viernes, abril 15, 2016
Estreno el regalo de Sofi, abro el placar y vuelvo a los viejos amores.
"Doctorcita" me dice. Cómo osa llamarme así.
No hay derecho viejo. Jugar así con fuego.
Como cuando uno ve un peludo moviendo la cola y le dice "Hola perrito" acariciándolo.
Ahí hay ternura en esa palabra... y cariño.
Pero yo no quiero su cariño. Ni alquilarme un nicho en la friendzone.
Yo sólo quiero volarle la cabeza, quemarle las ideas, que arda y tenga fiebre de mí.
Que se caliente y se le pare la P.
Que se le pare la P y entre en asistolia por un segundo.
Bah... ¿Eso quiero? ¿O es un recuerdo histérico?
LA CALENTURA ES FISIOLÓGICA
LA AMISTAD ES ORGÁNICA...
(a veces congénita)
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*Disculpen la boludez.,
historia clinica
lunes, abril 11, 2016
El pueblo y Las Ovejas.
"...Llenar de amor mi sangre
y si reviento
Que se esparza en el viento
el amor que llevo adentro
Esa es mi revolución."
Cuatro pesos de propina.
Ser viento por un momento. Eso pensaba. Allá, de a ratos corría un aire fuerte. Y si me encontraba caminando, me gustaba abrir los brazos y cerrar los ojos. Era un acto, simbolismo de libertad. Pero instintivo. Quería ser ave... o me pensaba ave... porque ya estaba volando... entre cerros, ríos y cielos intensos.
Hay que moverse.
Para que corra la sangre, para que circule la vida, hay que moverse. Y hacer el cambio.
Quieto, el mundo pasa por nuestra vista. En mí país hay tantos pueblos, tonadas y colores. Y en los pueblos hay tantos mundos que uno termina por descubrir un universo nuevo dentro y fuera de sí.
Mi hermano estudia una Ingeniería y ayer estaba repasando porque hoy rendía estadísticas. Me leyó un problema en voz alta "Hay tres puertas, detrás de una hay un auto. Vos elegís la del medio. Abren la última y está vacía- ¿Qué hacés? ¿Te quedás en la misma o te cambiás?" "Y no... me quedo en la misma - le dije- porque si uno la eligió es por algo así que debe seguir la corazonada". Claramente nunca tuve una materia así y ni sabía que ante estas situaciones un cálculo matemático soluciona las cosas. Por algo así me va en la vida. La respuesta correcta era cambiar de puerta.
Cuestión que yo seguí mi corazonada y llegué a Chos Malal (de mis amores) y de ahí a Las Ovejas (mundo mágico) y fue así que un caluroso sábado de Febrero estaba parada a la salida del pueblo, con la ruta enfrentándome con su rusticidad. Con su naturaleza cruda. Ella, poderosa, salvaje y extensa frente a un enano de ciudad de metro y medio con su mochila violeta de gordita exploradora.
Pero yo estaba decidida.
Los primeros metros fueron livianos, rectos. Con su camino de ripio, pero sin lomadas. Mis tobillos vacilaban si se topaban con alguna piedra, mis ideas no.
Por suerte las nubes también habían salido a pasear, así que me cuidaban del sol directo sobre mi cabeza. De todas maneras, el calor era insoportable, mi saquito quedó colgado de un lado de la mochila. Saludé a una persona mayor que estaba recolectando algunos yuyos con la figura de San Sebastián en la bolsa. Era la única que me crucé que andaba a pata.
Después, los primeros kilómetros se hicieron pesados. Entre curvas, subidas, bajadas, esquivar autos y más calor, mi cuerpo empezó a sufrir un poco. Sentía que la espalda se me partía pese a que casi no llevaba peso. Quizá era la felicidad que me pesaba, si es que tiene ese pesar. El paisaje me embelesaba... la tierra y los cerros áridos, el viento que no pide permiso, y los árboles, lo verde cercano al río. Dos cuerpitos de animales soñando a mi derecha, un manzano al lado de un ciruelo, dos santuarios de San Sebastián unos pasos más adelante, el desvío. Y la ruta que sigue.
A lo lejos, creo reconocer una arbolada próxima a los Sauces.
Por reflejo intento manotear mi saquito y no lo encuentro. Entonces detengo mi marcha y busco en la mochila deseando que esté ahí. Pienso, mientras pasan los autos y creo saber más o menos dónde pudo haber caído cuando mi espalda comenzaba a doler y mi cuerpo hacía movimientos extraños. Entonces empiezo a dudar; si volver por el abrigo (al que le tenía cariño) o seguir hasta mi meta. Volver sería casi duplicar todos mis pasos... y en ese momento ya tenía un andar cansado y lento. Y el cuerpo algo destrozado. Resolví volver a buscarlo, sabiendo que quizá no lo encontraría allí. Sabiendo que así era el doble de esfuerzo, el doble de fatiga. Seguí mi instinto. Retrocedí cuatro kilómetros de sol, sed y dolor esquelético pero el saquito estaba ahí esperandome. Justo donde había caído, donde lo había dejado. (A las semanas me pasó lo mismo con un buzo en Buenos Aires, a tres cuadras de casa. Por supuesto que ya no estaba. Ni la medallita de la virgen que dormitaba en mi escote permaneció en su lugar.) Me sonrió el corazón lo que mi masa corporal no pudo. Lo guardé en la mochila y reanudé la marcha.
La naturaleza además de ser sabia sabe ser encantadora. Mi organismo revivió con una ciruela que arranqué de la ruta. Y el milagro nacía como un chorrito fino pero constante de una vertiente. En una de las curvas, en medio de la nada, en medio de la ruta estrategicamente en el lugar exacto para revivir almas. Después al llegar nuevamente a la gruta de San Sebastián me senté un rato para recargar energías y continuar el viaje.
Era el trayecto ya conocido, volver a caminar sobre mis pasos. Ya a lo lejos podía divisar unos árboles y yo rogaba que fuesen los sauces.
Una camioneta frenó delante mio y una señora rubia, de trenzas, anteojos y sonrisa amable me preguntó "¿Te llevamos?" Bueno contesté mientras caminaba hacia ellos me preguntaba si estaba haciendo lo correcto. En vidrio de atrás del vehículo decía algo de Jesús y eso me dejó mas tranquila. Nos acomodamos cuatro personas en la parte de adelante. Me preguntaron a dónde iba, ellos para Andacollo. "Ah, los sauces... es acá nomás... ¿ahí donde van todos?" preguntó "si, pero no es una playita" murmuraba la hija. Era verdad, yo me expresé mal, no era un playita. "Pero si, debe ser acá". Fueron sólo algunos metros, pero les agradecí el viaje y la hospitalidad.
Antes, había frenado unos metros por delante, un joven en moto. Y se quedó esperando. Yo que soy medio torpe pensé que esperaba a alguien, pero ahí en medio de la ruta ni los chivos ni las ovejas pasan en verano. Cuando lo alcancé lo saludé, me devolvió el saludo y seguí caminando.
Y de eso se trata la vida. De caminar y seguir adelante. Y seguir, y seguir, y seguir el corazón. Y si se retrocede, continuar con el sueño hasta llegar. Por más subidas y bajadas, seguir. Y disfrutar de la naturaleza y agradecerle. Y conocer gente nueva, y subirse a su bondad o dejarla pasar. Y así llegar al paraíso.
Recompensa, lo que tarda en llegar.
La gloria; descalzarme, meterme hasta las rodillas con el agua fría y transparente. Sacarme la remera, quemarme con el sol. Beber del río, acostarme sobre la arenilla. Comer un durazno de agua que Marga le sacó a la vecina. Cerrar los ojos, soñar despierta y escuchar la corriente y cantar los Huayras. Yo y mi lugar. Yo y ese sueño. Mundos dentro de mundos.
Las penas y las ovejas se van por distintas sendas.
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sábado, abril 09, 2016
Los sauces - Las Ovejas.
Esta maravilla es lo más cercano y directo desde Las Ovejas. Saliendo por la ruta que va a Andacollo, está esta especie de "playita". En realidad es el río, que se calma. Sobre la orilla hay algo parecido a la arena. Al ser agua de deshielo, crece en diciembre congelada. Ya para Febrero cuando estuve, había menos agua, pero no estaba tan fría.
Pero es así como se ve en la foto. Transparente.
Acá fui muy feliz.
Durante una semana que estuve... habré estado como cinco veces y en una comí cordero asado :) con el hermano del productor de Metroymedio, Dani, con Bren y Brauni, que me invitaron.
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miércoles, abril 06, 2016
Mundo mágico Las Ovejas.
Estas son fotos del río de ensueño Nahueve.
Para llegar a este paraíso teníamos que ir unos cuatro kilómetros en auto. Cruzar una alambrada de púas, y caminar entre las piedras y las cizañas.
El muro (la barrucada precisamente) tenía manchas blancas, eran agradables a la vista. Si el lugar no fuese tan virgen, se podría decir que alguien habría venido a hacer arte rupestre, y a tirar pintura, de manera que caiga entre las piedras. Yo no me había dado cuentas hasta que Fede hizo el comentario, y confesó que se había dado cuenta, que no era otra cosa que diarrea de bandurria (un ave regional, de pico largo y curvo).
Ese día nos acompañó Brauni, el perro de Dani y Bren. Merendamos ciruelas del patio de Fede, y terminamos la tarde cantando "Hasta siempre comandante". Guido también estaba (mi criolla compañero de este viaje hermoso).
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Día 17 al 21. Las ovejas.
Las ovejas en un pueblito al norte de Chosma. Pertenece al departamento de Minas. Tiene alrededor de mil doscientos habitantes. Se conocen todos.
Estuve sólo una semana... y fue un sueño.
Lucho, Bren y Dani fueron a buscarme a la terminal. Los tres parados con su sonrisa amable de bienvenida. Esa noche fuimos a comer pizzas a un bar que no recuerdo el nombre.
En la foto, detrás de las ovejas (los muñecos) está el hospital. La puerta naranja es por donde entrábamos a las ocho de la mañana. Una caminata corta pero fresca (mucho mas fresca que en Chosma. Fresca de abrigo grueso, en Febrero) cruzando la plaza, serían unas tres cuadras.
Era entrar al hospital y saludar a todos que tampoco eran tantos. Después el pase temprano con los cinco médicos generalistas (Loly, Otero, Georgi, Fede y Marga), la psicóloga, la asistente social, la enfermera y el agente sanitario. Después de eso, empieza el día.
El pueblo es chico, pero tiene paisaje cercanos... (es decir, que hay que manejarse en auto, moto o bici) que son una maravilla.
A pata recorrí poco, porque siempre había alguna invitación cariñosa y cordial. Acostumbrada a dar una caminata diaria en Chosma, una tarde salí rumbo a al mirador del antiguo parador aéreo. Me crucé con las chicas del hospi, la cocinera y las enfermeras divinas que me invitaron a caminar con ellas, pero yo debía volver temprano a buscar la comida así que les dije que otro día me sumaba. Ese día hicieron como diecisiete kilómetros.
Después de alejarme, hice algunos pasos más, y Dani, otra enfermera me pregunto dónde iba con ese calor, y que me alcanzaba con el auto. Le agradecí, pero le dije que quería caminar, así que después de insistir un poco, ante mi negación, se fue. Su sobrina que estaba en el auto le susurraba que me iba a perder.
Camino, como siempre de ripio. Me crucé con algunos a caballo (y siempre el saludo al desconocido, por respeto y amabilidad... o por felicidad), con algunos huesos de chivo, y arriba, cuando llegué con Marga que se estaba yendo en su bici y con su perra amiga.
Había como una construcción de cemento donde se subía por unas escaleritas para tener más altura. Miré con amor todo el pueblo. A la derecha estaba el Domuyo, viejo nomás.
Me acosté, me puse los auriculares y estuve un buen tiempo mirando el cielo inmenso, celeste puro, escuchando música alguna banda novata de la zona.
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viernes, abril 01, 2016
Te extraño yegua.
TE EXTRAÑO PEDRO.
EXTRAÑO TU PROSA, LIBRE, GALOPANTE, SEMINAL.
TU LENGUA DE SERPIENTE ÁCIDA, ESCUPIENDO LA VERDAD.
TU VIGOR, CERO MARICA.
Y TU AMOR MARIPOSA.
A PESAR DE LAS CUATRO PATAS, DE TU LACIO CRIN,
TENIAS DEMASIADO COLOR EN LAS ALAS PARA PERMANECER EN LA TIERRA.
Mas que yegua, eras un pegazo. Un pegazo de puto lindo. :)
Mas que yegua, eras un pegazo. Un pegazo de puto lindo. :)
lunes, marzo 28, 2016
Mente sana, en cuerpo sano.
Fernando Botero.
Me mandaron al nutricionista,
los mandé a cagar.
¿Interconsulta por IMC 25, 6?
Si soy una diosa.
Mi mamá siempre me dijo que no soy gordita,
soy de huesos grandes.
sábado, marzo 26, 2016
Día 15 Visita a Varvarco.
Esta semana ya estaba instalada en Las Ovejas (fue un sueño).
El Lunes, me voy con la visita a Varvarco, al puesto. Estuve con Georgi, la médica, en su consultorio. Después, el agente sanitario, Eleuterio me invitó a una visita que tenía que hacer a unos kilómetros a un viejito que vivía en la montaña. Me lo ofreció con tanto entusiasmo que acepté sin dudar, con alegría. Nunca me imaginé a dónde íbamos.
Hicimos a la ida, como una hora de viaje en la camioneta de Eleuterio, ahí, el me contó sobre su vida. Un buen tipo. Los agentes sanitarios son lo más. Gente con vacación y puro corazón. Trabajan a todo pulmón. Deberían estar ganando más que cualquier funcionario, más que Messi... más que cualquiera.
Los lunes tiene una radio donde habla sobre la salud, hace prevención y les recuerda a los habitantes las medidas sanitarias para ellos y las mascotas.
Entre charla y charla cruzamos dos grupos de caballos, tres tranqueras... hasta que llegamos.
Alto, desértico, desolado. Un paisaje inmenso. "No te vas a imaginar dónde vive" me dijo.
Bajamos de la camioneta y tuvimos que patear bastante. Hacía mucho calor. En el camino arrancó poleo y me lo hizo oler. Después encontró la punta de lo que parecía una flecha antigua (que usaban antes los originarios para cazar) y me la regaló.
De lejos pudimos ver la casa, estaba como pegada a una cañada, y en realidad eran varias chocitas. Ya a algunos metros vi en el suelo una mandíbula de lo que sería un chivito y me agarró un pequeños escalofrío.
Tenía gallinas correteando y algunos cueros secándose al poderoso sol. La vista era impagable. A lo lejos estaba el volcán Domuyo.
Ahí vivía Don Ricardo, con sus ochenta y largos. En realidad fuimos a corroborar que tomara bien las pastillas y a hacerle compañía. A ver cómo estaba, básicamente. Vivía con dos o tres hijos. Pero se sentía solo. Viudo, extrañaba a su esposa. Cuando salió a despedirnos, me mostró las "casas vecinas" que se veían pequeñas desde ahí, lejanas, a kilómetros, de caminos silvestres... pero ahí, vivían amigos que ya no estaban.
Juntaba agua de una vertiente, que el hijo se encargaba de cuidar que ningún animal la contaminara.
La otra vertiente más lejana y mas sucia la usaban para limpiar la ropa.
Don Ricardo nos invitó unos mates y una torta frita. Se sentó y de a ratos se quedaba pensativo, de a ratos Eleuterio le hacía algún chiste y se reía. En un momento me tiró un centrito y se reía en complicidad con Eleuterio.
La casa estaba hecha con piedras, utilizaban la cañada como pared posterior, y era bastante oscura. En el techo se abría un hueco que hacía de ventana por donde se filtraba el inmenso sol y traía un poco de luz.
En un momento dijo algo del vino, que los hijos no le querían comprar. Era alcohólico, no sé cuan grave es, ni que grado de alcoholismo tenía teniendo en cuenta que no se consigue fácilmente ahí.
Yo le había comprado unos días después una botella de vino, que no le llegué a dar porque por falta de espacio físico en el transporte no volví a ir a Varvarco. Tal vez algún día vuelva :) Ojalá.
El lugar se llama Atreuco Medio, queda desviándose por el camino que va al Domuyo.
El Lunes, me voy con la visita a Varvarco, al puesto. Estuve con Georgi, la médica, en su consultorio. Después, el agente sanitario, Eleuterio me invitó a una visita que tenía que hacer a unos kilómetros a un viejito que vivía en la montaña. Me lo ofreció con tanto entusiasmo que acepté sin dudar, con alegría. Nunca me imaginé a dónde íbamos.
Hicimos a la ida, como una hora de viaje en la camioneta de Eleuterio, ahí, el me contó sobre su vida. Un buen tipo. Los agentes sanitarios son lo más. Gente con vacación y puro corazón. Trabajan a todo pulmón. Deberían estar ganando más que cualquier funcionario, más que Messi... más que cualquiera.
Los lunes tiene una radio donde habla sobre la salud, hace prevención y les recuerda a los habitantes las medidas sanitarias para ellos y las mascotas.
Entre charla y charla cruzamos dos grupos de caballos, tres tranqueras... hasta que llegamos.
Alto, desértico, desolado. Un paisaje inmenso. "No te vas a imaginar dónde vive" me dijo.
Bajamos de la camioneta y tuvimos que patear bastante. Hacía mucho calor. En el camino arrancó poleo y me lo hizo oler. Después encontró la punta de lo que parecía una flecha antigua (que usaban antes los originarios para cazar) y me la regaló.
De lejos pudimos ver la casa, estaba como pegada a una cañada, y en realidad eran varias chocitas. Ya a algunos metros vi en el suelo una mandíbula de lo que sería un chivito y me agarró un pequeños escalofrío.
Tenía gallinas correteando y algunos cueros secándose al poderoso sol. La vista era impagable. A lo lejos estaba el volcán Domuyo.
Ahí vivía Don Ricardo, con sus ochenta y largos. En realidad fuimos a corroborar que tomara bien las pastillas y a hacerle compañía. A ver cómo estaba, básicamente. Vivía con dos o tres hijos. Pero se sentía solo. Viudo, extrañaba a su esposa. Cuando salió a despedirnos, me mostró las "casas vecinas" que se veían pequeñas desde ahí, lejanas, a kilómetros, de caminos silvestres... pero ahí, vivían amigos que ya no estaban.
Juntaba agua de una vertiente, que el hijo se encargaba de cuidar que ningún animal la contaminara.
La otra vertiente más lejana y mas sucia la usaban para limpiar la ropa.
Don Ricardo nos invitó unos mates y una torta frita. Se sentó y de a ratos se quedaba pensativo, de a ratos Eleuterio le hacía algún chiste y se reía. En un momento me tiró un centrito y se reía en complicidad con Eleuterio.
La casa estaba hecha con piedras, utilizaban la cañada como pared posterior, y era bastante oscura. En el techo se abría un hueco que hacía de ventana por donde se filtraba el inmenso sol y traía un poco de luz.
En un momento dijo algo del vino, que los hijos no le querían comprar. Era alcohólico, no sé cuan grave es, ni que grado de alcoholismo tenía teniendo en cuenta que no se consigue fácilmente ahí.
Yo le había comprado unos días después una botella de vino, que no le llegué a dar porque por falta de espacio físico en el transporte no volví a ir a Varvarco. Tal vez algún día vuelva :) Ojalá.
El lugar se llama Atreuco Medio, queda desviándose por el camino que va al Domuyo.
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viernes, marzo 25, 2016
Si hay algo que te moviliza, entonces moverte.
Ahora que está de moda que caigan del cielo misiles, terroristas y bombas, más acá y no tal lejano, la gente tira también mierda. Porque una cosa es que cada quien exponga su opinión, otra muy distinta es atacar. Lo de siempre, la intolerancia, la falta de respeto al que piensa distinto y la puteada pública, libre y gratuita. Hay quienes directamente dicen o escriben "Sigo pensando que el que votó a Macri es un hijodep, que el que votó en blanco es un tibiodem, los camporongas son todos ñoq" Y cosas así por el estilo... lo que marca un alto grado de infelicidad, porque cuando uno se fija más en lo que hacen los otros que en su propia vida... es un pobre tipo. Y ahora también están los que se creen más porongas por las actividades que hacen; "mientras vos tomás mate en tu casa... Yo milito, Yo voy a los barrios, Yo contra fondo buitre, YOYOYO".
Toda esta introducción para decir que hoy fui por primera vez a Plaza de Mayo. Por otros medios, sumamos a la convocatoria y los invitamos a todos. No los obligamos. Yo tengo la necesidad -media chota- de arrastrar gente conmigo a estas cosas y puedo parecer pesada, perdón. No me doy cuenta.
Yo fui porque en el 2011 recorrí la muestra y los 17 dejaron su huella en mí. Porque me germinaron en el espíritu sus raíces, y además porque cada vez que leo un poema de Juan (siempre leo los mismos) siento que me crecen las alas. Por ellos y por todos los demás.
Y para que no desaparezca la memoria.
Para algunos pasaron 40 años... pero eso es una medida de tiempo necesaria para la historia. Para los que levantaban banderas hoy, no sé, no hay tiempo. Porque incluso eso es cruel.
Fue una experiencia emocionante. Por un lado veía tantos nombres -tantos- fotos, banderas. Tanto reclamo. Y por otro lado esa junta era alegría. Camino de lucha y esperanza. No vi a nadie llorar, pero sí todos gritaban y cantaban, flameaban las banderas. Todos se respetaban.
Me asusté un poco con los bombos de los gremios y sindicatos, pero era su manera de expresarse.
La gente iba en familia. Había niños con remeras escritas "Memoria, Justicia, Verdad", otros tenían pines con la leyenda de "Matrimonio igualitario". Y también mucha gente mayor. Me sorprendió ver a una vieji flaquita agarrando con sentimiento la famosa bandera azul, kilométrica, de lona.
Nunca, en las tres horas que estuve dando vueltas, divisé la bandera de los 17.
Lo más loco me pasó al llegar a la plaza. Estaba yo, sola, con mi espíritu, aunque la plaza estuviese copada. Ni una cara de familiares y amigos de los desaparecidos nikkei... pero en un momento tuve adelante la espalda del Dr. Albarra (el jefe de clínica de mi hospi) y por atrás me pasó Rodrigo de la Serna.
El año que viene quiero volver con Pino. :D
Toda esta introducción para decir que hoy fui por primera vez a Plaza de Mayo. Por otros medios, sumamos a la convocatoria y los invitamos a todos. No los obligamos. Yo tengo la necesidad -media chota- de arrastrar gente conmigo a estas cosas y puedo parecer pesada, perdón. No me doy cuenta.
Yo fui porque en el 2011 recorrí la muestra y los 17 dejaron su huella en mí. Porque me germinaron en el espíritu sus raíces, y además porque cada vez que leo un poema de Juan (siempre leo los mismos) siento que me crecen las alas. Por ellos y por todos los demás.
Y para que no desaparezca la memoria.
Para algunos pasaron 40 años... pero eso es una medida de tiempo necesaria para la historia. Para los que levantaban banderas hoy, no sé, no hay tiempo. Porque incluso eso es cruel.
Fue una experiencia emocionante. Por un lado veía tantos nombres -tantos- fotos, banderas. Tanto reclamo. Y por otro lado esa junta era alegría. Camino de lucha y esperanza. No vi a nadie llorar, pero sí todos gritaban y cantaban, flameaban las banderas. Todos se respetaban.
Me asusté un poco con los bombos de los gremios y sindicatos, pero era su manera de expresarse.
La gente iba en familia. Había niños con remeras escritas "Memoria, Justicia, Verdad", otros tenían pines con la leyenda de "Matrimonio igualitario". Y también mucha gente mayor. Me sorprendió ver a una vieji flaquita agarrando con sentimiento la famosa bandera azul, kilométrica, de lona.
Nunca, en las tres horas que estuve dando vueltas, divisé la bandera de los 17.
Lo más loco me pasó al llegar a la plaza. Estaba yo, sola, con mi espíritu, aunque la plaza estuviese copada. Ni una cara de familiares y amigos de los desaparecidos nikkei... pero en un momento tuve adelante la espalda del Dr. Albarra (el jefe de clínica de mi hospi) y por atrás me pasó Rodrigo de la Serna.
El año que viene quiero volver con Pino. :D
martes, marzo 22, 2016
Hola a todos :)
Me colgué, pero paso a informar por si a alguno le interesa.
Hoy a las 19 horas en Av. Independencia 732, en AJA Asociación Japonesa en la Argentina, se va a hacer la presentación de un libro de Daniel Asato; "No sabían que somos semillas" sobre las 17 personas desaparecidas de la colectividad japonesa.
Le dejo un beso, ojalá podamos ir y hacer eco de voces lindas.
lunes, marzo 21, 2016
Día 8 al 14
El día 8 fuimos a Taquimilán, también a unos kilómetros de Chosma.
El puesto es muy lindo, las enfermeras son muy copadas. Ahí está el grande de Ramón.
Yo estuve en el consultorio del Negro que es un capo, atendiendo los turnos del día.
Siempre entre mates de por medio.
El día 9 fuimos a Chorriaca, que queda en los alrededores de Taqui, por ahí... fui con otro generalista, que me explicó que era una comunidad mapuche. Descendientes del cacique Quilapi, el que se le plantó al ejército y resistió bastante. La mayoría ya están occidentalizados, incluso las patologías que vienen por ejemplo de la alimentación y las costumbres, son las misma que las de ciudad de Buenos Aires. Me contaba el doctor que alguna que otra vez tuvo que ir a algún domicilio a atender a las abuelitas... y ellas son más reacias. Hablan en mapuche, y lo tratan de huinca. Pero en cuanto uno se muestra respetuoso y con ganas de comunicarse a pesar del idioma, cambian su postura. Ahí se manejan mucho con los yuyos medicinales del lujar, y con las curanderas que deben tener secretos milenarios atesorados.
El día 10 fui a un centro de salud a un taller de embarazo, a hacer ejercicios con las panzoncitas. A la tarde salí a caminar y cuando estaba volviendo para la casa, antes de llegar a la esquina, una carita morochita que estaba por cruzar la calle se detuvo y me miró. "Hola ¿cómo estás?" Lo saludé, no era tan chico, tendría... 15, 16... lo habíamos atendido en un centro de salud. Las consultas con los adolescentes son las más lindas... sobretodo las del apto escolar, donde están todos diez puntos, y uno aprovechar para hablar de ciertos temas y hacer incapié en la prevención. Pastor se llamaba... Una sonrisa hermosa.
El día 11 fui a Naunauco. Otra visita. Un pueblito chiquito. Cuarenta y dos habitantes me dijo la señora que llegó primero. Se mantenía con vida, porque había una escuela albergue donde los chicos de otros parajes más lejanos se quedaban durante la semana, y ahí sí que había un poco de recambio en la población. Lo lindo de estos centros de salud es que podés conocer bien a todos.
El día 12 fuimos a Trailathue... otra visita en las afueras de Chosma, a un centro con poco habitantes. En verano, además, muchos se van a las veranadas. Los criadores de chivitos, ovejas, cordero, se van a zonas más altas aprovechando el clima.
El cerro Naunauco, desde la ventana del centro.
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miércoles, marzo 16, 2016
CCU.
Ultimamente está más choto de lo habitual este blog, prometo que voy a hacer todo lo posible por cambiar.
Pero quiero dejar esto escrito. Igualmente, ya lo habré dicho antes, soy reiterativa. En realidad hay ciertas cosas que me gustan repetir.
Cuestión que cada vez que llegamos al tema de Cáncer de cuello uterino es lo mismo. En algún momento llega el comentario histórico clínico de Eva.
El ginecólogo de hoy -un copado- nos dijo lo de siempre, que según las estadísticas, desde hace mucho tiempo se asocia el cáncer de cuello uterino a las prostitutas y el cáncer de ovario a las monjas. Una manera bastante simple simbólicamente hablando como para distinguir, pero muy retrógrada a la vez. Cavernícola. Y a mi modo de ver, se escapan por las goteras ciertos datos dentro de esa asociación tan tajante.
Decía, que después de la muerte de Eva, los libros de ginecología que tenían estas descripciones desaparecieron misteriosamente. Y eran grandes obras que ya no se consiguen.
En un momento preguntó si sabíamos quienes la habían operado y yo, me respondí automáticamente y por supuesto sin pensar: Delmar... que no había nacido creo, o era muy chico... entonces su papá. Pero no... casi, Finochietto, con Pirovano y algunos nombres de hospitales famosos más habían estado en el quirófano. Y ahí me pico el orgullo udeachesco... inflé el pecho y miré alrededor pensando decir "es mi UDH" pero a nadie le iba a importar una goma.
Nada, dijo, un comentario de color que quería hacer.
Después de eso hizo otro comentario quizá con más color y para algunos más interesante. Dijo que los que vayan a hacer el examen de residencia lean las lecturas obligatorias, en especial la de hpv porque podía entrar alguna que otra pregunta, ejem ejem...
Pero quiero dejar esto escrito. Igualmente, ya lo habré dicho antes, soy reiterativa. En realidad hay ciertas cosas que me gustan repetir.
Cuestión que cada vez que llegamos al tema de Cáncer de cuello uterino es lo mismo. En algún momento llega el comentario histórico clínico de Eva.
El ginecólogo de hoy -un copado- nos dijo lo de siempre, que según las estadísticas, desde hace mucho tiempo se asocia el cáncer de cuello uterino a las prostitutas y el cáncer de ovario a las monjas. Una manera bastante simple simbólicamente hablando como para distinguir, pero muy retrógrada a la vez. Cavernícola. Y a mi modo de ver, se escapan por las goteras ciertos datos dentro de esa asociación tan tajante.
Decía, que después de la muerte de Eva, los libros de ginecología que tenían estas descripciones desaparecieron misteriosamente. Y eran grandes obras que ya no se consiguen.
En un momento preguntó si sabíamos quienes la habían operado y yo, me respondí automáticamente y por supuesto sin pensar: Delmar... que no había nacido creo, o era muy chico... entonces su papá. Pero no... casi, Finochietto, con Pirovano y algunos nombres de hospitales famosos más habían estado en el quirófano. Y ahí me pico el orgullo udeachesco... inflé el pecho y miré alrededor pensando decir "es mi UDH" pero a nadie le iba a importar una goma.
Nada, dijo, un comentario de color que quería hacer.
Después de eso hizo otro comentario quizá con más color y para algunos más interesante. Dijo que los que vayan a hacer el examen de residencia lean las lecturas obligatorias, en especial la de hpv porque podía entrar alguna que otra pregunta, ejem ejem...
Día 6.
En el medio de Chos Malal está el cerro de la cruz. Un cerro no muy grande, que se puede subir en unos minutitos y que divide todo el pueblo porque está justo en el medio.
Tiene una linda vista y el atardecer ahí es impresionante.
Subí y no había nadie. Llegué a la cima y me senté, miré a mi alrededor, respiré hondo y me comí una fruta. Después me puse a pensar en alguna boludez seguramente.
A los minutos un señor venía caminando y lo saludé. Me dio la mano y me dijo "me ganaste de mano, justo te iba a decir buen día" Donato Gutierrez, así se llamaba, oriundo de Chosma pero vivía en Neuquén a su pesar. "Como su intendente" me dijo, y yo le respondí que era de Buenos Aires.
Tenía setenta años pero parecía de menos, sobretodo por su estado físico y por la rapidez con la que bajó del cerro.
Ahí estábamos, arriba del todo, con la cruz, cerca del cielo. Dos aves de capital que emigran buscando paz. Con la hermosa vista me mostró el Tromen, el Cerro Negro, y me dijo que atrás de un cerro cercano estaba escondido el famoso Domuyo, pero desde nuestra perspectiva no podíamos verlo.
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Día 4.
Cuarto día, feliz de instalarme en Chosma.
Recorro las calles hermosas como si fueran mías. Las de siempre, de la casa al hospital, del hospital a la casa, de la casa a las plazas, la costanera bonita (foto), las tiendas para las compras. A veces, si me alejo un poco voy más cauta para no perderme.
Con un mapa visto, decido ir a la terminal para ya tener el pasaje de vuelta y olvidarme del asunto.
Hice como ocho cuadras... y me perdí... empecé a dar vueltas y claro, no reconocía el lugar. A esa hora, cuando el sol pega fuerte y los sabios duermen siesta, no había mucha gente para preguntar.
Vi a unos metros que una pareja de abuelitos se acercaban en mi dirección con unas bolsas y les pregunté por la terminal.
Él, me dijo que iban justo camino hacia allá y que camine con ellos. Que había trabajado dieciocho años ahí mismo.
Claramente mi cara no era de ese pueblo, me preguntaron qué hacía allá y les conté.
Ella, la Petty, había trabajado veinte años en el hospital en el sector de mucamas. Conocía a mi instructor y me dejó saludos para el gran Chenio. Caminamos las cuadras conversando sobre eso; el hospital, el pueblo, Buenos Aires. Dos amores de personas. Hay gente amable dando vueltas siempre.
A los dos días me la crucé en el supermercado y me llamó. La saludé con un beso, y eso me hizo creer que ya pertenecía al lugar.-
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lunes, marzo 14, 2016
domingo, marzo 13, 2016
Día 2.
Tuve mi primer visita. Las visitas médicas se hacen en poblaciones más alejadas, donde la gente no tiene la posibilidad (por cuestiones de distancia y economía) de ir al hospital cotidianamente.
Fuimos a Caepe Malal.
El puesto sanitario está en proceso, así que las médicas y la odontóloga atendieron a los paisanos en una escuela.
Ahí empecé a tener contacto más de piel con la gente. Algunos te saludan con dos besos, y cuando se van también, diciendo chaito.
No tengo fotos, porque a penas llegamos a la escuela empezaron a atender, y después de almorzar nos volvimos a Chosma. Pero muy linda la primer experiencia de visita.
Medicina rural, como le dicen. :)
Fuimos a Caepe Malal.
El puesto sanitario está en proceso, así que las médicas y la odontóloga atendieron a los paisanos en una escuela.
Ahí empecé a tener contacto más de piel con la gente. Algunos te saludan con dos besos, y cuando se van también, diciendo chaito.
No tengo fotos, porque a penas llegamos a la escuela empezaron a atender, y después de almorzar nos volvimos a Chosma. Pero muy linda la primer experiencia de visita.
Medicina rural, como le dicen. :)
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sábado, marzo 12, 2016
Acá arranqué la locura mía. Día 1.
... "Cuando me di cuenta estaba ahí
Cuando te encontré me perdí
En cuanto te vi me enamoré
A mara daya soye daya daya hay na na ah
Oh a mara daya soye daya daya hay na na ah"...
Atreverse.
Cuando surgió la posibilidad de ir a rotar a un hospital de Chos Malal, no sabía en qué parte de Neuquén quedaba, ni cómo llegar, ni cómo sería. Estaba decidida a ir, Algo en ese nombre, en el recuerdo, en el inconsciente, en la esencia me llamaba. Me respondieron y fui feliz.
Apostar.
Siempre a la familia, a lo de uno, a lo público. Gracias a la UBA por esta oportunidad y por todas las oportunidades brindadas, gracias a la salud pública y al Hospital Regional Gregorio Alvarez de Chos Malal (primera e histórica capital de Neuquén).
El 15 de Febrero arranqué mi rotación, siempre acompañada de Médicos -grosos- generalistas y la gente hermosa que labura en salud. Allá, por lo que pude ver, toda la población está conectada, y por más que haya gente que viva arriba del cerro, los agentes sanitarios (los más más capos para mí) se encargan de que el derecho a la salud se cumpla.
Estuve a la mañana y a la tarde acompañando a una médica de familia en dos centros de salud.
Después, una vez que me liberé salía a patear a la calle. Yo, bonaerense, cuando todos dormían siesta -y bien aprovechado cuando más pegaba el sol- salía a caminar porque me parecía un delito quedarme encerrada con lo atractivo del paisaje.
Buen Viaje es lo que tuve.
Este año, tuve la suerte de viajar. De conocer y amar mi tierra.
Descubrir cuán grande y hermosa es la patria no tiene precio.
Neuquén me robó el corazón.
Una semana entera paseando y agradeciendo los paisajes del su sur. San Martín de Los Andes, Junín, Villa La Angostura. Los parques nacionales.
Un día pasamos a Chile... cuando cruzamos y la cordillera asomó su inmensidad, casi me pongo a llorar de la emoción. Con la infantil necesidad de hermandad, me preguntaba cuán diferente podía ser la tierra hermana. (Porque el límite no es más que una ilusión política... la misma que nos hace creer que Tierra del Fuego es realmente una provincia triangular.) Queriendo creer que somos iguales, intenté... pero no lo sentí así. A penas unas horitas en la hermosa Osorno... sabía que no estaba cerca de casa, a pesar de la amabilidad de aquellos.
De Buenos Aires a Neuquén, con mate y ansiedad. Disfrutando rutas nunca antes recorridas, con amor florecido cada vez que aparecía un pueblo nuevo y en su entrada con la bienvenida y los brazos abiertos, para que nadie nunca lo olvide, la leyenda: "Las Malvinas Son Argentinas".
Todo esto es real, y es de todos. Lagos azules que se pierden con el mismo color del cielo.
Viento, tierra, ceniza, ripio, estrellas y más amor.
Ojalá podamos volver algún día.
Ojalá podamos seguir conociendo la tierra.
viernes, febrero 05, 2016
¿Escuela para tíos dónde hay?
Mi sobrina me espera con una sorpresa de despedida...
Y yo, le tiro el +4 en la última jugada, cuando le quedaba una.
Soy lo menos 4.
martes, febrero 02, 2016
Si todavía combato, combatiré un poco por tí.
Es una frase que la leí por vez primera cuando me encontré con los "VERSOS APARECIDOS" de CARLOS AIUB y me encantó.
Yo no sabía en aquel entonces que era de Antoine de Saint Exupery... y creía que provenía de un poema. Pero no es así, recién terminé de leer "Carta a un rehén" es un libro corto que se divide por capítulos.
De allí proviene. Es más un canto, hermoso. Con palabras sencillas, el autor va contando anécdotas y sobretodo escribe reflexiones o pensamientos, todos dedicado a un amigo judío que se esconde de los nazis. Muy simple, pero no deja de profundizar en temas hondos y oscuros del ser humano. Con un tinte melancólico, intenta y logra crear un mensaje de esperanza. Y honra la amistad.
Tiene párrafos muy interesantes... que están escritos hace más de cincuenta años y sin embargo se aplica a la realidad del aquí y de ahora, desde donde escribo, y en todas partes del mundo.
Yo no sabía en aquel entonces que era de Antoine de Saint Exupery... y creía que provenía de un poema. Pero no es así, recién terminé de leer "Carta a un rehén" es un libro corto que se divide por capítulos.
De allí proviene. Es más un canto, hermoso. Con palabras sencillas, el autor va contando anécdotas y sobretodo escribe reflexiones o pensamientos, todos dedicado a un amigo judío que se esconde de los nazis. Muy simple, pero no deja de profundizar en temas hondos y oscuros del ser humano. Con un tinte melancólico, intenta y logra crear un mensaje de esperanza. Y honra la amistad.
Tiene párrafos muy interesantes... que están escritos hace más de cincuenta años y sin embargo se aplica a la realidad del aquí y de ahora, desde donde escribo, y en todas partes del mundo.
"¡Estoy tan cansado de polémicas, de exclusividades, de fanatismos! En tu casa puedo entrar sin vestirme con un uniforme, sin someterme a la recitación de un Corán, sin renunciar a nada de mi patria interior. Junto a ti no tengo ya que disculparme, no tengo que defenderme, no tengo que probar nada. Como en Tournus, hallo la paz. Más allá de mis palabras torpes, más allá de los razonamientos que me pueden engañar, tú consideras en mí simplemente al Hombre, tú honras en mí al embajador de creencias, de costumbre, de amores particulares. Si difiero de ti, lejos de menoscabarte, te engrandezco. Me interrogas como se interroga al viajero"
El arte de Gale.ano
Cuando Galeano hace esa conclusión exacta del arte, casi anal, lo visualizo parado frente a una poesía, una escena, una escultura. En mi experiencia personal, por ejemplo, hay gente que canta y te hace llorar pero porque te lastima el peñasco y produce una sensación de otitis aguda (sería yo). Otras en cambio te dejan en silencio, perpleja, paralizada; una se aguanta la respiración y el parpadeo... hasta que el nudo en la garganta comienza a presionar, y el agua que nace desde lo más profundo y desconocido brota con hermosa libertad por los ojos. (sería Miki)
https://www.youtube.com/watch?v=sCCv0911LoI
comprueben.
https://www.youtube.com/watch?v=sCCv0911LoI
comprueben.
lunes, febrero 01, 2016
sábado, enero 30, 2016
La política y Pino.
Hace unos días estábamos cenando mientras alguien hacía zaping, y dejó Intratables. Justo estaba hablando Pino Solanas.
A mi vieja se le ocurre decirle a Pino, que en ese momento estaba comiendo tranquila: Mirá, ese es Pino.
Pino miró el televisor y dijo enojada: ¿Ese tan viejo es? Entonces no me digan más Pino. ¿Quién me puso ese nombre?
Abrir la maleta.
La gente grande tiene eso... bah, no digo toda, alguna... de ser más seria, más parca... y hablar poco.
Y es que algunas personas muerden la amargura. Otras simplemente se cansan de respirar y se ponen fastidiosos. A muchos le pesan los años, más que los huevos. Los tiran para abajo.
Pero eso no quiere decir que estén enojados, que sean mala gente. Muchos guardan silencio, para que no se les escape la tremenda tristeza por la boca, para no generar más lágrimas.
Así como jugando a las escondidas, de casualidad algunos encuentran una caja, una bolsa, una valija guardada... o cuando despedimos un alma y hay que hacer la limpieza lo mismo. Al abrirla nos podemos llevar una gran sorpresa. Puede estar vacía, o podemos encontrar algo inesperado.
Así a veces, pasa con los padres o los abuelos. Que uno descubre cosas que no sabía. Que no nos quisieron contar. Que se quisieron guardar.
Soy una persona que carece de intuición (me gustaría tenerla). En un comienzo JA me cayó muy bien, por su discurso. Hasta que me tomó examen (que lo esperé desde las 8 y me tomó a las 3... ni siquiera me miraba a la cara) y vi algunas actitudes otras veces que me parecieron de sorete. Entonces me convencí que era un hijoeputa, aunque en el fondo, no me gustaba pensar eso. Pero siempre me provocó cierto rechazo, me desagradaba.
Hoy lo fui a ver por fuerzas mayores, y como de costumbre, empezó a divagar sobre la historia y la filosofía. Me habló sobre los crímenes de lesa humanidad y la importancia de reportarlos y denunciarlos. De pedir justicia y sobretodo del compromiso. Me contó que su hermano era un desaparecido, y su novia también, del camino de su madre y el de él. De la búsqueda, de la esperanza, y de la lucha. Del camino más largo, el del dolor.
Yo en parte, conocía la historia. Porque los desaparecidos me faltan a mí también, nos faltan a todos.
En un momento le mencioné la palabra memoria (que es una de mis banderas) y se le iluminó la cara, ahí, siguió hablando... pero ahora me sonreía y hasta en un momento creí que íbamos a llorar juntos.
Me despidió de manera afectuosa, con una sonrisa que no había visto jamás dedicarle a ninguno de los alumnos y me apretó el hombro. Me dijo que si necesitaba algo, allí iban a estar, él y su séquito.
Su forma, un poco trastornada, de manejarse, posiblemente sea resultado de esa ausencia, de esa presencia de ausencia. Que es también la de mi país. Porque a partir de que la historia se rasgó, cambió la de todos, cambiamos.
Y lo que sucedió hoy, que fue el final y mi despedida por esa casa, fue un poco eso... descubrir esa otra cara, la que no le alcanza la oscuridad, dentro de aquella maleta olvidada.
Y es que algunas personas muerden la amargura. Otras simplemente se cansan de respirar y se ponen fastidiosos. A muchos le pesan los años, más que los huevos. Los tiran para abajo.
Pero eso no quiere decir que estén enojados, que sean mala gente. Muchos guardan silencio, para que no se les escape la tremenda tristeza por la boca, para no generar más lágrimas.
Así como jugando a las escondidas, de casualidad algunos encuentran una caja, una bolsa, una valija guardada... o cuando despedimos un alma y hay que hacer la limpieza lo mismo. Al abrirla nos podemos llevar una gran sorpresa. Puede estar vacía, o podemos encontrar algo inesperado.
Así a veces, pasa con los padres o los abuelos. Que uno descubre cosas que no sabía. Que no nos quisieron contar. Que se quisieron guardar.
Soy una persona que carece de intuición (me gustaría tenerla). En un comienzo JA me cayó muy bien, por su discurso. Hasta que me tomó examen (que lo esperé desde las 8 y me tomó a las 3... ni siquiera me miraba a la cara) y vi algunas actitudes otras veces que me parecieron de sorete. Entonces me convencí que era un hijoeputa, aunque en el fondo, no me gustaba pensar eso. Pero siempre me provocó cierto rechazo, me desagradaba.
Hoy lo fui a ver por fuerzas mayores, y como de costumbre, empezó a divagar sobre la historia y la filosofía. Me habló sobre los crímenes de lesa humanidad y la importancia de reportarlos y denunciarlos. De pedir justicia y sobretodo del compromiso. Me contó que su hermano era un desaparecido, y su novia también, del camino de su madre y el de él. De la búsqueda, de la esperanza, y de la lucha. Del camino más largo, el del dolor.
Yo en parte, conocía la historia. Porque los desaparecidos me faltan a mí también, nos faltan a todos.
En un momento le mencioné la palabra memoria (que es una de mis banderas) y se le iluminó la cara, ahí, siguió hablando... pero ahora me sonreía y hasta en un momento creí que íbamos a llorar juntos.
Me despidió de manera afectuosa, con una sonrisa que no había visto jamás dedicarle a ninguno de los alumnos y me apretó el hombro. Me dijo que si necesitaba algo, allí iban a estar, él y su séquito.
Su forma, un poco trastornada, de manejarse, posiblemente sea resultado de esa ausencia, de esa presencia de ausencia. Que es también la de mi país. Porque a partir de que la historia se rasgó, cambió la de todos, cambiamos.
Y lo que sucedió hoy, que fue el final y mi despedida por esa casa, fue un poco eso... descubrir esa otra cara, la que no le alcanza la oscuridad, dentro de aquella maleta olvidada.
jueves, enero 28, 2016
El inco.
Zahir iba religiosamente todos los jueves a las 18.00 horas al psicólogo. Le gustaba llegar quince minutos antes, esperar en la puerta y controlar el reloj hasta la hora exacta cuando apretaba el timbre.
Cuando sabía qué era lo que lo angustiaba iba al psicólogo, y cuando no lo sabía también. El hecho era que vivía acompañado por la angustia.
De tanto ir y venir, y hablar, y volver y revolver el pasado en las terapias con la idea fija de llegar al punto de conflicto, llegaron justo a donde querían: La resistencia.
"Encontré el trauma" escribió en un papel, pero nunca lo comprendió. Había tirado a patadas el portón de la resistencia y finalmente había llegado al inconsciente. Ya no supo como salir.
lunes, enero 18, 2016
rotación salud mental
No hay tanga más incómoda que una reunión de psicólogos hablando de Lacan.
Porque cualquiera que viene de otro palo no entiende ni J.
Relojeas para todos lados a ver si alguno se digna a tirarte un centro, pero como no hay comentarios nadie te mira. Entonces le sonreís a todos mientras apretás los dientes y tu interior te guiña "LACAN...CHA DE TU HERMANA".
De a poco voy entrando al mundo, pero hay algo que no me queda claro. Yo no lo leí, no sé ni quien fue... pero por los comentarios, el tipo no se caracterizaba por escribir textos comprensibles... sin embargo parece ser un capo porque así y todo lo leen millones...
El arte del esfuerzo en la lectura.
Yo no lo tengo... pero ahora me dieron ganas de leer alguito.
jueves, enero 14, 2016
ROTACIÓN CLÍNICA
K es calvo, alto como un árbol. Tiene los ojos azules y serenos. No escucha muy bien.
Hace semanas que lo vemos, le hablamos por señas y el accede sin hablar.
Hoy tenía puesto unos lentes que lo hacían parecer otra persona. Le quedaban hermosos. De un lado no tenía cristal, del otro estaba quebrado por la mitad.
Lo controlamos y le sacamos sangre. Por suerte estaba bien.
Lo estaba por auscultar cuando inesperadamente dice "¿Estaban aburridos que me vienen a pinchar?", con la misma neutralidad de quien pide un cortado con dos medialunas.
Nos robó varias sonrisas, yo me di vuelta y le digo a Na que anotaba los signos vitales "Lo quiero mucho".
Ojalá se recupere bien y pronto.
Hace semanas que lo vemos, le hablamos por señas y el accede sin hablar.
Hoy tenía puesto unos lentes que lo hacían parecer otra persona. Le quedaban hermosos. De un lado no tenía cristal, del otro estaba quebrado por la mitad.
Lo controlamos y le sacamos sangre. Por suerte estaba bien.
Lo estaba por auscultar cuando inesperadamente dice "¿Estaban aburridos que me vienen a pinchar?", con la misma neutralidad de quien pide un cortado con dos medialunas.
Nos robó varias sonrisas, yo me di vuelta y le digo a Na que anotaba los signos vitales "Lo quiero mucho".
Ojalá se recupere bien y pronto.
WE CAN BE HEROES...
"Hablas de mi y no sabes quien soy,
cuanto placer puede darme el dolor,
como el amor de los desconocidos,
me espera el sol en una estación."
LEO GARCÍA.
Mi oba dice que tenemos sangre samurai, de los últimos samurai. Pero de los de verdad, no la pelotudez esa que Tom Cruz les hizo creer a todos.
Liberé mis plaquetas, y regalé mi convicción de su sanación a través de ellas.
Se vale luchar, contra cualquier enfermedad. HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.
No le conozco a C, a penas sé quien es. Mi cariño y un abrazo a su masmédula en este acto impulsivo.
lunes, enero 11, 2016
Doná sangre.
Si Bowie. We can be heroes just for one day.
Y a empezar por ese lado.
Vivir solo cuesta vida.
Donar vida solo cuesta sangre.
jueves, enero 07, 2016
En relación a los sucesos acontecidos...
Escribió Casciari hace mucho tiempo atrás, en su teoría de "La verdadera edad de los países"
"...Corea (la del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa. Estados Unidos, el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque quiere sus pistolas..."
http://editorialorsai.com/blog/post/la_verdadera_edad_de_los_paises
Soy ariana. Grande.
El ariano es así... aunque no quiera. Es así, como puede.
El ariano es un animal de fuego, arde de pasión. Ama y se quema, cocina y se quema, miente y sonrie con los ojos, se quema. Es así el don carnero, corre porque se quema si está quieto. No lo jodas mucho porque se carnea. Vive saltando y dando cabezazos porque se quema.
Es un animal instintivo por excelencia. Le alerta el olfato y comienza la carrera. Tiene los órganos invertidos, en la cabeza tiene el corazón, que se conecta directamente con la nariz, claro. Y en el pecho lleva el cerebro atrófico que poco lo usa por eso anda encarcelado entre las costillas. Cuando suena la sirena, y va en busca de su destino, no se tira de cabeza. Se tira de cola, de una.
El ariano es esto. Le hablás de inteligencia emocional y se muere, de duda. De deuda.
Aries... pobre, le gustaría ser más pensante como capricornio o acuario o más hijodeputa como escorpio. Mas intelectual como leo o sagitario... pero ni siquiera lo puede imaginar.
Aries es crédulo, así... un optimista pelotudo. Esperanzador hasta el coño.
Aries si tiene una meta, va, y si tiene miedo sigue avanzando con los ojos cerrados.
Hoy me encontré con Ariana. Dice que leyó que alguien necesitaba plaquetas y fue corriendo a donar. Sin averiguar como era el asunto. Que solo le sacaron una muestra y que debe volver otro día para que le coloquen una fistula... por si se le infiltra... que la vena es angosta... Aries es así, le teme a las agujas y va igual... en el medio le tiran información inesperada, y se le frunce y la mente se le queda en blanco... lo único que puede retener es la última frase que leyó de la televisión. Tiene miedo por eso no logra captar bien lo que le dijeron. Pero aries sigue hasta el final... porque ya sabemos todos que aries tiene complejo de héroe y si no creyera en los superpoderes de sus plaquetas no seguiría hasta el final. Eso es aries, prefiere morir dignamente de endocarditis que vivir huyendo por temor.
miércoles, enero 06, 2016
誰が何の痕跡も残さない消滅
El terrorismo es un sistema macabro que genera esto; que te haya conocido desaparecido Juan.
Y aún así, ya no voy a poder olvidarte.
Y aunque a veces te busco, a veces te recuerdo, a veces te me aparecés...
el aleteo cardíaco, el grito de libertad, incluso el lagrimón... es ESPERANZA.
Sos vos paloma, sos vos ternura.
Tu poesía es mi presente mas deseado.
Tu poesía es mi presente mas deseado.
Sobrecitos de azúcar en la escalera.
A los ojos.
A los ojos se brinda doctor,
y siempre por la salud.
Mañana prometo que se la sostengo
(la mirada, claro)
a ver si se atreve
a decirme si hay miosis o midriasis
o a quedarse ciego.
sábado, enero 02, 2016
Dibujos de Alfonso Casas
A veces, es necesario tomar distancia... de lo cotidiano, de lo cercano, de lo mundano, para apreciar ciertas cosas. Para valorar otras, para descubrir más.
A veces es necesario tomar distancia... de uno mismo. Pero eso es difícil... no imposible, pero habrá que trabajar duro.
Yo creía que era optimista. Pero solo soy gilipollas ¿Eso no te da ternura :) ? (¡sin duda gilipollas! ¡gilipollas reforzada!)
Uff... perderse en una ciudad es desesperante, pero perderse dentro de las calles de uno es descortés.
Es perderse el concierto.
viernes, enero 01, 2016
sábado, diciembre 26, 2015
martes, diciembre 22, 2015
lunes, diciembre 21, 2015
"Si todavía combato, combatiré un poco por tí" Saint Exupery.
A fin de año, todos los fines de año, necesito una dosis de carga de Carlos Aiub.
Su poesía, sus VERSOS APARECIDOS, son un parque nacional. Ahí entre sus letras, entre el miedo, la ausencia, el vacío y las lágrimas, florece al amor y la esperanza. Huele a aires de libertad y lucha.
Generalmente en Diciembre me gusta tirarme de cabeza ahí.
Hace unos días lo busqué y la página caducó. La estoy pasando mal. Me queda buscarlo por acá y por allá, en los lados en que esté... hasta que algún día vaya a La Plata para comprarme el libro.
Por suerte guardé los mas lindos en este espacio.
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sábado, diciembre 19, 2015
The Normal Heart - pelicula
Acabo de ver este peliculón. Me mataba la ansiedad porque había leído comentarios muy buenos. Al margen de que mi hermano tenía razón cuando me acusó de "seguro la ves por pajera ¿quienes actúan?"
Me acuerdo cuando era adolescente ví Philadelphia e Y la banda siguió tocando y me voló la cabeza. Leía artículos y me compraba novelas relacionadas al HIV. Todos los 1° de Diciembre compraba cinta roja y me ponía el lacito en el pecho. En el último año de secundaria armé afiches con información y sin pedir permiso los pegué en las paredes.
No me acuerdo cuando les decía a mis amigos "Yo voy a ser doctora y voy a descubrir la cura para el SIDA" pero después de 10 años ellos me lo recordaron. Ahora que lo logré... la investigación y esa área no es lo que más me gusta... pero voy a luchar desde donde esté... porque PREVENIR ES CURAR. Cada caso nuevo que veo me mata, me llena de ira, de bronca, de lástima. Y contra estos sentimientos también tendré que aprender a luchar. Porque se puede seguir adelante, siempre que uno se cuide y se sepa cuidar. Hay que vivir, sanamente. Hay que coger sanamente. Hagan lo que quieran, pero cuídense.
Hay que amar amigos. Y cuidarse, es amar. Y el amor, es salud.
He vuelto amigos.
Me fue como el ojete en la entrevista.
Pero aprendí, que hay que mantener la sonrisa.
En una situación así, donde reina la inseguridad, lo único que podemos hacer es defender a muerte la sonrisa. Que nadie te la robe. Que no hay derecho.
Perderla es otra cosa, pero siempre se puede luchar para encontrarla.
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*Disculpen la boludez.,
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viernes, diciembre 18, 2015
Me voy a JICA
Recen por mí, como diría Jorge.
Nah... recen por algo que valga la pena. Yo ya tengo el daruma tuerto amenazado con ser el asado de fin de año.
Ahí nos vemos.
Besos a todos buen viernes.
DEKIMASU!!!!!!!!!!!!!!
miércoles, diciembre 09, 2015
A...RE...INVENTARSE
Pelea como mujer.
Ama como mujer.
Creétela.
Ve, y cómete el mundo.
Ya.
Hemos salido.
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miércoles, diciembre 02, 2015
Chudits
Volvimos :) con Dani desde Nihon.
Haciéndole el honor a la gran María Elena.
"Estamos invitados a tomar el té, la tetera de porcelana, pero no se ve, yo no sé por qué"
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