolverlos, incluso hasta el fin.
Te tapan la vista con una suave seda y así caminas, casi vuelas, en tu mundo perfecto, escuchando tus melodías, siendo lo que aspiras, rodeado de lo que quieres… en tu lugar.
Cuán increíble es todo esto para uno, y cuán doloroso para otro… Mientras disfrutamos de todo aquello que nosotros mismos creamos, sedados por la rosa de la ilusión, atrás está el que sufre. Sufre por nuestra indiferencia…
Eso hace tu ego. Te haces feliz en ese mundo ideal, pero solo tuyo.
Tú elijes… continuar planeando en nubes de algodón de azúcar, o bajar del cielo y sanar las heridas que has abierto.
Que difícil es, tan difícil, que muchos no llegan a plantearse la elección, la seda es demasiado suave y demasiado gruesa. A muchos otros, ni les conviene replantearse las ideas.
…El destino había querido que ella, llevara el veneno en su sabia, sólo ella.
Flor, hermosa y delicada, suaves y perfectos pétalos color rojo oscuro, lo comprendió.
Cargaba con una maldición, una mochila demasiado pesada para ella solita, sin embargo, lo comprendió. Decidió quitarse la venda.
Con cada nueva salida del sol, ella esperaba risueña a sus hermanas. Y pasaba la tarde danzando entre la brisa del este y el encanto de su perfume, aunque a veces se quebraba en el baile.
Por dentro, sus fuerzas se debilitaban. Detrás de su sonrisa, el alma se le partía, aunque eso no la detenía. Siempre estaba pendiente de las demás. De su veneno, para que no rebalsara y dañara a sus hermanas.
Poco a poco, la intensidad del negro predominó sobre lo rojo… y por primera vez, supo lo difícil que era sonreír.
Una mañana de junio, el viento este, condujo sus pétalos secos y sin vida hacia otro lugar… se posaron sobre la tierra y ahí se detuvo el viaje.
Un montículo de tierra, del otro lado, les impedía el paso. De pronto, el viento oeste hizo su aparición, haciéndolo caer sobre los pétalos. Ese fue su entierro.
El dios Eolo había acordado una cita para los dos vientos. El viento este seco y frió se chocó con el viento oeste cálido y húmedo, en un momento dulce como un beso. De su encuentro nació una fina lluviecita.
Meses más tarde, un marinero del “Faraón”, camino al muelle, encontró en éste mismo lugar, unas florcitas pequeñas, de centro amarillo y pétalos blancos, muy alegres.
Decidió coger un ramo para su novia.
Antes de subir al navío, le dedicó a ella unas palabras y le obsequió las florcitas.
La magia del amor alargó la despedida de dos segundos, en dos milenios. Eolo habló entonces. Le susurró al oído de la enamorada “Symbelmyne: No me olvides”, exactamente en el momento en el que el joven marinero se acercaba a la mejilla de la muchacha para besarla.
Entre No me olvides, me dejé nuestros abriles olvidados en el fondo de un placard.
lunes, junio 18, 2007
¡feliz día viejo!

Señores, ya llegué tarde, pero quería hecer una mención especial en este día obviamente para mi padre, que dicho sea de paso aborrece la palabra obvio.
No se ve bien... pero se hace lo que se puede... soy pobre y no tengo scaner, bastante pobre mi método para publicar una foto de mi viejo. Ahí se ve mi mano y parte de mi casita.
Y la foto de mi viejo obviamente (otra vez) en blanco y negro, jejeje. Tenía un gorro de papel, les explico porque seguramente no lo notan. Y una sola ceja además. Está en duda su origen... algunos dicen que es hijo de japoneses otros de gallegos.
Yo les voy a decir como es mi papa...
Mi papá es un panzón "pura cara" como le decimos con mi hermanito que se para frente a la estufa mientras miramos "Son de Fierro" y lo critica... mientras se rie del grado de mediocridad que posee el programa.
Yo soy su hija (asi, con orgullo) y lo que más me interesa del programa son los auspiciantes... entre ellos veo "BIZNIQUE" (perdón por tanto chivo) y no sé en qué parte del programa aparecen los chocolates... y yo digo- Mmmm (así)... ¡qué rico un biznique! Pa ¿me compras un biznoque? ¡Pero uno solo eh!
¿Y qué creen que es mi viejo?
Mi viejo es llegar al otro día y encontrar en la mesita de luz (sin luz) de mi habitación, una bolsita con tres biznique y otros bombones. Ese es mi papá de fierro.
Si me encuentran por la calle no miren mi cara llena de granos.
Feliz día viejo. Algún día voy a arreglar tu cuento que me pediste que lo haga en verano.
viernes, mayo 25, 2007
Platónico y revolución. (Palabras de kyoshi)
“… y todos creíamos ver una imagen majestuosa, la nueva patria, levantarse con formas aéreas y celestiales en el vacío misterioso de aquella elocuente y sublime escena”
Fragmento de una carta extraída del folleto que publicó la “Comisión nacional del centenario de 1810”
Mayo es un entero; mitad ausencia de calor, mitad rayos de sol.
Del sol de mayo, siempre bien recibido, aunque esté en una esquina abandonado, aunque huela a polvo y humedad lo que antes pan tostado. Aunque me traiga la nostalgia de una niñez aún no tan lejana en Remedios de Escalada.
Mayo también es, como no podía ser de otra forma, una revolución… así como revolución de amor, locura, gritos, alegría… un conjunto de canciones.
Libertad para el pueblo argentino. Más allá de las miles de banderas que se comercializan en épocas de mundial de fútbol, deberíamos recordar que se deben a esos hombres que con valentía se enfrentaron a todo para que hoy llevemoss la escarapela celeste y blanca en el pecho, con orgullo.
Esos locos idealistas que esperaron el momento justo para desplazar del poder a Cisneros y comenzar a escribir nuestra historia.
Es así mayo, el mes de la revolución con todo lo que ello significa. Que no te asombre, cualquier cosa puede ocurrir.
Fragmento de una carta extraída del folleto que publicó la “Comisión nacional del centenario de 1810”
Mayo es un entero; mitad ausencia de calor, mitad rayos de sol.
Del sol de mayo, siempre bien recibido, aunque esté en una esquina abandonado, aunque huela a polvo y humedad lo que antes pan tostado. Aunque me traiga la nostalgia de una niñez aún no tan lejana en Remedios de Escalada.
Mayo también es, como no podía ser de otra forma, una revolución… así como revolución de amor, locura, gritos, alegría… un conjunto de canciones.
Libertad para el pueblo argentino. Más allá de las miles de banderas que se comercializan en épocas de mundial de fútbol, deberíamos recordar que se deben a esos hombres que con valentía se enfrentaron a todo para que hoy llevemoss la escarapela celeste y blanca en el pecho, con orgullo.
Esos locos idealistas que esperaron el momento justo para desplazar del poder a Cisneros y comenzar a escribir nuestra historia.
Es así mayo, el mes de la revolución con todo lo que ello significa. Que no te asombre, cualquier cosa puede ocurrir.
lunes, mayo 21, 2007
¿Qué será?
Dulce espera, inquietante y llena de ansiedad,
No deja de perder su dulzura.
Cinco años esperando oír la melodía
Que hace vibrar mi sangre de fiebre.
Toda una vida deseando escuchar,
El primer llanto anticipado para octubre.
No deja de perder su dulzura.
Cinco años esperando oír la melodía
Que hace vibrar mi sangre de fiebre.
Toda una vida deseando escuchar,
El primer llanto anticipado para octubre.
domingo, mayo 20, 2007
Corazón en venta.
La vida no se vende, no se comercializa. Sin embargo, cada una tiene su valor.
Ese valor tan importante, es la mecha; mas larga o mas corta, mas fuerte o mas debil, mas resistente o mas vulnerable, que mantiene prendida esa luz especial, motor de nuestra alma.
Ese valor es el que le damos en definitiva, nosotros mismos... y por otra parte, el resto.
Ese valor, ese "precio", es justamente nustros valores, nuestras riquezas, nuestras virtudes. Todo lo que hace encarecer el valor, lo que nos distingue de la masa.
Y quizá la gente no lo vea, porque en la multitud, hay miradas variadas, uno se pierde y se siente pequeño.
Ella buscaba esa mirada, que seguramente no encontró.
Se olvidaron de decirle que la mirada compañera siempre está, buscando la nuestra, esquivando otros pares de ojos, en este mundo molesto donde todos se desesperan por hallar la primera.
Y fue por eso que desistió... se cansó de esperar. Su mirada gemela se perdió el flechazo, más no era la única que el destino le repararía.
Esa mirada que se perdió en la rendición fue la que la hizo creer que el valor de su vida era insignificante.
Comenzó a caminar con su mirada ya perdida. Su alma pedía a gritos una última esperanza para que el fuego de su mecha renaciera de las cenizas como el mágico fénix. Silencio. Sólo pasos sordos... vacío.
Y así se fue acompañada de la esperanza que más allá de ser un dicho popular optimista (no creo que sea tan pòpular entre los pesimistas) es algo natural. Al fin y al cabo, no vives de ensalada, nos alimentamos de quimeras hasta que decidimos desvanecerlas.
Ese valor tan importante, es la mecha; mas larga o mas corta, mas fuerte o mas debil, mas resistente o mas vulnerable, que mantiene prendida esa luz especial, motor de nuestra alma.
Ese valor es el que le damos en definitiva, nosotros mismos... y por otra parte, el resto.
Ese valor, ese "precio", es justamente nustros valores, nuestras riquezas, nuestras virtudes. Todo lo que hace encarecer el valor, lo que nos distingue de la masa.
Y quizá la gente no lo vea, porque en la multitud, hay miradas variadas, uno se pierde y se siente pequeño.
Ella buscaba esa mirada, que seguramente no encontró.
Se olvidaron de decirle que la mirada compañera siempre está, buscando la nuestra, esquivando otros pares de ojos, en este mundo molesto donde todos se desesperan por hallar la primera.
Y fue por eso que desistió... se cansó de esperar. Su mirada gemela se perdió el flechazo, más no era la única que el destino le repararía.
Esa mirada que se perdió en la rendición fue la que la hizo creer que el valor de su vida era insignificante.
Comenzó a caminar con su mirada ya perdida. Su alma pedía a gritos una última esperanza para que el fuego de su mecha renaciera de las cenizas como el mágico fénix. Silencio. Sólo pasos sordos... vacío.
Y así se fue acompañada de la esperanza que más allá de ser un dicho popular optimista (no creo que sea tan pòpular entre los pesimistas) es algo natural. Al fin y al cabo, no vives de ensalada, nos alimentamos de quimeras hasta que decidimos desvanecerlas.
Made in heaven.
No one but you. Sólo para vos Freddito.Una mano a travez del agua Un angel alcanzando el cielo Esta lloviendo en el paraíso ¿Nos quéres hacer llorar? Y en cualquier lado el corazón roto En cada avenida solitaria Nadie puede alcanzarlos Nadie excepto vos Uno por uno Solo lo bueno muere joven Ellos están solo volando tan cerca del sol Y la vida sigue adelante Sin vos Otra situación confusa Termino ahogándome en la melancolía Y me encuentro pensando Bien, ¿qué pudiste haber hecho? Yeah - fue una especie de contrato Por siempre pagando cada deuda Mierda, creaste una sensación! Encontraste un camino - y Uno por uno Solo lo bueno muere joven Ellos están solo volando tan cerca del sol Te recordaremos Por siempre... Y ahora la fiesta debe terminar Creo que nunca entenderemos El sentido de tu ida Fue en la forma en que estuvo planeado? Y bendecimos otra mesa Y alzamos nuestras copas otra vez Hay una cara en la ventana Y yo nunca estoy, nunca estoy diciendo adios
lunes, abril 30, 2007
Esperanza.

A pesar del viento, ella salió con la vela entre sus manos.
Quizá se apagaba, quizá no,
Pero ella estaba ahí, entre la gente, colaborando,
sumándose a un pedido pandémico,
a alguien que quizá oyera, quizá no
sin embargo, ella estaba ahí parada.
De pronto, una ráfaga, apagó la luz,
y todos quedaron en silencio viéndola,
a ella, tan pequeña, pero tan iluminada
con una sonrisa inocente, y la vela entre sus manitos,
aún con luz.
Ella se llama: Esperanza.
martes, abril 24, 2007
Puntos suspensivos.
Apareces con el sol,
Que me lastima la vista con su luz.
Tu sombra va creciendo en el suelo…
Y caminas, y te acercas cada vez más.
El efecto permanece en mis ojos
Como al contemplar por horas un eclipse
La imagen se impregna en la retina.
Al fin logro visualizar algo
Lo primero, tu mirada…
Dios existe, los ángeles vuelan
Y tu mirada es, tu mirada es…
Tu mirada es el suspenso que encierra:
Las ansias, la angustia, la esperanza
Tres puntos… suspensivos…
Es el sentimiento que trato de descifrar
Antes de que tu boca me lo dicte.
Es el misterio de estar volando
En un mundo perfecto.
Que me lastima la vista con su luz.
Tu sombra va creciendo en el suelo…
Y caminas, y te acercas cada vez más.
El efecto permanece en mis ojos
Como al contemplar por horas un eclipse
La imagen se impregna en la retina.
Al fin logro visualizar algo
Lo primero, tu mirada…
Dios existe, los ángeles vuelan
Y tu mirada es, tu mirada es…
Tu mirada es el suspenso que encierra:
Las ansias, la angustia, la esperanza
Tres puntos… suspensivos…
Es el sentimiento que trato de descifrar
Antes de que tu boca me lo dicte.
Es el misterio de estar volando
En un mundo perfecto.
domingo, abril 15, 2007
Manos que hablan. (egocentrismo)
Apenas tomo una birome, se forma sola la pose de mi mano. Los dedos apretujados, sostienen con firmeza el elemento.
Dos ampollas son el resultado de tantas palabras escritas.
La posición de mis dedos al escribir es siempre la misma, por eso la fuerza de unos apollándose sobre los otros, generan aquellas dos apollitas, que indican mi pasión.
Una huella de algún corte lejano se hace presente en la llema de mi dedo medio. En forma de diagonal la atraviesa... y ahora que lo escribo esto, comienzo a dudar; apoyo la lapicera sobre la parte superior de la diagonal, de modo que al apretarla, se marca aún más el surco, presionado por ambos lados.
El mismo dedo como protagonista, es el dueño del anillo que el Ángel me regaló.
¿Las arrugas? Aumentan inevitablemente con los segundos.
Mi mano izquierda conserva las señales que denotan mi lado artístico. Mis dedos callosos debido al habitual contacto con las cuerdas de mi guitarra (guido). Al tacto se nota la dureza apenas trabajada.
Rodea mi dedo anular, una serpiente enrroscada traída de Perú. Mi horóscopo chino.
Algunas veces se deja ver mi pulserita de goma "Yo también" toda estirada. Que se escapa de mi muñeca para resaltar con su color sobre mi mano; roja, como el lazo con la vida.
Dos ampollas son el resultado de tantas palabras escritas.
La posición de mis dedos al escribir es siempre la misma, por eso la fuerza de unos apollándose sobre los otros, generan aquellas dos apollitas, que indican mi pasión.
Una huella de algún corte lejano se hace presente en la llema de mi dedo medio. En forma de diagonal la atraviesa... y ahora que lo escribo esto, comienzo a dudar; apoyo la lapicera sobre la parte superior de la diagonal, de modo que al apretarla, se marca aún más el surco, presionado por ambos lados.
El mismo dedo como protagonista, es el dueño del anillo que el Ángel me regaló.
¿Las arrugas? Aumentan inevitablemente con los segundos.
Mi mano izquierda conserva las señales que denotan mi lado artístico. Mis dedos callosos debido al habitual contacto con las cuerdas de mi guitarra (guido). Al tacto se nota la dureza apenas trabajada.
Rodea mi dedo anular, una serpiente enrroscada traída de Perú. Mi horóscopo chino.
Algunas veces se deja ver mi pulserita de goma "Yo también" toda estirada. Que se escapa de mi muñeca para resaltar con su color sobre mi mano; roja, como el lazo con la vida.
Manos que hablan. (egocentrismo)
Apenas tomo una birome, se forma sola la pose de mi mano. Los dedos apretujados, sostienen con firmeza el elemento.
Dos ampollas son el resultado de tantas palabras escritas.
La posición de mis dedos al escribir es siempre la misma, por eso la fuerza de unos apollándose sobre los otros, generan aquellas dos apollitas, que indican mi pasión.
Una huella de algún corte lejano se hace presente en la llema de mi dedo medio. En forma de diagonal la atraviesa... y ahora que lo escribo esto, comienzo a dudar; apoyo la lapicera sobre la parte superior de la diagonal, de modo que al apretarla, se marca aún más el surco, presionado por ambos lados.
El mismo dedo como protagonista, es el dueño del anillo que el Ángel me regaló.
¿Las arrugas? Aumentan inevitablemente con los segundos.
Mi mano izquierda conserva las señales que denotan mi lado artístico. Mis dedos callosos debido al habitual contacto con las cuerdas de mi guitarra (guido). Al tacto se nota la dureza apenas trabajada.
Rodea mi dedo anular, una serpiente enrroscada traída de Perú. Mi horóscopo chino.
Algunas veces se deja ver mi pulserita de goma "Yo también" toda estirada. Que se escapa de mi muñeca para resaltar con su color sobre mi mano; roja, como el lazo con la vida.
Dos ampollas son el resultado de tantas palabras escritas.
La posición de mis dedos al escribir es siempre la misma, por eso la fuerza de unos apollándose sobre los otros, generan aquellas dos apollitas, que indican mi pasión.
Una huella de algún corte lejano se hace presente en la llema de mi dedo medio. En forma de diagonal la atraviesa... y ahora que lo escribo esto, comienzo a dudar; apoyo la lapicera sobre la parte superior de la diagonal, de modo que al apretarla, se marca aún más el surco, presionado por ambos lados.
El mismo dedo como protagonista, es el dueño del anillo que el Ángel me regaló.
¿Las arrugas? Aumentan inevitablemente con los segundos.
Mi mano izquierda conserva las señales que denotan mi lado artístico. Mis dedos callosos debido al habitual contacto con las cuerdas de mi guitarra (guido). Al tacto se nota la dureza apenas trabajada.
Rodea mi dedo anular, una serpiente enrroscada traída de Perú. Mi horóscopo chino.
Algunas veces se deja ver mi pulserita de goma "Yo también" toda estirada. Que se escapa de mi muñeca para resaltar con su color sobre mi mano; roja, como el lazo con la vida.
miércoles, abril 11, 2007
El maestro y el discúpulo II.
A penas se escuchaban sus humildes suelas, golpear con las piedras que marcaban el camino hacia aquella ciudad virgen, donde aún el capitalismo no había llegado para arrasar con todo lo puro que quedaba.
El maestro y su discípulo caminaban en silencio aprendiendo sobre las voces de la naturaleza como cada tarde. Y como cada tarde, luego de aquella caminata, se sentaban en esa piedra grande, amiga, y oyente de tantas lecciones de la vida.
El joven muchacho se sienta primero y comienza a estirar sus músculos.
-Tu estado físico es peor que el mío- comenta el anciano.
-Si, lo sé. Pero además, hace varias noches que no puedo dormir bien. Creo que es por mi postura… duermo doblado. .
-¿Otra vez con eso? Espero que no hayas comprado ninguna hierba en la feria, no sabes si es mejor el remedio o la enfermedad.
-De todas maneras, no tomé nada. Me duele mucho la espalda, como si tuviera los músculos atrofiados.
-Ya me habías hablado de eso muchacho, pensé que se te había pasado.
-No… sólo que me acostumbré a vivir así.
-No debes acostumbrarte a lo mediocre, no es vivir entonces, sino sobrevivir.
-¿Pero qué puedo hacer? Cada mañana, me despierto con dolor de espalda y no hago más que estirar mis miembros, a cada rato, pero el dolor prevalece.
-Debes buscar más profundo. Es muy superficial lo que haces. La vida es una lucha constante, si te rindes en las pequeñas cosas nunca llegarás a nada grande.
-No sé a donde te diriges, y no quiero ser grosero. Pero es solo un dolor de espalda.
-Eso es lo que crees… ¿Un dolor de espalda constante que nunca se va, no es nada? Yo creo que sí… piensa.
-No me obligue- le suplica el muchacho- no comprendo.
-Piensa- insistió el sabio- Te ayudaré… ¿Recuerdas aquello que te dije acerca de la sumisión?
-Siempre. La sumisión es como una batalla perdida… como un pedazo del alma que s desprende. Rendirse en la vida.
-Exacto. Y creo que sabes por qué te lo dije.
-Por supuesto. Yo mismo acudí a usted, como siempre que me surge un problema.
-De todos modos eres tu mismo el que los resuelve- le dio unas palmaditas con su arrugada mano, en la espalda dolorida del joven- Ese día, noté la presión en tu rostro y te pregunté qué era lo que pasaba. Me contestaste que estabas nervioso pues tenías que tomar una decisión y como cada vez que te encuentras en esa postura, tu alma se tensó. Porque se te hacía difícil decidirte y eso es porque analizas demasiado las opciones que tienes y las consecuencias de cada una de ellas- El chico abrió la boca para acotar algo, pero su maestro se adelantó- si, ya sé que yo mismo te enseñé a pensar siempre antes de dar un paso… pero no tienes que pensar por los diez pasos que darás. Tiempo al tiempo.
-Creo que ya sé lo que me quiere decir.
-¿Lo ves? Apuesto cualquier cosa que sigues sintiéndote igual, cada vez que debes tomar un camino entre dos.
-Siento que es inevitable.
-Pues no lo es. ¿Sabes que son los dolores en tu espalda y el insomnio del que sufres? Esos dolores, son todas las presionas a las que tú mismo te sometes, que se juntan y como no las dejas salir, se van acumulando en tu espalda, tal cual como cualquier bolso que cargas de piedras. ¿No lo sientes así? Y aquel insomnio son los pensamientos que continúan en la vigilia, rondando por tu inconsciente. Aprende a quitártelos de encima, pues no se irán con el viento.
-Es increíble como logras transformar un dolor muscular en un problema del psiquis.
-Y tu muchacho… como logras transformar un problema del psiquis en un dolor muscular. ¡La juventud de ahora!
El maestro y su discípulo caminaban en silencio aprendiendo sobre las voces de la naturaleza como cada tarde. Y como cada tarde, luego de aquella caminata, se sentaban en esa piedra grande, amiga, y oyente de tantas lecciones de la vida.
El joven muchacho se sienta primero y comienza a estirar sus músculos.
-Tu estado físico es peor que el mío- comenta el anciano.
-Si, lo sé. Pero además, hace varias noches que no puedo dormir bien. Creo que es por mi postura… duermo doblado. .
-¿Otra vez con eso? Espero que no hayas comprado ninguna hierba en la feria, no sabes si es mejor el remedio o la enfermedad.
-De todas maneras, no tomé nada. Me duele mucho la espalda, como si tuviera los músculos atrofiados.
-Ya me habías hablado de eso muchacho, pensé que se te había pasado.
-No… sólo que me acostumbré a vivir así.
-No debes acostumbrarte a lo mediocre, no es vivir entonces, sino sobrevivir.
-¿Pero qué puedo hacer? Cada mañana, me despierto con dolor de espalda y no hago más que estirar mis miembros, a cada rato, pero el dolor prevalece.
-Debes buscar más profundo. Es muy superficial lo que haces. La vida es una lucha constante, si te rindes en las pequeñas cosas nunca llegarás a nada grande.
-No sé a donde te diriges, y no quiero ser grosero. Pero es solo un dolor de espalda.
-Eso es lo que crees… ¿Un dolor de espalda constante que nunca se va, no es nada? Yo creo que sí… piensa.
-No me obligue- le suplica el muchacho- no comprendo.
-Piensa- insistió el sabio- Te ayudaré… ¿Recuerdas aquello que te dije acerca de la sumisión?
-Siempre. La sumisión es como una batalla perdida… como un pedazo del alma que s desprende. Rendirse en la vida.
-Exacto. Y creo que sabes por qué te lo dije.
-Por supuesto. Yo mismo acudí a usted, como siempre que me surge un problema.
-De todos modos eres tu mismo el que los resuelve- le dio unas palmaditas con su arrugada mano, en la espalda dolorida del joven- Ese día, noté la presión en tu rostro y te pregunté qué era lo que pasaba. Me contestaste que estabas nervioso pues tenías que tomar una decisión y como cada vez que te encuentras en esa postura, tu alma se tensó. Porque se te hacía difícil decidirte y eso es porque analizas demasiado las opciones que tienes y las consecuencias de cada una de ellas- El chico abrió la boca para acotar algo, pero su maestro se adelantó- si, ya sé que yo mismo te enseñé a pensar siempre antes de dar un paso… pero no tienes que pensar por los diez pasos que darás. Tiempo al tiempo.
-Creo que ya sé lo que me quiere decir.
-¿Lo ves? Apuesto cualquier cosa que sigues sintiéndote igual, cada vez que debes tomar un camino entre dos.
-Siento que es inevitable.
-Pues no lo es. ¿Sabes que son los dolores en tu espalda y el insomnio del que sufres? Esos dolores, son todas las presionas a las que tú mismo te sometes, que se juntan y como no las dejas salir, se van acumulando en tu espalda, tal cual como cualquier bolso que cargas de piedras. ¿No lo sientes así? Y aquel insomnio son los pensamientos que continúan en la vigilia, rondando por tu inconsciente. Aprende a quitártelos de encima, pues no se irán con el viento.
-Es increíble como logras transformar un dolor muscular en un problema del psiquis.
-Y tu muchacho… como logras transformar un problema del psiquis en un dolor muscular. ¡La juventud de ahora!
martes, abril 10, 2007
Tangazo.
El día que me quierasMúsica: Carlos Gardel Letra: Alfredo Le Pera
Acaricia mi ensueñoel suave murmullo de tu suspirar. Cómo ríe la vida si tus ojos negros me quieren mirar. Y si es mío el amparo de tu risa leve que es como un cantar, ella aquieta mi herida, todo todo se olvida. El día que me quieras la rosa que engalanase vestirá de fiesta con su mejor color. Y al viento las campanas dirán que ya eres mía, y locas las fontanas se contarán su amor. La noche que me quieras desde el azul del cielo, las estrellas celosas nos mirarán pasar. Y un rayo misterioso hará nido en tu pelo, luciérnaga curiosa que verás que eres mi consuelo. El día que me quieras no habrá más que armonía. Será clara la aurora y alegre el manantial. Traerá quieta la brisa rumor de melodía. Y nos darán las fuentes su canto de cristal. El día que me quieras endulzarán sus cuerdas el pájaro cantor. Florecerá la vida, no existirá el dolor.La noche que me quieras desde el azul del cielo, las estrellas celosas nos mirarán pasar. Y un rayo misterioso hará nido en tu pelo. Luciérnaga curiosa que verás que eres mi consuelo. Letra completa cantada por Carlos Gardel en la grabación original realizada el 19 de marzo de 1935, con el acompañamiento de su orquesta. Fue utilizada en la película que él mismo protagonizó, también titulada "El día que me quieras".
Dios, ¡Cómo me enferma este tema! en el sentido que me vuelve loca. Es el primer tango que me aprendí, desde chiquita, y lo adoro... igual... Nada como el tango. Je.
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