Mi historia clínica hizo que cada vez que alguien me llame por la calle, no me de por aludida, por mas que sepa que el saludo va dirigido a mí. Esto es así por dos motivos básicos; el primero tiene que ver con mi vista corta, por mucho que mire a lo lejos nunca logro ver figura nítida alguna. El segundo tiene que ver con el acoso callejero rutinario en el cual estoy sumida, por portación de cara y la idiosincrasia de la gastada criolla.
Todo este prólogo para decir, que era un Martes caluroso, a la hora de la siesta en la tarde de Zapala. Yo ya estaba volviendo a casa cansada y aplastada por los rayos del sol. Misteriosamente el viento no soplaba.
Crucé en diagonal Doña Paca, debe ser por el calor que a esa hora estaba casi vacía, cuando escucho un *Doctora*
Por todo lo que escribí anteriormente, y porque ojalá siempre sea algo más que *doctora*, no me di vuelta en seguida. Por más que me haga la boluda, sabía que era para mí. Pero todavía no reconozco a toda la gente. Mi cara en cambio es más fácil de distinguir.
Seguí caminando y después de pasar por entre los pocos que habían en la plaza, me doy vuelta.
*Doctora* Dice R que viene a mi encuentro, y sorpresivamente me abraza. Estaba con el hijo.
*Hola, ¿como anda?*
*Bien doctora, sabe que por suerte se me fue el dolor, tomando tramadol y rompepiedra creo que la piedra se expulso* Dijo con su tono venezolano, mientras por dentro amé que haya tomado rompepiedra aunque no se lo haya recetado.
R llegó a una guardia donde lo atendí con mucho dolor. Me dijo que tenía dolor en la zona lumbar, estaba partido, y que irradiaba hacia los genitales.
Mientras me explicaba su dolor, las características, los antecedentes, entre gestos de dolor, me contó que hacía un mes había escapado de su tierra. Que había llegado acá con su familia sin conocer a nadie. Que una señora muy amable que compartía sus creencias había sido muy buena con ellos en la acogida. Y que le dolía mucho, doctora, que si no hay algo para que calme este dolor. Que no sabe como duele, y más cuando uno está lejos de su madre.
Me dijo entre lágrimas.
CIE 10, cólico renal. Escribiría luego.
Me contó después por donde vivía, me preguntó si volvía de la guardia.
Con otra cara, ya sonreía.
Se despidió de mí y me volvió a abrazar. Ya no era una sorpresa para mí, era un regalo.
Cruzando las vía por donde ya no pasa el tren, para volver a casa me di cuenta que el diagnostico estaba errado. A R no le dolían los riñones... le dolía su madre, le dolía su país.
sábado, febrero 02, 2019
domingo, noviembre 11, 2018
Salud pública. Siempre resistir.
¿Quién la agita hoy que llueve y está fresco? ¿Quién la agita hoy que preparamos los mates y tortas fritas para ver el superclásico? (O la final de lo que sea)
Oh, manada de mentes brillantes.
Proponen un proyecto de ley donde los profesionales de la salud pasen a ser empleados administrativos y...
¡Y nadie la agita!
Le digo a usted, compadre, que anduvo quejoso cuando lo hacen esperar en una guardia, y se escuda en otras personas para manifestar su mierda.
¡Indignese, ahora sí! ¡Es ahora!
A usted que llega dolorido o angustiado, a usted que llega en una urgencia, que necesita un estudio, que ingresa con miedo al quirófano (no se imagina el mío) o que necesita una mano que le de fuerza y pueda pujar.
Los he visto en acción, acudir con más vocación que otra cosa. Porque la mano, la caricia, la sonrisa, el chiste... eso no se enseña en la universidad. (Porque poseen título universitario)
A usted compadre, que andaba quejoso de la atención de guardia en Hospital público. No lo veo agitando la bandera, defendiendo la salud pública, eso que es de todos. Eso que es un derecho, eso que pagamos entre todos. Compañero, no lo veo ni asomándose al agite.
Porque en definitiva, no era el motivo la salud pública. Nunca lo fue. Ni lo fue la foto subida a las redes de los abuelos esperando en la guardia. El reclamo era personal e individualista... es más manipulador por esconderse en imágenes que conmueven y hacen vomitar a la gilada.
Eh, compañero. es así. Nunca fue un reclamo popular. Nunca fue defender la salud publica, que no es más que su salud. Porque tirando para el mismo lado, el país va para delante. Tirando mierda encima de los compañeros laburantes, uno refleja su condición.
Y ahora, no la agita por los profesionales de la salud. Pero si acude al hospital y lo atiende un administrativo, si que la agitaría nuevamente.
Porque estamos creados para saltar como leche hervida. Porque no le importa ni la embarazada, ni el niño, ni los abuelos. Hermano, lo que realmente le importa es su propio culo.
Y le diré más. La calidad de la salud pública, se sigue manteniendo gracias a la vocación de estos profesionales de la salud. Que siguen apostando a la defensa de la cual no adhiere.
La lucha no es de los profesionales de la salud, que se entienda. Es de todos, por la salud pública. Porque cuando nos caguemos encima o nos rompan bien el culo, los primeros en acudir, serán ellos... sin importar quién seas.
Oh, manada de mentes brillantes.
Proponen un proyecto de ley donde los profesionales de la salud pasen a ser empleados administrativos y...
¡Y nadie la agita!
Le digo a usted, compadre, que anduvo quejoso cuando lo hacen esperar en una guardia, y se escuda en otras personas para manifestar su mierda.
¡Indignese, ahora sí! ¡Es ahora!
A usted que llega dolorido o angustiado, a usted que llega en una urgencia, que necesita un estudio, que ingresa con miedo al quirófano (no se imagina el mío) o que necesita una mano que le de fuerza y pueda pujar.
Los he visto en acción, acudir con más vocación que otra cosa. Porque la mano, la caricia, la sonrisa, el chiste... eso no se enseña en la universidad. (Porque poseen título universitario)
A usted compadre, que andaba quejoso de la atención de guardia en Hospital público. No lo veo agitando la bandera, defendiendo la salud pública, eso que es de todos. Eso que es un derecho, eso que pagamos entre todos. Compañero, no lo veo ni asomándose al agite.
Porque en definitiva, no era el motivo la salud pública. Nunca lo fue. Ni lo fue la foto subida a las redes de los abuelos esperando en la guardia. El reclamo era personal e individualista... es más manipulador por esconderse en imágenes que conmueven y hacen vomitar a la gilada.
Eh, compañero. es así. Nunca fue un reclamo popular. Nunca fue defender la salud publica, que no es más que su salud. Porque tirando para el mismo lado, el país va para delante. Tirando mierda encima de los compañeros laburantes, uno refleja su condición.
Y ahora, no la agita por los profesionales de la salud. Pero si acude al hospital y lo atiende un administrativo, si que la agitaría nuevamente.
Porque estamos creados para saltar como leche hervida. Porque no le importa ni la embarazada, ni el niño, ni los abuelos. Hermano, lo que realmente le importa es su propio culo.
Y le diré más. La calidad de la salud pública, se sigue manteniendo gracias a la vocación de estos profesionales de la salud. Que siguen apostando a la defensa de la cual no adhiere.
La lucha no es de los profesionales de la salud, que se entienda. Es de todos, por la salud pública. Porque cuando nos caguemos encima o nos rompan bien el culo, los primeros en acudir, serán ellos... sin importar quién seas.
(En casa no se insultaba. Mamá es inmigrante así que no sabe putear.
A mí me sale natural, congénito. Nací en el conurbano bonaerense, llevo el riachuelo en la palabra.
Además estoy recaliente y nomecalmounamierda, sepan disculpar el exabrupto)
viernes, agosto 31, 2018
Buena muerte
Creo que podría cerrar la rotación de paliativos con una reflexión personal que no le interesa a nadie. Pero si lo escribo es porque necesito organizar mis pensamientos. Y si lo publico acá, es para volver a leerlo cada vez que lo necesite.
Hoy en la tan esperada jornada PAMPA, nos detuvimos un segundo con la siguiente pregunta ¿Qué es la buena muerte?
Primera ley: Cuando haya preguntas difíciles, repreguntar. Es como agarrarle la mano al que pregunta y sacarlo a bailar para que de un giro de 360º.
Después de todo, la respuesta la tiene cada uno. Y todas son distintas.
Y yo pensaba, que la pregunta estaba bastante sesgada. Porque si así está escrita es porque hay siempre una mala muerte. Y aquí está la cuestión.
Y mientras el público daba su opinión, yo seguía pensando por dentro... qué papel importante tenemos los médicos en la vida de las personas, en la muerte y qué poco sabemos de todo. (Importante en cuanto al acompañamiento) Me sentí pequeña, porque como residente, no sólo tengo nociones básicas de medicina, sino que como cultura general soy muy ignorante. Me encantaría conocer todas las religiones, culturas e incluso creencias propias. Debe ser un mondo increíble y asombroso, poder tener conocimiento de todo eso. Que también para ser realistas, bastante idóneo y ambicioso.
¿Qué carajo sabemos de la representación de la muerte de otras culturas?
Y todo nuestro trabajo, por supuesto, está orientando al pensamiento occidental y generalmente global y cuasi uniforme dentro de país. Y querido colega, pasemos a informar que esta basta tierra hermosa es un crisol de razas. Y que incluso podremos cambiar nuestro lenguaje para sentirnos progres e inclusivos... y es solo una forma mas de engañarnos. Porque no podremos conocer absolutamente todo, pero que en un pequeño municipio, en un pequeño área programa de trabajo, se incluyen muchas culturas. ¡Qué sabemos de la opinión de la sanación y de la muerte de los primeros pobladores, de los originarios, dueños de estas tierras!
La nada misma.
En fin. En principio.
La conclusión es esa.
Hay una sola.
Nacemos una sola vez.
Morimos una sola vez.
Y somos completamente pasivos.
Pero vivimos muchas veces, todos los días, somos instantes.
Y acá sí, depende nuestra actitud.
Hay una frase hermosa de BUKOWSKY que dice:
ENCUENTRA LO QUE AMAS, Y DÉJALO QUE TE MATE.
¡Oh, maldita la sociedad de los poetas muertos! Solo los románticos tendrán una muerte bella.
Hoy en la tan esperada jornada PAMPA, nos detuvimos un segundo con la siguiente pregunta ¿Qué es la buena muerte?
Primera ley: Cuando haya preguntas difíciles, repreguntar. Es como agarrarle la mano al que pregunta y sacarlo a bailar para que de un giro de 360º.
Después de todo, la respuesta la tiene cada uno. Y todas son distintas.
Y yo pensaba, que la pregunta estaba bastante sesgada. Porque si así está escrita es porque hay siempre una mala muerte. Y aquí está la cuestión.
Y mientras el público daba su opinión, yo seguía pensando por dentro... qué papel importante tenemos los médicos en la vida de las personas, en la muerte y qué poco sabemos de todo. (Importante en cuanto al acompañamiento) Me sentí pequeña, porque como residente, no sólo tengo nociones básicas de medicina, sino que como cultura general soy muy ignorante. Me encantaría conocer todas las religiones, culturas e incluso creencias propias. Debe ser un mondo increíble y asombroso, poder tener conocimiento de todo eso. Que también para ser realistas, bastante idóneo y ambicioso.
¿Qué carajo sabemos de la representación de la muerte de otras culturas?
Y todo nuestro trabajo, por supuesto, está orientando al pensamiento occidental y generalmente global y cuasi uniforme dentro de país. Y querido colega, pasemos a informar que esta basta tierra hermosa es un crisol de razas. Y que incluso podremos cambiar nuestro lenguaje para sentirnos progres e inclusivos... y es solo una forma mas de engañarnos. Porque no podremos conocer absolutamente todo, pero que en un pequeño municipio, en un pequeño área programa de trabajo, se incluyen muchas culturas. ¡Qué sabemos de la opinión de la sanación y de la muerte de los primeros pobladores, de los originarios, dueños de estas tierras!
La nada misma.
En fin. En principio.
La conclusión es esa.
Hay una sola.
Nacemos una sola vez.
Morimos una sola vez.
Y somos completamente pasivos.
Pero vivimos muchas veces, todos los días, somos instantes.
Y acá sí, depende nuestra actitud.
Hay una frase hermosa de BUKOWSKY que dice:
ENCUENTRA LO QUE AMAS, Y DÉJALO QUE TE MATE.
¡Oh, maldita la sociedad de los poetas muertos! Solo los románticos tendrán una muerte bella.
martes, agosto 21, 2018
90 días
Porque nos fusionamos en los sentimientos
Porque colisionamos y arrojamos luces
Porque tus ojos son ese mayor espejo...
BUENA FE.
Paz y tempestad, que se parecen a ti.
Y este afán de hambre,
que querer comer el mundo,
de probar todos los sabores en tu boca.
De compartir toda la variedad de vinos
y de escritores.
Esta sensación de girar en los caminos
de las rutas que nos unen
de las lenguas que se mezclan
el proyecto deseando frutos,
da la inestabilidad y el miedo
con la misma fuerza y seguridad
con la que me abrazo a vos y me enrredo
la misma que nos mezcla los colores
y nos confunde los pensamientos
y nos funde el mañana.
Aquella que me hace grade y poderosa
y me convierte en poesía subversiva
y en mi sonrisa brilla
estrellas fugaces en mis pestañas,
es la misma que me hace temblar
y rasga el suelo si no te veo,
en cada despedida.
Y todo esto que no me cabe en el pecho
que sigue creciendo
cuesta lo que te extraño cuando te alejas.
Vale este maravilloso efecto en uno,
cuando está partido a la mitad
cuando vive en dos lugares a la vez
cuando late solo en uno...
Perder la seguridad de tener todo controlado.
Es confiar el corazón.
Caer, tocar el fondo, enterrarse
Levitar, volar alto, apunarse
Enamorarse.
jueves, agosto 02, 2018
Conversaciones con Isauro.
-¿Qué te pasa?- Preguntó ella.
-Nada. Me quedé pensando... que hace mucho que no me decís por mi nombre.
-Bueno, si no te gusta que te diga amor, entonces voy a decir tu nombre.
-No es por eso boluda- dijo él- es que me quedé pensando como el amor reemplaza todo.
-Es que así se llama cualquiera, por ejemplo Nieto C, y el señor del quirofano tiene tu nombre completo repetido. Fernando, hay muchos. Amor, hay uno solo.
-Por eso, el amor reemplaza todo.
-Nada. Me quedé pensando... que hace mucho que no me decís por mi nombre.
-Bueno, si no te gusta que te diga amor, entonces voy a decir tu nombre.
-No es por eso boluda- dijo él- es que me quedé pensando como el amor reemplaza todo.
-Es que así se llama cualquiera, por ejemplo Nieto C, y el señor del quirofano tiene tu nombre completo repetido. Fernando, hay muchos. Amor, hay uno solo.
-Por eso, el amor reemplaza todo.
El amor reemplaza cualquier cosa, pero es irreemplazable.
lunes, julio 16, 2018
Pañuelos verdes.
Mundial sería que se respetaran los derechos humanos, pero es el mismo ser humano el que se los falta, porque debe ser el animal mas culiado del mundo. Fíjese.
Saltan simios en las discusiones. Y son todas válidas.
Para una ley, no es crucial la postura individual, la religión, la ética. La subjetividad es una creación hermosa para hablar frenéticamente en un monólogo interminable, para que se arme alto kilombo y se caguen todos a puteadas. Pero para una ley, lo que importa son las estadísticas. Lo que la sociedad necesita. Lo que la realidad muestra, lo que los medio muchas veces no.
Yo puedo decir "Amo a un negro fiero, compañero" y pasa el Roca a su lado, o el viento de la cordillera. Lo mismo digo en opiniones. Gastemos energías en acciones.
"No cuentes conmigo" es como decir religiosamente "Que te ayude Dios". Es como darle la espalda a aquel que necesita una mano.
Vocación de servicio no todos. Y servicios con vocación, está por verse.
Está el juramento Hipocrático y el juramento Hipócrita.
Yo lo respeto compañero, créame.
Lo único que espero es que sea humano (Ni medico, ni hermano, de pagano, ni cristiano).
Que si alguien acude a su llamado con desesperación, con tristeza, con dolor, pueda decirle con enorme humildad "Yo no puedo, pero hay otros que sí lo pueden ayudar. Cuente conmigo, cuente con ellos".
Saltan simios en las discusiones. Y son todas válidas.
Para una ley, no es crucial la postura individual, la religión, la ética. La subjetividad es una creación hermosa para hablar frenéticamente en un monólogo interminable, para que se arme alto kilombo y se caguen todos a puteadas. Pero para una ley, lo que importa son las estadísticas. Lo que la sociedad necesita. Lo que la realidad muestra, lo que los medio muchas veces no.
Yo puedo decir "Amo a un negro fiero, compañero" y pasa el Roca a su lado, o el viento de la cordillera. Lo mismo digo en opiniones. Gastemos energías en acciones.
"No cuentes conmigo" es como decir religiosamente "Que te ayude Dios". Es como darle la espalda a aquel que necesita una mano.
Vocación de servicio no todos. Y servicios con vocación, está por verse.
Está el juramento Hipocrático y el juramento Hipócrita.
Yo lo respeto compañero, créame.
Lo único que espero es que sea humano (Ni medico, ni hermano, de pagano, ni cristiano).
Que si alguien acude a su llamado con desesperación, con tristeza, con dolor, pueda decirle con enorme humildad "Yo no puedo, pero hay otros que sí lo pueden ayudar. Cuente conmigo, cuente con ellos".
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miércoles, mayo 23, 2018
Los niños de la Nueva Esperanza
Hoy vino Gio al control de niño sano. (Y que sea siempre por sano y no por patológico). Traía un hermoso muñeco con la camiseta de argentina que por supuesto tenía un 10 en la espalda.
-Mirá- me dijo mostrándomelo.
-Waw que bueno que está. ¿Qué es este peluche?
-De mundial
-Está genial, ¿y vos jugás al futbol?- me dice que sí- ¿y metes muchos goles?- me dice que sí- ¿y qué jugador te gusta?
-Messi- Y si, obvio.
-¿Y quién más?- ese es mi espíritu amador de los personajes secundarios, pero como soy muy mala para el futbol no se me ocurrieron muchos nombres. -¿Higuain también?
-No, Higuain no- me dice el mocoso- porque patea con la mano- Y ahí nos estallamos. -Messi y el huevito acuña- cuando le pregunto cuál es más capo responde: Los dos.
ZAPALA 💖
-Mirá- me dijo mostrándomelo.
-Waw que bueno que está. ¿Qué es este peluche?
-De mundial
-Está genial, ¿y vos jugás al futbol?- me dice que sí- ¿y metes muchos goles?- me dice que sí- ¿y qué jugador te gusta?
-Messi- Y si, obvio.
-¿Y quién más?- ese es mi espíritu amador de los personajes secundarios, pero como soy muy mala para el futbol no se me ocurrieron muchos nombres. -¿Higuain también?
-No, Higuain no- me dice el mocoso- porque patea con la mano- Y ahí nos estallamos. -Messi y el huevito acuña- cuando le pregunto cuál es más capo responde: Los dos.
ZAPALA 💖
CCT
¿Quién les hizo creer que el móvil era la guita? Astucia pura, así manejan los títeres, los grandes ladrones que se quedan con el pescado fresco. Y tampoco es tan difícil de entender, ya lo dijeron en esa serie que miramos todos como nabos. La fuerza más grande es el dinero, capaz de unir enemigos y separar hermanos... todo por la herencia.
Nunca se trató de eso.
¡Y qué pena pensamiento tan básico!
Porque uno no piensa en su bolsillo, sino en un ideal romántico que sabemos que no existe pero con la esperanza de mantener lo que tenemos en esta provincia que parece mejor que las demás. Que adoptamos como hogar, dejando casa lejos, en parte por eso. Y además si así lo fuera, si uno realmente pensaría en el bolsillo individual, no se arriesgaría a los descuentos de pasarse el presentismo por el orto.
Cuando se mueven masas, cuando protestan almas, es por un espíritu colectivo que no todos logran identificar. Es por algo más, por alguien más.
Porque incluso aquellos que estén ligados a distintos sindicatos, pueden luchar por los derechos de los otros trabajadores. Todos los trabajos son dignos aunque algunos se sientan más bastardeados que otros. La dignidad hay que gritarla.
Pero tampoco sé quién les dijo que icé mi título para flamear por sus rostros y creerme mejor que otro. El esfuerzo y el orgullo siempre fue mío... y de mis padres... aunque no hay título más noble y que quiera más que el de poeta 💗el resto es pura huevá.
Mi bandera será por siempre celeste y blanca. Y en ella estamos todos.
Cuando veamos que la patria es el otro, empezaremos a prosperar.
Nunca se trató de eso.
¡Y qué pena pensamiento tan básico!
Porque uno no piensa en su bolsillo, sino en un ideal romántico que sabemos que no existe pero con la esperanza de mantener lo que tenemos en esta provincia que parece mejor que las demás. Que adoptamos como hogar, dejando casa lejos, en parte por eso. Y además si así lo fuera, si uno realmente pensaría en el bolsillo individual, no se arriesgaría a los descuentos de pasarse el presentismo por el orto.
Cuando se mueven masas, cuando protestan almas, es por un espíritu colectivo que no todos logran identificar. Es por algo más, por alguien más.
Porque incluso aquellos que estén ligados a distintos sindicatos, pueden luchar por los derechos de los otros trabajadores. Todos los trabajos son dignos aunque algunos se sientan más bastardeados que otros. La dignidad hay que gritarla.
Pero tampoco sé quién les dijo que icé mi título para flamear por sus rostros y creerme mejor que otro. El esfuerzo y el orgullo siempre fue mío... y de mis padres... aunque no hay título más noble y que quiera más que el de poeta 💗el resto es pura huevá.
Mi bandera será por siempre celeste y blanca. Y en ella estamos todos.
Cuando veamos que la patria es el otro, empezaremos a prosperar.
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No olvidar
jueves, mayo 17, 2018
y Juan dijo "Hay que aprender a resistir, ni a irse ni a quedarse, a resistir"
Hablemos con propiedad y que se vaya todo a la mierda.
Porque de hecho, ya se fue.
Hoy no es un jodido jueves, hoy es una verdadera poronga.
Sepan disculpar el léxico. Será solo por hoy, mañana seré dulce, y apaciguaré mis aguas. Voy a ir temprano al hospital, me voy a pasar el presentismo por donde me lo pasé todos estos días. Y a lo largo de la mañana caminaré por los pasillos abrazando compañeros, como hice todos estos días, porque es una necesidad mía.
¡Qué difícil levantar una construcción cuando hay hermanos vende-patria y sindicalismo mafioso que se aprovecha de la ignorancia que se deja comprar!
Hoy es esto, un día gris, mañana será otro día.
No todo está perdido, porque la única lucha que se pierde es aquella que se abandona.
Es cuestión de seguir creyendo/creciendo/floreciendo.
La luz, es el otro. Incluso en un día nublado. Un mate compartido, una charla al pasar, un desconocido.
“Hay que aprender a ser buena persona” Me dijo el técnico más piola que vino a hacerme la instalación.
Me contó de la mierda que hay en el ejército, y yo le conté de la mierda que era el convenio.
Me contó como su esfuerzo no valía nada hasta que decidió cambiar, me contó que se retiró y le dijeron que no iba a encontrar futuro y que no servía para nada. Me contó cómo consiguió laburo a los pocos meses, que hace lo que le gusta, que lleva su casa adelante, que ayuda a las personas desde su lugar.
Hoy era una poronga, un ex soldado NN le puso un poco de optimismo a mis mates.
Mañana floreceré más fuerte. Y recordaré las palabras de Juan.
Por algo somos resis.
Hoy no es un jodido jueves, hoy es una verdadera poronga.
Sepan disculpar el léxico. Será solo por hoy, mañana seré dulce, y apaciguaré mis aguas. Voy a ir temprano al hospital, me voy a pasar el presentismo por donde me lo pasé todos estos días. Y a lo largo de la mañana caminaré por los pasillos abrazando compañeros, como hice todos estos días, porque es una necesidad mía.
¡Qué difícil levantar una construcción cuando hay hermanos vende-patria y sindicalismo mafioso que se aprovecha de la ignorancia que se deja comprar!
Hoy es esto, un día gris, mañana será otro día.
No todo está perdido, porque la única lucha que se pierde es aquella que se abandona.
Es cuestión de seguir creyendo/creciendo/floreciendo.
La luz, es el otro. Incluso en un día nublado. Un mate compartido, una charla al pasar, un desconocido.
“Hay que aprender a ser buena persona” Me dijo el técnico más piola que vino a hacerme la instalación.
Me contó de la mierda que hay en el ejército, y yo le conté de la mierda que era el convenio.
Me contó como su esfuerzo no valía nada hasta que decidió cambiar, me contó que se retiró y le dijeron que no iba a encontrar futuro y que no servía para nada. Me contó cómo consiguió laburo a los pocos meses, que hace lo que le gusta, que lleva su casa adelante, que ayuda a las personas desde su lugar.
Hoy era una poronga, un ex soldado NN le puso un poco de optimismo a mis mates.
Mañana floreceré más fuerte. Y recordaré las palabras de Juan.
Por algo somos resis.
domingo, marzo 18, 2018
Alegre porque el final feliz no la había desilusionado, cerró el libro, aunque no terminó de despertar del todo. Giró sobre el césped verde y miró el cielo que extrañamente en ese momento era rosa. Ese color hermoso que aparece cuando lucha la tormenta contra el sol durante el anochecer.
-La revolución es este cielo abierto- dijo risueña
El sorbió el mate de un saque. Tenía la mirada gris, geométrica, calculadora. Suspiró. -¿La qué?
-La revolución- repitió ella volviéndose para mirarlo a los ojos.
-Ay Justina, dejate de joder, eso no existe. Es un cuento que inventaron para los pibitos.
-Sí que existe, aunque todavía no.
-No existe realmente, existe como concepto- ella lo miró fijo- A ver, ¿qué es para vos la revolución?
-La revolución empieza por uno- dijo indecisa.
-La revolución son los huevos- se reincorporó y dejó sus apuntes a un lado.
Justina suspiró y puso cara de fastido- ¡qué fino!
El se sentó a su lado muy cerca, hasta que sus labios quedaron a escasos centímetros y esas falta de oxígeno o el rubor en algún otro lado del cuerpo la hizo marear. Facundo le agarró suavemente los cabellos negros ondulados, penetrandola sus ojos grises juguetones y pícaros. La tumbó sobre el suelo, y la acorraló entre sus extremidades. Se sentía ebria a pesar de haber tomado mates toda la tarde. Cerró los ojos y lo último que vio fue el cielo rosa. Sus labios se encontraron sin prisa suavemente, dejando un recorrido que iba desde su cuello a la vertiente anhelada. Sus lenguas se chocaron ansiosas y danzaron y recorrieron lugares profundos. Sentía el cuerpo de él tieso, rígido, ardiente. Sus manos suaves, su boca sedienta, los gemidos audibles.
Ella sentía su cuerpo rojo, cliente, temblar. Creía que en cualquier momento sus venas iban a estallar. Justo en ese instante, Facundo se alejó y se colocó su lado, ella abrió los ojos y lo primero que vio fue el cielo rosa. Giró a un costado y lo vio con la respiración agitada sonreír.
-Hacer el amor es un acto revolucionario
-La revolución es este cielo abierto- dijo risueña
El sorbió el mate de un saque. Tenía la mirada gris, geométrica, calculadora. Suspiró. -¿La qué?
-La revolución- repitió ella volviéndose para mirarlo a los ojos.
-Ay Justina, dejate de joder, eso no existe. Es un cuento que inventaron para los pibitos.
-Sí que existe, aunque todavía no.
-No existe realmente, existe como concepto- ella lo miró fijo- A ver, ¿qué es para vos la revolución?
-La revolución empieza por uno- dijo indecisa.
-La revolución son los huevos- se reincorporó y dejó sus apuntes a un lado.
Justina suspiró y puso cara de fastido- ¡qué fino!
El se sentó a su lado muy cerca, hasta que sus labios quedaron a escasos centímetros y esas falta de oxígeno o el rubor en algún otro lado del cuerpo la hizo marear. Facundo le agarró suavemente los cabellos negros ondulados, penetrandola sus ojos grises juguetones y pícaros. La tumbó sobre el suelo, y la acorraló entre sus extremidades. Se sentía ebria a pesar de haber tomado mates toda la tarde. Cerró los ojos y lo último que vio fue el cielo rosa. Sus labios se encontraron sin prisa suavemente, dejando un recorrido que iba desde su cuello a la vertiente anhelada. Sus lenguas se chocaron ansiosas y danzaron y recorrieron lugares profundos. Sentía el cuerpo de él tieso, rígido, ardiente. Sus manos suaves, su boca sedienta, los gemidos audibles.
Ella sentía su cuerpo rojo, cliente, temblar. Creía que en cualquier momento sus venas iban a estallar. Justo en ese instante, Facundo se alejó y se colocó su lado, ella abrió los ojos y lo primero que vio fue el cielo rosa. Giró a un costado y lo vio con la respiración agitada sonreír.
-Hacer el amor es un acto revolucionario
lunes, diciembre 18, 2017
Los caminos de la vida ***
Cada día es rendir un examen.
Miedos y ansiedad.
Valor.
Desanimo,
aprendizaje,
cansancio,
compañía,
un sol de abrazos; rayos de luz iluminarias.
Apostar todo
y elegir el único.
Tomar un camino
tomar un mate
tomar una mano
tomar un amigo.
Tomar.
(Lo que hay en la foto... y lo que no hay)
(Lo que hay en la foto... y lo que no hay)
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sábado, diciembre 16, 2017
Hoy, mientras estudiaba por la mañana, un barrilete platense llegó gracias a las rafagas zapalinas que están soplando con ganas desde ayer (60km/h) a interceptar mi pensamiento.
"te canto cuando soy esa manera azul del barrilete
el péndulo de la flor que llega con su río
la búsqueda del árbol
abriéndole las puertas a la lluvia musical del ave
*
quien tuviera un pájaro
su canto en la mirada
quien tuviera un ramo de abrazos para curar al mundo"
De la dulzura,
Roberto Santoro.
viernes, diciembre 15, 2017
Dos corazones y un solo latir.
De chica, cuando solía llevarle la contra a absolutamente todo lo que decía mi hermana para sentirme lo menos identificada con ella, pensaba que este chocolate era una cursilería estúpida. Recuerdo que pegaba estos poemitas y algunos de Neruda en el escritorio.
Ahora, creo que es un invento maravilloso. No sólo porque el chocolate es realmente muy rico, sino porque sí es cursi... pero toda la idea, aunque sea puro marketing, es muy dulce.
En aquellos tiempos en los que solía escribir mucho más, fantaseaba estúpidamente con meter un poema mía ahí adentro y conquistar a alguien. Pero mis poemas siempre fueron kilométricos... y de todos modos no me hizo falta. (El poema, y el chocolate soy yo ¿No Pipi?)
Hace unos meses atrás... cuando empecé a hacer guardias y comencé a largarme sola conocí dos corazones. Ella consultaba por un dolor que no supe localizar... sospecho ahora que el dolor realmente no estaba donde ella me indicaba, y que incluso, aunque él callaba; su dolor era mucho más grande. Calculo que realmente esto es lo que sucede cuando un amor auténtico nace de dos corazones.
Además de mis dudas académicas, lo que más me quedó suspendido en el cerebro fue esa unión. La alianza de oro entre ellos. La compañía, la promesa que habrán jurado a Dios. Los gestos de preocupación de él, mientras esperaba fuera cuando la revisaba ella. Las lagrimas de ella, y mi fe y energía en ese apretón de manos y abrazo en las que creí. Porque sus palabras de agradecimiento fueron tales, que realmente creí en la sanación y el poder de mis insignificantes miembros.
A ella la vi solo una vez. A él lo volví a ver otro día que me atajó en la puerta, yo lo reconocí claro. Me pidió ver un resultado en un momento no adecuado. Por favor y debilidad se lo comuniqué, había salido bien.
A los meses en los que yo empiezo con otra rotación, me cruzo al señor corazón otra vez, pero en el pasillo. Lo saludo al pasar, hasta que un día al verlo seguido, me detengo a conversar. Me habla como si yo estuviera al tanto de la situación... pareciera que la señora corazón está internada hace rato, que está sufriendo. Se le llenan los ojos de lágrimas, me dice que está llegando al fin, que lo deja en manos de dios. Que me agradece, que ella me decía "la japonesita". Yo la vi solo una vez en la vida.
Le prometo que por la tarde la voy a pasar a visitar aunque me da miedo saber su estado, si se despertará, si me reconocerá.
Salí decidida, es increíble como todos mis impulsos idiotas tienen tanta convicción. Pasé por un kiosko y compré un chocolate de estos. Me imaginé la escena, quería darles algo más. Quería que supieran que aunque eramos desconocidos, y nos habíamos visto solo una vez... ellos simbolizaban eso para mí.
A la tarde pasé por el servicio, busqué y busqué. Ya no estaba, se había ido. Y yo, había llegado tarde.
Me quedé con el mismo sabor amargo que se quedan los niños cuando no se cumplen sus ilusiones.
El chocolate ahora espera en la heladera a que venga Pipi, para sacarme la amargura, y en honor hacer también de nuestro amor, una unidad más fuerte como la de ellos.
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Las tetas son de nosotras, las vaquitas son ajenas.
Soy mujer, soy hermosa y me gusta.
Que hermoso es ser mujer.
Y a cada uno lo que le toca... si hubiese nacido hombre diría "qué hermoso es ser hombre" pero no lo soy. No es cuestión de género, sino de identidad.
Y si me miro al espejo y me gusto, ¡bueno! no es asunto de vanidad. Siempre se empieza por quererse uno mismo.
A veces, no nos damos cuenta que la adultez nos otorga obligaciones y responsabilidades. En parte porque ella nos atraviesa sin darnos cuenta. En parte porque nadie quiere perder el niño que lleva dentro.
Hemos dado algunas charlas de sexualidad, reproducción, genero, a niños y adolescentes en escuelas.
Y me gusta... pero con los temas de la actualidad es difícil, cada vez más. Porque los adultos también muchas veces nos confundimos.
Hablamos del cuerpo, del amor, conocimiento y respeto.
Hacemos prevención, siempre, en cada consulta de niño sano desde la inspección de genitales al abrirles el pañal, hasta que ya tienen decisión para darnos permiso al revisarlos.
Y les explicamos, que nadie nos puede molestar ni hacer cosas que nos hagan sentir mal. Incluso que una mirada obscena, es sinónimo de acoso.
Y yo, que no soy nadie, pero con maternalidad, inocencia y egoísmo, deseo con todas mis ansias que el internet no llegue jamás a mi área rural, a mi campo, a mis chicos con sus chivos.
Deseo que jamás se estupidicen y confundan los "me gusta" y los corazoncitos con buenas intenciones.
Deseo que mis niños crezcan sanos, fuerte y con valores.
Deseo poder llevar adelante mis ideales y lo que les inculco. Que mis charlas no sean hipocritas y les pueda dar sentido a mis palabras en movimiento.
Deseo que mis mujercitas se amen, se reconozcan bellas y se gusten. Que sean libres y lo demás no importe nada.
Deseo que la pelotudez no nos llegue nunca.
Que tengamos un cuerpo bello, pero que sean más lindas nuestras acciones, nuestro pensar. Que mostremos las curvas de nuestro cerebro y de nuestros brazos fuertes con las bandera e ideales que icemos.
Que seamos siempre ricas, y la pobreza no nos encuentre nunca en operaciones estéticas para fotos desnudas. Que no caigamos nunca en deseos oscuros y desconocidos. Que no nos orgullezca nunca, los seguidores de nuestros pechos o trasero. Que no tengamos que mostrar la piel para alcanzar nada, para subir nada. Que no seamos jamás tan superficiales... porque eso es miseria pura.
Deseo que seamos auténticas, que nos respetemos y nos hagamos respetar.
Que nosotros como adultos responsables, hagamos el labor de enseñar el autocuidado, el autoconocimiento, la intimidad.
Deseo tener los pechos grandes algún día... enormes, llenos de leche para mostrarselos... mejor dicho para ofrecerlo a mis hijos, en ese vinculo único que se forma en ese momento de la lactancia. Y desde ese instante, empezar a transferir todo esto que pienso con mi leche natural.
Que hermoso es ser mujer.
Y a cada uno lo que le toca... si hubiese nacido hombre diría "qué hermoso es ser hombre" pero no lo soy. No es cuestión de género, sino de identidad.
Y si me miro al espejo y me gusto, ¡bueno! no es asunto de vanidad. Siempre se empieza por quererse uno mismo.
A veces, no nos damos cuenta que la adultez nos otorga obligaciones y responsabilidades. En parte porque ella nos atraviesa sin darnos cuenta. En parte porque nadie quiere perder el niño que lleva dentro.
Hemos dado algunas charlas de sexualidad, reproducción, genero, a niños y adolescentes en escuelas.
Y me gusta... pero con los temas de la actualidad es difícil, cada vez más. Porque los adultos también muchas veces nos confundimos.
Hablamos del cuerpo, del amor, conocimiento y respeto.
Hacemos prevención, siempre, en cada consulta de niño sano desde la inspección de genitales al abrirles el pañal, hasta que ya tienen decisión para darnos permiso al revisarlos.
Y les explicamos, que nadie nos puede molestar ni hacer cosas que nos hagan sentir mal. Incluso que una mirada obscena, es sinónimo de acoso.
Y yo, que no soy nadie, pero con maternalidad, inocencia y egoísmo, deseo con todas mis ansias que el internet no llegue jamás a mi área rural, a mi campo, a mis chicos con sus chivos.
Deseo que jamás se estupidicen y confundan los "me gusta" y los corazoncitos con buenas intenciones.
Deseo que mis niños crezcan sanos, fuerte y con valores.
Deseo poder llevar adelante mis ideales y lo que les inculco. Que mis charlas no sean hipocritas y les pueda dar sentido a mis palabras en movimiento.
Deseo que mis mujercitas se amen, se reconozcan bellas y se gusten. Que sean libres y lo demás no importe nada.
Deseo que la pelotudez no nos llegue nunca.
Que tengamos un cuerpo bello, pero que sean más lindas nuestras acciones, nuestro pensar. Que mostremos las curvas de nuestro cerebro y de nuestros brazos fuertes con las bandera e ideales que icemos.
Que seamos siempre ricas, y la pobreza no nos encuentre nunca en operaciones estéticas para fotos desnudas. Que no caigamos nunca en deseos oscuros y desconocidos. Que no nos orgullezca nunca, los seguidores de nuestros pechos o trasero. Que no tengamos que mostrar la piel para alcanzar nada, para subir nada. Que no seamos jamás tan superficiales... porque eso es miseria pura.
Deseo que seamos auténticas, que nos respetemos y nos hagamos respetar.
Que nosotros como adultos responsables, hagamos el labor de enseñar el autocuidado, el autoconocimiento, la intimidad.
Deseo tener los pechos grandes algún día... enormes, llenos de leche para mostrarselos... mejor dicho para ofrecerlo a mis hijos, en ese vinculo único que se forma en ese momento de la lactancia. Y desde ese instante, empezar a transferir todo esto que pienso con mi leche natural.
domingo, octubre 29, 2017
En este rincón del mundo. この世界の片隅に.
Hace algunas semanas que me quedan los fines de semana libres y quiero distraer mimente con alguna serie o pelicula... pero todas las que encuentro en Netflix me parecen insulsas.
Una amiga que está viviendo en Japón me dice "Tenes que ver esta peli, es del estilo de Ghibli". Tardé unos días en hacerle caso y con los 2 megas, tardé todo el sabado en descargarla y verla entrecortada. Y otra vez esa sensación en el pecho, en la piel, en algún lado que tampoco está en el cuerpo pero se siente caliente. ¿Será el espíritu? Oh dios, ¡qué hermosa película! Siempre... me gana la ansiedad cuando presiento que será de esas películas que me va a tocar el corazón, entonces me abstraigo y la historia me absorbe. Como si la sangre me tirara.
Y en todo momento, ese sentimiento melancólico de pertenencia. De distancia. De ausencia. De lejanía.
Y me puse a pensar en la historia de mis oji, de mis oba... en mi familia hermosa de Okinawa, en mi familia hermosa de Buenos Aires. Y los empecé a extrañar.
Porque ahora estoy yo, en este rincón de mundo. En este Domingo, donde las ráfagas zapalinas amenazan con arrancar las ventanas y barrotes.
Miré por la ventana un pájaro loco, pero de singular valentía me hizo sonreír al ver como continuaba su rumbo a pesar del viento. Eso es el espíritu, de vivir en libertad.
viernes, septiembre 29, 2017
MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA.
Dos cosas me decía siempre mi viejo cuando era chica; que aprenda karate para que me sepa defender siempre, y que si me perdía alguna vez, acuda a una tintorería que siempre me iban a ayudar, que diga mi apellido y que somos de Motobu.
Siempre me pareció una boludez todo eso.
Hasta hace poco que volé del nido (o llegué a él?). No estoy perdida, estoy lejana nomás.
Nunca subestimes la palabra de un padre.
En mi hermosa ciudad hay una sola tintorería. Conocí al dueño en un almuerzo de unos amigos/tios de la colectividad. En ese momento me dio la impresión que era un tipo muy bueno que no le había ido muy bien. Que no estaba solo, estaba lejano de su familia, como yo. Además tiene un rostro muy tierno. Gugui dice que pareciera que está riendo todo el tiempo.
A los pocos días de ese encuentro, caminando por el centro que es escueto, pasé por la vereda y como nos cruzamos la mirada entré a la tintorería a saludar. Me invitó unos mates y aunque estaba apurada y ocupada acepté. Hablamos de un montón de cosas, pero sobre todo de lo que coincidimos; la familia lejana. Me habló de sus hijos, y de los parientes de Buenos Aires, de Burzaco. De lo mal que lo pasó en capital cuando era chico y volvía a visitar a algún familiar y se descomponía en el subte.
Y en un comentario al pasar que no sé por qué venía al tema, me dijo algo de un primo que jugaba muy bien al rugby en primera. Y a mí no sé que se me pasó por la cabeza ni qué me llevó a hacer esa pregunta descarada. Suelo pensar muchísimo antes de hablar, de modo que cuando me atrevo, ya es tarde, la conversación sigue su curso y mi oportunidad se esfuma... entonces callo. Pero esa vez, la curiosidad nació en mí como una vertiente que sigue su curso, y no temí... bah, en realidad no pude reprimirla. Pensaba la manera de preguntar mientras las palabras ya brotaban de mi boca. Le pregunté, todavía no sé cómo, ni por qué, si aquel que jugaba bien al rubgy en Buenos Aires era un desaparecido. Mi pregunta lo tomó por sorpresa y calló de pronto todo lo que me estaba contando. Algo en su rostro cambió. Sus ojos parecía sonreír, como siempre. Pero empezaron a caerse las lágrimas. Y me respondió que no, que el desaparecido era su hermano. Que en realidad no era desaparecido. Que la dictadura lo asesinó accidentalmente cuando estudiaba en Bahía Blanca.
Sentí su dolor ante mi pregunta inesperada. Yo tampoco sabía como habíamos llegado ahí, ni cómo se me había ocurrido preguntar eso. Era la culpable de sus lágrimas.
Quiero seguir preguntando, pero todavía no me atrevo. Siempre respetando los tiempos y dolor de los familiares, por supuesto. Pero la mejor manera de homenajearlos es sacarlos a la luz, regar la memoria y que crezca esa semilla.
Resultó entonces que conocía al hermano mucho antes que a él. Ya sabía desde hace tiempo de él. Sabía que era una de las 17 semillas, que es otro que no desaparece si deja huellas.
Siempre me pareció una boludez todo eso.
Hasta hace poco que volé del nido (o llegué a él?). No estoy perdida, estoy lejana nomás.
Nunca subestimes la palabra de un padre.
En mi hermosa ciudad hay una sola tintorería. Conocí al dueño en un almuerzo de unos amigos/tios de la colectividad. En ese momento me dio la impresión que era un tipo muy bueno que no le había ido muy bien. Que no estaba solo, estaba lejano de su familia, como yo. Además tiene un rostro muy tierno. Gugui dice que pareciera que está riendo todo el tiempo.
A los pocos días de ese encuentro, caminando por el centro que es escueto, pasé por la vereda y como nos cruzamos la mirada entré a la tintorería a saludar. Me invitó unos mates y aunque estaba apurada y ocupada acepté. Hablamos de un montón de cosas, pero sobre todo de lo que coincidimos; la familia lejana. Me habló de sus hijos, y de los parientes de Buenos Aires, de Burzaco. De lo mal que lo pasó en capital cuando era chico y volvía a visitar a algún familiar y se descomponía en el subte.
Y en un comentario al pasar que no sé por qué venía al tema, me dijo algo de un primo que jugaba muy bien al rugby en primera. Y a mí no sé que se me pasó por la cabeza ni qué me llevó a hacer esa pregunta descarada. Suelo pensar muchísimo antes de hablar, de modo que cuando me atrevo, ya es tarde, la conversación sigue su curso y mi oportunidad se esfuma... entonces callo. Pero esa vez, la curiosidad nació en mí como una vertiente que sigue su curso, y no temí... bah, en realidad no pude reprimirla. Pensaba la manera de preguntar mientras las palabras ya brotaban de mi boca. Le pregunté, todavía no sé cómo, ni por qué, si aquel que jugaba bien al rubgy en Buenos Aires era un desaparecido. Mi pregunta lo tomó por sorpresa y calló de pronto todo lo que me estaba contando. Algo en su rostro cambió. Sus ojos parecía sonreír, como siempre. Pero empezaron a caerse las lágrimas. Y me respondió que no, que el desaparecido era su hermano. Que en realidad no era desaparecido. Que la dictadura lo asesinó accidentalmente cuando estudiaba en Bahía Blanca.
Sentí su dolor ante mi pregunta inesperada. Yo tampoco sabía como habíamos llegado ahí, ni cómo se me había ocurrido preguntar eso. Era la culpable de sus lágrimas.
Quiero seguir preguntando, pero todavía no me atrevo. Siempre respetando los tiempos y dolor de los familiares, por supuesto. Pero la mejor manera de homenajearlos es sacarlos a la luz, regar la memoria y que crezca esa semilla.
Resultó entonces que conocía al hermano mucho antes que a él. Ya sabía desde hace tiempo de él. Sabía que era una de las 17 semillas, que es otro que no desaparece si deja huellas.
miércoles, septiembre 06, 2017
Mi HC; amo mis panzas.
Ayer estuvimos de guardia con el Bigo y la Lu. Cenamos como a las 4 am, descansamos unos 45 minutos antes de arrancar otra jornada.
Horas sin dormir, sin comer, sin sentarse.
4 panzas; dos partos, un ectópico y un preparto. Estuve con todas, a todas les agarré el hombro, les acaricié el brazo, les susurré pelotudeces. Amo mis panzas.
Después de que naciera Leila, fui hasta el cuarto a ver como andaban. Con V, su madre, desarrollamos un código durante todo su trabajo de parto que ninguna de las dos impuso. Simplemente lo entendimos. Nos sonreíamos a pesar del dolor, intentaba calmarla con mis manos inútiles que nunca aprendieron el reiki de la oba. A pesar de ello cuando me estaba despidiendo al ver que todo marchaba bien, V me dice "Gracias por todo doctora, me re ayudó en ese momento sus masajes".
Esta es mi historia clínica, yo la escribo. Yo la elijo, una y mil veces.
Horas sin dormir, sin comer, sin sentarse.
4 panzas; dos partos, un ectópico y un preparto. Estuve con todas, a todas les agarré el hombro, les acaricié el brazo, les susurré pelotudeces. Amo mis panzas.
Después de que naciera Leila, fui hasta el cuarto a ver como andaban. Con V, su madre, desarrollamos un código durante todo su trabajo de parto que ninguna de las dos impuso. Simplemente lo entendimos. Nos sonreíamos a pesar del dolor, intentaba calmarla con mis manos inútiles que nunca aprendieron el reiki de la oba. A pesar de ello cuando me estaba despidiendo al ver que todo marchaba bien, V me dice "Gracias por todo doctora, me re ayudó en ese momento sus masajes".
Esta es mi historia clínica, yo la escribo. Yo la elijo, una y mil veces.
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Tanto amor paterno.
Otra
vez vuelvo a quedar pasmada… frágil y pequeña ante tanto amor.
Durante la guardia del finde pasado, me sentí minúscula ante tanto amor paterno manifiesto.
Primero, en la guardia externa, apareció Jota (llamémoslo como yo. Tenía unos ojos verdes hermosos) su consulta era por malestar digestivo. Mientras yo lo interrogaba sobre pelotudeces, es decir, deposiciones, vómitos, características, fiebre…él me dio un dato; sumamente importante. Me dice “Porque además yo tengo un hijo discapacitado ¿le dije? Y vivimos solos porque mi mujer falleció en el 2012” Entonces me empezó a relatar sobre su hijito, que en realidad tiene más de 30 años, cómo lo cuida a pesar de que es ya mayor y tiene sus achaques. De que en realidad no se mueve, pero siente y se comunican con la mirada.
No era un dato relevante para el diagnostico. Era un relevante para la vida de Jota. Era el dato más importante. Era lo más importante.
Más tarde nos llaman para decir que iba a entrar una derivación con un paro. Un momento choto que me genera ansiedad, taquicardia, miedo y ganas de ser escritora. Preparamos todo en el shock room. Bah, para ser más exacta, yo una humilde servidora R1 habré corrido la camilla, calenté unos fisio y me puse los guante a la espera del sonido espantoso de la ambulancia.
Llegan las luces de colores alertas, y bajan varias personas diciendo que no van para la guardia sino que directamente pasan a terapia intensiva. Corrimos junto a la camilla por los pasillos hasta el servicio. En ese momento todo pasa rápido, las imágenes, las ventanas, las personas.
Dejamos a la paciente con la terapista, con un estado grave y volvimos a la trinchera.
De madrugada cuando las aguas habían calmado atiendo a un hombre con dolor en la cervical, que me dice que siempre lo tiene, que necesita que le inyecten algo. Y yo le pregunto a qué se debe eso; si a su trabajo, a la postura, al estilo de vida. “A todo eso” Me contesta “Yo soy el papá de la nena de terapia”. El era papá soltero (la mujer los había abandonado) de dos nenas con degeneración encefálica progresiva y hablaba con tanto amor y naturalidad de la situación, de su dolor de cabeza, del miedo de dejar a la otra nena sola, de que le había dicho que ya tenía muerte cerebral, de que su vida eran ellas. De que básicamente era papá. Y que aunque el espíritu insista, el cuerpo muchas veces se cansa. Y sus dolores recurrentes, y su hambre porque venían desde lejos, de otro hospital y varias rutas en la ruta con la ambulancia.
Le dimos algo para su dolor y una receta para que le sirvan el desayuno por la mañana. Me agradeció de manera muy amable a pesar de la situación. Le dije que para lo que necesitara estábamos ahí… en la guardia. Me volvió a agradecer. Había algo en esa manera de agradecer, en su voz, en su modo que me inquietaba.
Tenía ganas de llorar, pero eso no iba a servir de nada. Era hora de ser útil… y yo no sé cómo se hace eso.
Con tanta valentía, el papá había dado tanto a la vida… que yo no podía darle una analgesia, unas palabras y mi mejor sonrisa.
Aturdida, volví al box de médicos, y a pesar de que mis piernas me pesaban, vi la silla y decidí pegar la vuelta. Recordé que tenía un turrón en la mochila y que había visto una manzana en el cuarto. Los agarré salí a su búsqueda. Me encontré con el hombre en el pasillo llorando.
No pude hablar, le estiré mis manos con la modesta colación. Y me dijo uno de los piropos más lindos de mi vida. “Ah no, pero vos no podes ser más tierna” Y me abrazó.
Durante la guardia del finde pasado, me sentí minúscula ante tanto amor paterno manifiesto.
Primero, en la guardia externa, apareció Jota (llamémoslo como yo. Tenía unos ojos verdes hermosos) su consulta era por malestar digestivo. Mientras yo lo interrogaba sobre pelotudeces, es decir, deposiciones, vómitos, características, fiebre…él me dio un dato; sumamente importante. Me dice “Porque además yo tengo un hijo discapacitado ¿le dije? Y vivimos solos porque mi mujer falleció en el 2012” Entonces me empezó a relatar sobre su hijito, que en realidad tiene más de 30 años, cómo lo cuida a pesar de que es ya mayor y tiene sus achaques. De que en realidad no se mueve, pero siente y se comunican con la mirada.
No era un dato relevante para el diagnostico. Era un relevante para la vida de Jota. Era el dato más importante. Era lo más importante.
Más tarde nos llaman para decir que iba a entrar una derivación con un paro. Un momento choto que me genera ansiedad, taquicardia, miedo y ganas de ser escritora. Preparamos todo en el shock room. Bah, para ser más exacta, yo una humilde servidora R1 habré corrido la camilla, calenté unos fisio y me puse los guante a la espera del sonido espantoso de la ambulancia.
Llegan las luces de colores alertas, y bajan varias personas diciendo que no van para la guardia sino que directamente pasan a terapia intensiva. Corrimos junto a la camilla por los pasillos hasta el servicio. En ese momento todo pasa rápido, las imágenes, las ventanas, las personas.
Dejamos a la paciente con la terapista, con un estado grave y volvimos a la trinchera.
De madrugada cuando las aguas habían calmado atiendo a un hombre con dolor en la cervical, que me dice que siempre lo tiene, que necesita que le inyecten algo. Y yo le pregunto a qué se debe eso; si a su trabajo, a la postura, al estilo de vida. “A todo eso” Me contesta “Yo soy el papá de la nena de terapia”. El era papá soltero (la mujer los había abandonado) de dos nenas con degeneración encefálica progresiva y hablaba con tanto amor y naturalidad de la situación, de su dolor de cabeza, del miedo de dejar a la otra nena sola, de que le había dicho que ya tenía muerte cerebral, de que su vida eran ellas. De que básicamente era papá. Y que aunque el espíritu insista, el cuerpo muchas veces se cansa. Y sus dolores recurrentes, y su hambre porque venían desde lejos, de otro hospital y varias rutas en la ruta con la ambulancia.
Le dimos algo para su dolor y una receta para que le sirvan el desayuno por la mañana. Me agradeció de manera muy amable a pesar de la situación. Le dije que para lo que necesitara estábamos ahí… en la guardia. Me volvió a agradecer. Había algo en esa manera de agradecer, en su voz, en su modo que me inquietaba.
Tenía ganas de llorar, pero eso no iba a servir de nada. Era hora de ser útil… y yo no sé cómo se hace eso.
Con tanta valentía, el papá había dado tanto a la vida… que yo no podía darle una analgesia, unas palabras y mi mejor sonrisa.
Aturdida, volví al box de médicos, y a pesar de que mis piernas me pesaban, vi la silla y decidí pegar la vuelta. Recordé que tenía un turrón en la mochila y que había visto una manzana en el cuarto. Los agarré salí a su búsqueda. Me encontré con el hombre en el pasillo llorando.
No pude hablar, le estiré mis manos con la modesta colación. Y me dijo uno de los piropos más lindos de mi vida. “Ah no, pero vos no podes ser más tierna” Y me abrazó.
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lunes, agosto 28, 2017
Fortaleza (a mi madre también)
He visto mucho, por suerte.
He visto el primer llanto, he visto el llanto padre, el llanto madre, que en conjunto se llama amor, o lo que es lo mismo familia. He visto la luz, y se me ha borrando cuando el llanto estuvo en mis ojos.
He visto madres jóvenes, casi niñas, y madres maduras. Primiparas y gran multíparas.
He visto la serenidad, pocas veces. He visto la locura, muchas veces.
He visto el miedo, he visto el dolor.
He visto como aguantan.
He visto como siempre, está la panza por delante.
Las he visto flaquear y salir adelante. Las he visto intentando abandonar el barco por el dolor. Las he visto dudando, diciendo que no podían.
Y las he visto poder siempre.
Siempre.
Poder.
Ese es el valor. La fuerza.
Fuerza abajo, donde está la resistencia natural, el centro femenino. He visto el primer llanto, he visto el llanto padre, el llanto madre, que en conjunto se llama amor, o lo que es lo mismo familia. He visto la luz, y se me ha borrando cuando el llanto estuvo en mis ojos.
He visto madres jóvenes, casi niñas, y madres maduras. Primiparas y gran multíparas.
He visto la serenidad, pocas veces. He visto la locura, muchas veces.
He visto el miedo, he visto el dolor.
He visto como aguantan.
He visto como siempre, está la panza por delante.
Las he visto flaquear y salir adelante. Las he visto intentando abandonar el barco por el dolor. Las he visto dudando, diciendo que no podían.
Y las he visto poder siempre.
Siempre.
Poder.
Porque siempre vientre, madre son sinónimos de refugio y fortaleza.
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La cuna.
Le pregunté quién estaba ahí adentro, quién golpeaba de ese
modo. Con tanta violencia y atrevimiento. Qué manera irrespetuosa de venir al
mundo, pensé.
Quería saber su nombre, no con la ternura que siempre me generan esos seres ansiosos por nacer. Por curiosidad; debía de ser un alguien con personalidad, con potencia y fortaleza.
“Mailén” Me dijo. Yo respondí “Qué hermoso nombre” Es que en realidad el primer bebé que amé con profundo desconcierto se llamó Maitena Ailén. Y Mailén era una fusión de su nombre. Inmediatamente pensé en ella, tan hermosa, ahora más grande. Tan inteligente y creativa. Y todavía recuerdo la primera vez que la tuve en mis brazos; Era una pelota de un poco mas de 4kilos, bien roja y edematizada. Así, arrugada, como si al pedo todos sus abuelos fuesen tintoreros.
Hicimos el parto con la Lili. Prácticamente cayó en mis manos.
A las horas, cuando la paso a ver, su abuela la acunaba y le decía cosas en otro idioma. Seguramente en mapuche. Un lenguaje extraño para mis oídos pero con tanta paz que hasta parecía un cántico. El amor de abuela hablándole, susurrándole cosas hermosas que yo no entendía, pero sabía por la conexión de sus miradas. Me quedé mirando la escena y solo podía sonreír. Tenía por supuesto, todo el interés y las ganas de preguntarle a la mujer qué significaba todo aquello. Pero consideré descortés mi vulgar español y miserable mi presencia ante tanta historia. Allí, en ese vínculo estaba el comienzo, la causa, la raíz, la fuente, la procedencia, el inicio, la cuna. La patria, que es el otro siempre.
Quería saber su nombre, no con la ternura que siempre me generan esos seres ansiosos por nacer. Por curiosidad; debía de ser un alguien con personalidad, con potencia y fortaleza.
“Mailén” Me dijo. Yo respondí “Qué hermoso nombre” Es que en realidad el primer bebé que amé con profundo desconcierto se llamó Maitena Ailén. Y Mailén era una fusión de su nombre. Inmediatamente pensé en ella, tan hermosa, ahora más grande. Tan inteligente y creativa. Y todavía recuerdo la primera vez que la tuve en mis brazos; Era una pelota de un poco mas de 4kilos, bien roja y edematizada. Así, arrugada, como si al pedo todos sus abuelos fuesen tintoreros.
Hicimos el parto con la Lili. Prácticamente cayó en mis manos.
A las horas, cuando la paso a ver, su abuela la acunaba y le decía cosas en otro idioma. Seguramente en mapuche. Un lenguaje extraño para mis oídos pero con tanta paz que hasta parecía un cántico. El amor de abuela hablándole, susurrándole cosas hermosas que yo no entendía, pero sabía por la conexión de sus miradas. Me quedé mirando la escena y solo podía sonreír. Tenía por supuesto, todo el interés y las ganas de preguntarle a la mujer qué significaba todo aquello. Pero consideré descortés mi vulgar español y miserable mi presencia ante tanta historia. Allí, en ese vínculo estaba el comienzo, la causa, la raíz, la fuente, la procedencia, el inicio, la cuna. La patria, que es el otro siempre.
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jueves, agosto 17, 2017
Postguardia feliz.
Paralizada, quieta. Así como cuando te encuentra la ráfaga zapalina a la vuelta de la esquina cuando menos la esperabas. Con esa fuerza que te golpea el pecho, te despeina, te achica los ojos (aún más) y te hiela hasta el pescuezo.
Así me quedé inmóvil cuando sus vocecitas gritaron "Es la doctora" y sin poder reaccionar se vinieron hacia mí como una correntada de ternura inocente, imparable, poderosa. Sin darme cuenta tenía encima mío esos ojitos rasgados risueños, quemandome, rodeandome con muchos brazos, y que respondí con muchos besos.
La sorpresa, a mitad de día, a mitad de calle. Inesperada.
El cariño desinteresado de los niños más hermosos de mi república. De mí Laguna Miranda.
La paciencia de los que me enseñan día a día.
La compañía residencial :D
La complicidad en los momentos críticos, el aliento a la madruga. El arrastre de las pisadas... a la par.
El consuelo de un caramelito o un mate calentito.
Y a pesar del cansancio... el milagro de la vida. El trabajo de la iluminación, la oscuridad partida. El llanto primero.
El agradecimiento acariciando el alma. Las sonrisas de las madres doloridas, la devolución del acompañamiento. La amabilidad reflejada. La despedida gemelar, las frases; Yo también los voy a extrañar.
Todo el tiempo con el esteto colgado, escuchando el corazón. ¿A cuántos de esos podemos tocar, en cuántos logramos entrar?
Este es mi camino. Es mi regalo. Es mi presente. "El llanto en la risa, allí termina".
Está bueno vivir de lo que a uno le gusta hacer.
La felicidad.
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martes, agosto 01, 2017
Hoy crucé la plaza. Hacía frío, como de costumbre, pero al sol estaba lindo. Veía a la juventud, los adolescentes jugando a la pelota, las parejitas mateando entre chape y chape. Beso a los labios, beso a la bombilla, ping pong.
Si pudiéramos, haríamos lo mismo. Pero no podemos. Nuestras ganas de vernos se encuentran en algún punto y hacen el amor, locas, ardientes.
Si pudiéramos, haríamos lo mismo. Pero no podemos. Nuestras ganas de vernos se encuentran en algún punto y hacen el amor, locas, ardientes.
viernes, julio 28, 2017
Guardia de 24 horas.
Si estuve mucho tiempo en silencio,
si fueron muchos años los que no dije nada
fue porque esperaba el mometo justo
para cantar por vez primera
con voz clara y serena
con hambre y poesía
con el idioma del alma
con los miedos y certezas
con locura y seguridad
con la inconsciencia y la inocencia...
Conjugar el verbo amar.
Resultó ser que la palabra, no era lo primordial.
De mil maneras y en mil idiomas.
De instantes estamos hechos
y ahora compartidos.
Mil sol sale cada mañana con tu saludo
de buenos días,
y mi noche cae después de escuchar tu voz
que me lleva a soñar profundo
donde nos volvemos a encontrar.
"¿te gustan las sorpresas?" me preguntaste picarón
"voy a aparecer un día en la puerta de tu casa"
Todos los días me enamoro, todos los días te elijo.
Me mandaste un mensaje a media mañana
y entre tanto ginecólogo, obstetra y cachufleta
dando vueltas
una lagrima se me escapó.
Y te pido perdón amor,
si crees que mi trabajo no es fácil...
el tuyo es mucho mas duro, y lo sé.
A la distancia me acompañas todos los días,
y me esperas
y me escribís sabiendo que no te voy a poder contestar
y cuando logro encontrarte
ya no soy yo... soy los restos de mí...
y te cargo
con todo mi cansancio, con todas mis inseguridades
con todos mis muertos y todos mis nacimientos
con toda mi melancolía...
Y vos, doctor amor...
además de fumarme
juntas mis pedacitos y con toda tu ternura
los cosés, los pegás,
y me limpias toda la mierda con tu pervinox
que los bordes afrontados y sin signos de flogosis
(y la madre que no los parió)
me abrazas, me sostenes, me devolves
y encima me halagas con tu orgullo sincero
aunque un poco inflado...
sobre lo poco que hago
y lo mucho que digo.
Tu guardia; veinticuatro horas, incesante
de amor continuo, día tras día
de protección y mimos
de compañía y lejanía...
Eso sí que no es para cualquiera.
Eso es amor.
si fueron muchos años los que no dije nada
fue porque esperaba el mometo justo
para cantar por vez primera
con voz clara y serena
con hambre y poesía
con el idioma del alma
con los miedos y certezas
con locura y seguridad
con la inconsciencia y la inocencia...
Conjugar el verbo amar.
Resultó ser que la palabra, no era lo primordial.
De mil maneras y en mil idiomas.
De instantes estamos hechos
y ahora compartidos.
Mil sol sale cada mañana con tu saludo
de buenos días,
y mi noche cae después de escuchar tu voz
que me lleva a soñar profundo
donde nos volvemos a encontrar.
"¿te gustan las sorpresas?" me preguntaste picarón
"voy a aparecer un día en la puerta de tu casa"
Todos los días me enamoro, todos los días te elijo.
Me mandaste un mensaje a media mañana
y entre tanto ginecólogo, obstetra y cachufleta
dando vueltas
una lagrima se me escapó.
Y te pido perdón amor,
si crees que mi trabajo no es fácil...
el tuyo es mucho mas duro, y lo sé.
A la distancia me acompañas todos los días,
y me esperas
y me escribís sabiendo que no te voy a poder contestar
y cuando logro encontrarte
ya no soy yo... soy los restos de mí...
y te cargo
con todo mi cansancio, con todas mis inseguridades
con todos mis muertos y todos mis nacimientos
con toda mi melancolía...
Y vos, doctor amor...
además de fumarme
juntas mis pedacitos y con toda tu ternura
los cosés, los pegás,
y me limpias toda la mierda con tu pervinox
que los bordes afrontados y sin signos de flogosis
(y la madre que no los parió)
me abrazas, me sostenes, me devolves
y encima me halagas con tu orgullo sincero
aunque un poco inflado...
sobre lo poco que hago
y lo mucho que digo.
Tu guardia; veinticuatro horas, incesante
de amor continuo, día tras día
de protección y mimos
de compañía y lejanía...
Eso sí que no es para cualquiera.
Eso es amor.
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jueves, julio 13, 2017
Todos somos uno.
"Yo soy lo que soy no soy lo que ves
yo soy mi futuro y soy mi ayer
y hoy son tan sólo este amanecer
y los ojos que te vieron nacer
soy tan simple que casi ni me ves..."
yo soy mi futuro y soy mi ayer
y hoy son tan sólo este amanecer
y los ojos que te vieron nacer
soy tan simple que casi ni me ves..."
Mi primer muerte.
A veces creo que jamás me voy a acostumbrar a estar ahí. Y es contradictorio llevar una vida así, llena de estrés, miedos e inquietud. Es estar veinticuatro horas alertas y a la espera de que suene el teléfono por alguna derivación o escuchar la sirena de la ambulancia, esperar lo peor de las puertas para adentro, con todo el instrumental al alcance.
La última novela que leí, de K. Housseini, decía en un momento que dios no está ni en los templos, no en las iglesias ni en las mezquitas. Dios, está en el hospital.
Bueno, yo al principio no sabía mucho que hacer. Simulé que te tomaba el pulso, que nunca encontré. En realidad creo que quería agarrarte la mano.Siempre hago eso. Desde chica, veía como los médicos le toman el pulso a los pacientes, y siempre me gustó creer que en realidad la finalidad es agarrarles la mano a las personas.
Y fue eso lo que hice. Después, con angustia, empecé a mover mi cuerpo... todos esperábamos que salieras. Que salieras.
Yo buscaba, y a dios no lo encontraba.
Ahí lo necesité después de mucho tiempo. Y creo que debería tenerlo más cerca. Será por eso que se asocia el nosocomio con la casa de dios.
En cada batalla perdida, algo de nosotros muere. En cada parto, hay luz, hay vida.
Entre mi mano y la tuya, ojalá esté la de dios. Siempre más cerca de la tuya, que de la mía.
La última novela que leí, de K. Housseini, decía en un momento que dios no está ni en los templos, no en las iglesias ni en las mezquitas. Dios, está en el hospital.
Bueno, yo al principio no sabía mucho que hacer. Simulé que te tomaba el pulso, que nunca encontré. En realidad creo que quería agarrarte la mano.Siempre hago eso. Desde chica, veía como los médicos le toman el pulso a los pacientes, y siempre me gustó creer que en realidad la finalidad es agarrarles la mano a las personas.
Y fue eso lo que hice. Después, con angustia, empecé a mover mi cuerpo... todos esperábamos que salieras. Que salieras.
Yo buscaba, y a dios no lo encontraba.
Ahí lo necesité después de mucho tiempo. Y creo que debería tenerlo más cerca. Será por eso que se asocia el nosocomio con la casa de dios.
En cada batalla perdida, algo de nosotros muere. En cada parto, hay luz, hay vida.
Entre mi mano y la tuya, ojalá esté la de dios. Siempre más cerca de la tuya, que de la mía.
miércoles, julio 12, 2017
Conectados.
Cuando tengas un momentito llámame, y luego llévate la ll.
Yo tengo todo el tiempo del mundo para que nos llamemos.
Y aunque tenga el modo avión para el resto, para vos siempre estoy en línea.
No hay cable que recargue mis energías.
Cuando mi corazón se conecta con el tuyo, es cuando funciona mi batería.
Te (ll)amo en mis sueños, siempre.
Porque si me desconecto por veinticuatro horas de guardia,
y al volver tengo treinta mil mensajes tuyos
que no esperan respuesta escrita
pero que se refleja en mis latidos y alma
sé que sos vos,
de donde se alimenta este amor.
miércoles, mayo 31, 2017
El amor tiene cara de naichá.
Julieta esperaba a Romeo. Y la cagaron. Porque el tipo nunca apareció. Nadie le dijo que para crecer había que darse cuenta que el romanticismo no existía.
Entonces advirtió que sí, había leído muchas novelas de amor. Todas clásicas, todas de lugares muy remotos. Incluso de tiempos e idiomas que no comprendía.
Resolvió entonces que si Romeo se había muerto hace rato, se podía conformar con un tipo mas humano, mas cercano. "Yo quiero un Raly" Dijo. Un tipo así, con esa sensibilidad y esa pinta. ¡Que esté tan bueno! Un militante, que toque la guitarra, escriba poesía, tenga barba y pelo largo.Que sea de estos pagos, que hable el idioma. Agghhh, lo pensaba y se le caía la baba.
Y así, soñaba y escribía poemas de amor aún sin conocerlo. Las letras le brotaban solas y escribían sobre un sentimiento que nunca antes había conocido. Tenía su diario, por supuesto. Rosa con perfume.
Hasta que apareció, sin previo aviso. Así como un tifón tropical, con esa potencia. Con la crudeza de la realidad pero con la ternura de su corazón, le destrozó el diario íntimo y todas las frases de amor insulsas.
No era ni un Romeo ni mucho menos un Raly. Era amor.
Y por muchas caras que tu mente le ponga al amor, cuando realmente aparece... lo reconoce el corazón.
Entonces advirtió que sí, había leído muchas novelas de amor. Todas clásicas, todas de lugares muy remotos. Incluso de tiempos e idiomas que no comprendía.
Resolvió entonces que si Romeo se había muerto hace rato, se podía conformar con un tipo mas humano, mas cercano. "Yo quiero un Raly" Dijo. Un tipo así, con esa sensibilidad y esa pinta. ¡Que esté tan bueno! Un militante, que toque la guitarra, escriba poesía, tenga barba y pelo largo.Que sea de estos pagos, que hable el idioma. Agghhh, lo pensaba y se le caía la baba.
Y así, soñaba y escribía poemas de amor aún sin conocerlo. Las letras le brotaban solas y escribían sobre un sentimiento que nunca antes había conocido. Tenía su diario, por supuesto. Rosa con perfume.
Hasta que apareció, sin previo aviso. Así como un tifón tropical, con esa potencia. Con la crudeza de la realidad pero con la ternura de su corazón, le destrozó el diario íntimo y todas las frases de amor insulsas.
No era ni un Romeo ni mucho menos un Raly. Era amor.
Y por muchas caras que tu mente le ponga al amor, cuando realmente aparece... lo reconoce el corazón.
Marcados con el círculo de la pasión, elegidos para representar al distrito 1 en los juegos del cagado de hambre; por la milanga, las papas y el gohan.
Suspenso. ¿Has visto la cara del amor? :)
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*Disculpen la boludez.,
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Neuquen
miércoles, mayo 24, 2017
El comienzo de lo que sigue...
El 31 de Julio del 2016, ésta foto me golpeó la frente. Literal.
Con calor tropical, a un día de empezar la beca en Okinawa, estaba ansiosa y feliz.
El baño de Hisao ojisan tiene un inodoro inteligente, pero es tan estrecho que cuando te sentás, la puerta queda a centímetros de tu cara. Es curioso, porque en esa puerta había un planisferio; en los bordes tenía las banderas de todos los países, muchos ni los conocía.
Cuando busqué la Argentina, reaccioné ante dos cosas; La primera, dice Islas Faklands y entre paréntesis Malvinas. Son Argentinas. El mundo lo duda. Entre paréntesis.
Lo segundo que me llamó la atención, fue que hay sólo ciertas ciudades indicadas, y no sé con qué criterio pues ni siquiera son ciudades capitales todas. Busqué la provincia soñada, y además de la capital estaba marcado el destino: Zapala.
Para los que no pueden leer Katakana, créanme. Esto no lo inventé, dice eso.
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sábado, mayo 06, 2017
Travesía II
Aprendimos la diferencia entre los peajes de Buenos Aires a La Pampa.
A la ida, fue un estudio puramente observacional. Bah, yo observaba cómo Pupito refunfuñaba cada vez que saludaba a los trabajadores y no obtenía respuesta. Le decía que no se enoje al pedo, porque iba a envejecer más rápido.
A la vuelta, ya más relajados y con aire renovado, tomé nota. Cuando pasamos por el de La Pampa, el empleado nos preguntó cómo andábamos, a penas lo pasamos festejamos la proeza. Ya en el interior de Buenos Aires, cerca de 9 de Julio, el laburante nos dijo "Buen día" de manera enérgica y militar, casi como imponiéndonoslo... y me gustó de esa manera. Debía ser un buen día, ese es el mensaje que me quedó. Ya en el acceso oeste, mi billetera había quedado vacía. Igual que la devolución de saludo. No hay siquiera contacto visual, sólo con el billete. Una mano agarra y devuelve el vuelto. Pupito que no pierde la cortesía y aún sabiendo que no le van a responder el saludo, agradece antes de acelerar.
A la ida, fue un estudio puramente observacional. Bah, yo observaba cómo Pupito refunfuñaba cada vez que saludaba a los trabajadores y no obtenía respuesta. Le decía que no se enoje al pedo, porque iba a envejecer más rápido.
A la vuelta, ya más relajados y con aire renovado, tomé nota. Cuando pasamos por el de La Pampa, el empleado nos preguntó cómo andábamos, a penas lo pasamos festejamos la proeza. Ya en el interior de Buenos Aires, cerca de 9 de Julio, el laburante nos dijo "Buen día" de manera enérgica y militar, casi como imponiéndonoslo... y me gustó de esa manera. Debía ser un buen día, ese es el mensaje que me quedó. Ya en el acceso oeste, mi billetera había quedado vacía. Igual que la devolución de saludo. No hay siquiera contacto visual, sólo con el billete. Una mano agarra y devuelve el vuelto. Pupito que no pierde la cortesía y aún sabiendo que no le van a responder el saludo, agradece antes de acelerar.
Travesía-
Del arte de caminar se aprende a juntar valor para atravesar lo desconocido.
Avanzar hacia lo nuevo, dejando atrás lo conocido aunque eso implique perderse, desorientarse, retroceder, retomar el camino. Y es que de eso se trata. Eso es lo que termina de definir un camino. No cuán rápido llegamos al paisaje más soñado para sacarnos la selfie, sino cómo llegamos. En qué estado se encuentra nuestra alma, si ganó luminosidad, si perdió peso, si eliminó toxinas, si respiró la pureza.
Aventurarse en lo ignorado, reconocerse en el momento, en el tiempo y el lugar. Ser parte del cuadro, ser parte, ser. Y después dejarlo partir. Es decir, dejar allí una parte de uno.
Yo ya me partí, el año pasado me enamoré. Me hice trizas entre las rutas nuequinas; las que ahora se convierten en coronarias en el corazón. Dejé que me atravesara la inmensidad de sus montañas, lo profundo azul de sus aguas, el aire frío, el viento norte y el amor de la gente.
Yo ya me partí, el año pasado me enamoré. Entro y salgo de vos con la liviandad del que camina hasta donde llega su pueblo. Te atravieso y me dejo atravesar con frescura. Porque amo tus colores, tus olores y sabores. Amo tus rutas de ripio, las que pasan por la cornisa, las consolidadas. Amo tus vueltas por las rotondas. Tus guiño de ojo mientras suena kariyushi58, tus besos que saben a yerba mate y cedrón. Tus ojitos que sonríen cuando los golpea el sol de atrás. Amo tu manera de andar, tu tranquilidad y tu paz. Tu abrazo en cada parada.
Me enseñaste a ir serena, con la certeza de que me espera lo que tiene que ser. Y que no pasa nada si no se da, será que no es el momento. Me enseñaste a que respetando las leyes, se hace lo correcto y ahí está la diferencia.
Pasito a pasito, suave, suavecito disfrutando la vista y la compañía aunque al lado algunos tengan prisa por ser unos giles.
Aprendimos que el mejor viaje es este que caminamos juntos, cada día.
martes, abril 25, 2017
10m
Todo lo que siento.
Todo lo que somos.
Toda nuestra historia.
Todo lo que viene.
Gracias, ah y también te sigo amando,
pero dejame decirte algo más:
Soy feliz!
(greeeen - kiseki)
viernes, abril 21, 2017
Misterio.
Me gusta todo de vos,
me gusta tu universo
y como lo honramos
soñando despiertos.
Me gusta cuando te dormís
y la respiración se hace profunda
y calma, como tu esencia
azul casi transparente
marina, serena e inabarcable.
Me gusta el misterio
que encierran tus ojos.
Por eso intento siempre
esta bien cerca,
tocarte, sentirte
en lo posible penetrarte.
Me intriga el paraíso
que te guardas al descansar.
Que debe ser hermoso
como todo lo que rodeas.
Por eso, aunque todavía no logro entrar
puedo oler la hierba fresca,
la tierra húmeda, la lluvia y las flores.
Puedo sentir el agua y el viento
correr cuando me rodeas con tus brazos.
me gusta tu universo
y como lo honramos
soñando despiertos.
Me gusta cuando te dormís
y la respiración se hace profunda
y calma, como tu esencia
azul casi transparente
marina, serena e inabarcable.
Me gusta el misterio
que encierran tus ojos.
Por eso intento siempre
esta bien cerca,
tocarte, sentirte
en lo posible penetrarte.
Me intriga el paraíso
que te guardas al descansar.
Que debe ser hermoso
como todo lo que rodeas.
Por eso, aunque todavía no logro entrar
puedo oler la hierba fresca,
la tierra húmeda, la lluvia y las flores.
Puedo sentir el agua y el viento
correr cuando me rodeas con tus brazos.
martes, abril 18, 2017
Dar la luz. Es iluminar.
No es mi madre, pero me iluminó.
Ya la adopté.
"Oyasumi, me voy a descasar. Chau hijos."
Hijos dijo, me incluyó en su seno.
Y esa palabra, tan simple como fuerte, me impactó en el alma.
Ella sí dio a luz un día como hoy, hace 35 años a esa criatura emocional, carente de maldad, compañero mío en este viaje que se llama amor.
lunes, abril 17, 2017
Instalove.
Lloré a moco tendido y a lágrima viva. Pero me alegro de haberlo hecho, después de todo algún día y de alguna manera la venda debe caerse... Y siempre es trágico enterarse lo de papá noel, sobretodo porque se acaba la fiesta. Pero madurar y crecer no es un procedimiento indoloro. Lo bueno es que no queda otra más que superarlo y seguir. Y cualquier paso hacia una verdad... Una visión, siempre es importante.
Aunque no se vea, el sol está en alguna parte detrás de las nubes.
Es que cuando es el primer amor, siempre cuesta más y pareciera que duele para toda la vida. Tranquilos: no es así, la tragedia sólo es shakespeareana.
Resulta que ella para mí era un sueño, más de lo que podía pedir. Más de lo que me merecía ( Y por supuesto que sí, porque para aquel que no se valora a sí mismo cualquier mamarracho es demasiado arte). Y claro, ella era una belleza que mi humilde bolsillo de laburante si demasiada ostentación podía pagar.
De a poco y con mucho dolor, y al principio negación, comprendí que no le divertía mi compañía. La complacía con la comodidad. La llevaba a los bares que ella elegía, esos donde la gilada se reúne... Y mientras yo le hablaba, ella le sacaba fotos al lugar, al plato, a sí misma. Su atención se centraba en cuántos me gusta o cuantos corazones acumulaba. Yo ni siquiera era parte del decorado, salía a cenar con su celular, ese era su acompañante.
Lo comprendí cuando ví que no era el único. Me vi reflejado en la lástima del tipo de en frente: no era cara de aburrido lo que aparentaba, era cara de infeliz. Él era un medio. Y eso que tenía al lado un re minón que casi no le habló. En un momento me miró y tuve que correr la vista, creí que era por verguenza ajena. Y no, claro. Era otra cosa, macho. Era una trompada, porque la realidad es así, te faja. No te avisa que se viene el puño. En su mirada me anunciaba el miserable presente: flaco, parecía decir, ¿ no me digas que no lo viste? Hasta yo le pongo corazones en el instagram, pero tiene más fotos de ella que de los dos. Obsesionada de su cuerpo y autoalabanza es incapaz de querer a nadie más, ¿qué estás esperando?.
No me vi reflejado, era un espejo literal. Esos que ponen de fondo de manera estratégica para que el lugar pareciera más grande y lleno. Todo era un farsa. Tampoco era un bar, mi vida era un circo.
Entonces lo supe: mi billetera podía comprar su falsa compañía, pero mi amor jamás la conquistaría.
Y más duro todavía es aceptar que ese sentimiento puro y noble que sentías era sólo un engaño.
Pero tampoco nada es más liberador que conocer la verdad, ni tan sanador como aprender de las heridas.
Aunque no se vea, el sol está en alguna parte detrás de las nubes.
Es que cuando es el primer amor, siempre cuesta más y pareciera que duele para toda la vida. Tranquilos: no es así, la tragedia sólo es shakespeareana.
Resulta que ella para mí era un sueño, más de lo que podía pedir. Más de lo que me merecía ( Y por supuesto que sí, porque para aquel que no se valora a sí mismo cualquier mamarracho es demasiado arte). Y claro, ella era una belleza que mi humilde bolsillo de laburante si demasiada ostentación podía pagar.
De a poco y con mucho dolor, y al principio negación, comprendí que no le divertía mi compañía. La complacía con la comodidad. La llevaba a los bares que ella elegía, esos donde la gilada se reúne... Y mientras yo le hablaba, ella le sacaba fotos al lugar, al plato, a sí misma. Su atención se centraba en cuántos me gusta o cuantos corazones acumulaba. Yo ni siquiera era parte del decorado, salía a cenar con su celular, ese era su acompañante.
Lo comprendí cuando ví que no era el único. Me vi reflejado en la lástima del tipo de en frente: no era cara de aburrido lo que aparentaba, era cara de infeliz. Él era un medio. Y eso que tenía al lado un re minón que casi no le habló. En un momento me miró y tuve que correr la vista, creí que era por verguenza ajena. Y no, claro. Era otra cosa, macho. Era una trompada, porque la realidad es así, te faja. No te avisa que se viene el puño. En su mirada me anunciaba el miserable presente: flaco, parecía decir, ¿ no me digas que no lo viste? Hasta yo le pongo corazones en el instagram, pero tiene más fotos de ella que de los dos. Obsesionada de su cuerpo y autoalabanza es incapaz de querer a nadie más, ¿qué estás esperando?.
No me vi reflejado, era un espejo literal. Esos que ponen de fondo de manera estratégica para que el lugar pareciera más grande y lleno. Todo era un farsa. Tampoco era un bar, mi vida era un circo.
Entonces lo supe: mi billetera podía comprar su falsa compañía, pero mi amor jamás la conquistaría.
Y más duro todavía es aceptar que ese sentimiento puro y noble que sentías era sólo un engaño.
Pero tampoco nada es más liberador que conocer la verdad, ni tan sanador como aprender de las heridas.
viernes, marzo 31, 2017
Marzo
Al fondo, y de rojo... late mi corazón.
De chica siempre dije que iba a compartir mi sangre con aquel que me acompañara y respetara mis creencias, mis valores. Con aquel que caminara a mi lado al grito de Memoria, Verdad y Justicia.
Te lo pedí con una sonrisa tímida, y no dudaste en aceptar. De hecho, creo que ni lo pensaste.
Y ahí estuvimos, caminando muy juntitos, abrazos. En un abrazo que alcanzaba mucho más que nuestro perímetro. Y te contaba de mi pasión por Juan, de los chicos Gushiken, del chino Ishikawa que me acompañó en casi toda mi carrera con su foto a la derecha del aula magna; era mi primer saludo. Incluso cuando entraba cagada por algún parcial o final que tenía que rendir... lo miraba fijo "por vos" le decía por dentro y arrancaba con paso firme.
Caminamos con los familiares y cerca de la bandera. A pocos centímetros, otras organizaciones (que no tenían nada que ver con la Memoria, sino que tenían otro objetivo) nos quemaban la cabeza con cantos y gritos de extrema violencia hacia el presidente actual elegido en democracia.
Todo de a poco se desvirtúa. Creo que tenemos que tener en claro nuestro camino y nuestra meta. Los de afuera son de quelachupen.
Y que nunca falte el amor.
Porque creo que cuantos más presente estemos, más fuerza van a tener sus huellas.
Gracias amor por acompañarme.
Prometimos para el año que viene gestar una nueva bandera con origen de nacimiento en Neuquén, lindo sería que flamee en la ruta hasta Buenos Aires.
Te amo gu, y te elijo.
Cada día, me vuelvo a enamorar.
martes, marzo 14, 2017
Diario de una búsqueda.
Día siete. Ya una semana.
Son las dos de la madrugada, la casa está oscura. El barrio está a oscuras. Nos cortaron la luz como siempre, (porque la vida de los seres humanos aquí es una broma) uno de los días de más calor.
Me siento en el sillón en la penumbra. Algunos dirán que las velas son románticas. A mí me deprimen. Su luz, su calor en esta noche silenciosa y agobiante. Porque es eso. Cuando la electricidad falla… el hombre queda al descubierto de su verdadero cuerpo. Y algunos no soportan ese peso. Hemos perdido la capacidad de sostener el silencio y la oscuridad, porque surgen los monstruos… de nuestros pensamientos, nuestras preocupaciones, los temores. Son pocos los que pueden llamarse a la reflexión sin miedo.
Y a mí también me aparecen, a pesar de que estoy acá. Esperándote, porque tenemos una cita.
Teníamos una cita, como cada noche. Te abría la puerta, te acariciaba la cabecita, las orejas y te besaba. Me tumbaba al lado tuyo hasta que te cansabas y te ibas a otro lado.
Ahora ya hace una semana que te fuiste y no volviste más. Ni siquiera te vi partir. Simplemente desapareciste.
¿Así que esto se siente? Una torsión en el corazón cuando veo el lugar donde te gustaba descansar. Tus platos de comida y de agua siguen llenos. Los dejo para vos, con el tiempo se va reduciendo el contenido. Es Coqui, que por costumbre sigue yendo ahí.
Han pasado, sin haberme dado cuenta, catorce años de este amor. Compañero fiel.
No sé por qué te fuiste sin despedirte. Me lo sigo preguntando… si catorce ya eran demasiados. Si estarás perdido, caminado sin dirección. O te fuiste de juerga tras alguna en celo y ahora andas con los muchachos por alguna plaza. Si me reemplazaste y ahora otra te da cariño. Si escuchaste que te queríamos castrar y rajaste para mantener tu hombría intacta.
Siempre vas a ser mi más hermoso. El hijo perfecto es el de uno. Intentamos enseñarte modales… pero nunca aprendiste. Tu identidad era tu espíritu salvaje y rebelde.
No es tu culpa por supuesto. El hombre es ese tipo de animal que le dicen “no lo toques que te va a morder” y de todas maneras lo hace. No es que no seas cariñoso, es que tenías pocas pulgas. “Pero si tiene cara de bueno” era la lamentación de los bípedos con dolor en un dedo chamuscado y sangrando.
No te atribuyo superpoderes porque sería falta de humildad por parte de una madre. Pero lograbas sacarme sonrisas y ternura infinita. También la envidia más grande del universo cuando abría la puerta para irme a rendir algún final toda fruncida, y sólo estabas echado, respirando regularmente, como si todo fuese tan simple… yo deseaba una vida canina.
Nunca entendí por qué hacías eso debajo de la mesa. Los profesionales dicen que es lo más normal del mundo mientras sea en privado, pero parecía que lo hacías apropósito. Que esperabas que vinieran visitas para autosatisfacerte y yo tenía que poner cara de póker cuando alguna amiga venía en sandalia y tus líquidos mojaban sus pies. Una llegó a decirme “pobrecito tiene parásitos”. Pobrecitos los que no se conocen su propio cuerpo vi que le dijiste con los ojos mientras hacías esos movimientos pélvicos. Si hasta parecías el Michael Jackson de los cánidos con tu manita sobre el miembro.
Te amo por siempre hijo, te espero porque tenemos una cita pendiente.
Te escribo esto por si lo llegas a leer. En una de las últimas novelasamor que leí, “El arte de conducir bajo la lluvia”, decía que algunos perros cuando mueren pasan un tiempo dando vueltas hasta que están preparados para regresar a la tierra con forma humana.
No sé si es bueno o no te conviene. Yo te espero con cualquiera de tus formas. Te voy a amar por mil años más.
Son las dos de la madrugada, la casa está oscura. El barrio está a oscuras. Nos cortaron la luz como siempre, (porque la vida de los seres humanos aquí es una broma) uno de los días de más calor.
Me siento en el sillón en la penumbra. Algunos dirán que las velas son románticas. A mí me deprimen. Su luz, su calor en esta noche silenciosa y agobiante. Porque es eso. Cuando la electricidad falla… el hombre queda al descubierto de su verdadero cuerpo. Y algunos no soportan ese peso. Hemos perdido la capacidad de sostener el silencio y la oscuridad, porque surgen los monstruos… de nuestros pensamientos, nuestras preocupaciones, los temores. Son pocos los que pueden llamarse a la reflexión sin miedo.
Y a mí también me aparecen, a pesar de que estoy acá. Esperándote, porque tenemos una cita.
Teníamos una cita, como cada noche. Te abría la puerta, te acariciaba la cabecita, las orejas y te besaba. Me tumbaba al lado tuyo hasta que te cansabas y te ibas a otro lado.
Ahora ya hace una semana que te fuiste y no volviste más. Ni siquiera te vi partir. Simplemente desapareciste.
¿Así que esto se siente? Una torsión en el corazón cuando veo el lugar donde te gustaba descansar. Tus platos de comida y de agua siguen llenos. Los dejo para vos, con el tiempo se va reduciendo el contenido. Es Coqui, que por costumbre sigue yendo ahí.
Han pasado, sin haberme dado cuenta, catorce años de este amor. Compañero fiel.
No sé por qué te fuiste sin despedirte. Me lo sigo preguntando… si catorce ya eran demasiados. Si estarás perdido, caminado sin dirección. O te fuiste de juerga tras alguna en celo y ahora andas con los muchachos por alguna plaza. Si me reemplazaste y ahora otra te da cariño. Si escuchaste que te queríamos castrar y rajaste para mantener tu hombría intacta.
Siempre vas a ser mi más hermoso. El hijo perfecto es el de uno. Intentamos enseñarte modales… pero nunca aprendiste. Tu identidad era tu espíritu salvaje y rebelde.
No es tu culpa por supuesto. El hombre es ese tipo de animal que le dicen “no lo toques que te va a morder” y de todas maneras lo hace. No es que no seas cariñoso, es que tenías pocas pulgas. “Pero si tiene cara de bueno” era la lamentación de los bípedos con dolor en un dedo chamuscado y sangrando.
No te atribuyo superpoderes porque sería falta de humildad por parte de una madre. Pero lograbas sacarme sonrisas y ternura infinita. También la envidia más grande del universo cuando abría la puerta para irme a rendir algún final toda fruncida, y sólo estabas echado, respirando regularmente, como si todo fuese tan simple… yo deseaba una vida canina.
Nunca entendí por qué hacías eso debajo de la mesa. Los profesionales dicen que es lo más normal del mundo mientras sea en privado, pero parecía que lo hacías apropósito. Que esperabas que vinieran visitas para autosatisfacerte y yo tenía que poner cara de póker cuando alguna amiga venía en sandalia y tus líquidos mojaban sus pies. Una llegó a decirme “pobrecito tiene parásitos”. Pobrecitos los que no se conocen su propio cuerpo vi que le dijiste con los ojos mientras hacías esos movimientos pélvicos. Si hasta parecías el Michael Jackson de los cánidos con tu manita sobre el miembro.
Te amo por siempre hijo, te espero porque tenemos una cita pendiente.
Te escribo esto por si lo llegas a leer. En una de las últimas novelasamor que leí, “El arte de conducir bajo la lluvia”, decía que algunos perros cuando mueren pasan un tiempo dando vueltas hasta que están preparados para regresar a la tierra con forma humana.
No sé si es bueno o no te conviene. Yo te espero con cualquiera de tus formas. Te voy a amar por mil años más.
Día quince. Más de dos semanas de tu ausencia.
Pareciera que para poder terminar de cerrar un texto te encontré. (Ahora encuentro la relación con lo que escribí arriba, hace unos días. Ya ni me acordaba.)
El pasillo estaba oscuro. Otra vez, la luz se había apagado. Yo hablaba con alguien que no podía ver a causa de la falta de luz. Entonces escucho unos pasos. Intuyo y enfoco la mirada a la nada misma. Y veo aparecer tus patitas, a vos sí que te veía. Las tenías sanas. Caminabas lento, te acercaste y te pusiste de costado, al lado de mi pierna como hacías siempre para que te acariciara el lomo.
Después no me acuerdo más. Me desperté.
Ahora que recuerdo, eso fue lo último que hicimos juntos. Yo estaba mirando Mi nombre es Khan y lloraba, vos te acercaste al sillón, dejaste que te rascara un poco la cola y como no te presté más atención te fuiste a dormir a otro lugar.
Te sigo esperando amigo.
miércoles, febrero 15, 2017
Yo... te amo.
No voy a negar que te extraño cuando no estamos juntos. Que te necesito cada noche cuando me acuesto para cubrirme con tus brazos y me des los besos más lindos, como cuando dependía de mis fármacos para poder respirar/dormir.
Pero yo... no te quiero conmigo para toda la vida. Ojalá si, y nos unamos en súperamor para dar vida y luz, que se apareen nuestros cromosomas y se crucen nuestras sangres como el Paraná con el Iguazú.
Yo no te quiero aferrar a mí hasta que la muerte nos separe.
Yo te quiero ver sonreír hasta morir.
Quiero ver como crecen tus alas, como soñas con esos ojitos chiquitos... como ascendés con esas alas suaves. Quiero ver como volas libre y fuerte. Sano y feliz. Quiero ver como te dueñas de los cielos, con la responsabilidad de los héroes, con la sabiduría de las aves, con la hermosura de los ángeles.
Pero yo... no te quiero conmigo para toda la vida. Ojalá si, y nos unamos en súperamor para dar vida y luz, que se apareen nuestros cromosomas y se crucen nuestras sangres como el Paraná con el Iguazú.
Yo no te quiero aferrar a mí hasta que la muerte nos separe.
Yo te quiero ver sonreír hasta morir.
Quiero ver como crecen tus alas, como soñas con esos ojitos chiquitos... como ascendés con esas alas suaves. Quiero ver como volas libre y fuerte. Sano y feliz. Quiero ver como te dueñas de los cielos, con la responsabilidad de los héroes, con la sabiduría de las aves, con la hermosura de los ángeles.
miércoles, febrero 08, 2017
Hoy sí.
Hoy sí sale el sol, hoy sí sonrío.
Hoy desayuno con el amor horneado anoche.
Hoy despierto con el amor hecho naichá soñando a la par mía.
Hoy soy todo, todavía, siempre.
Hoy puedo con todo.
Hoy mates a la mañana con apuntes de dermato.
Perros de la calle me regala las sonrisas
y la primera canción de Foo Fighters.
"En tiempos como estos,
tiempos de aprender a amar otra vez"
Hoy me pongo la capa y salgo a volar.
Hoy desayuno con el amor horneado anoche.
Hoy despierto con el amor hecho naichá soñando a la par mía.
Hoy soy todo, todavía, siempre.
Hoy puedo con todo.
Hoy mates a la mañana con apuntes de dermato.
Perros de la calle me regala las sonrisas
y la primera canción de Foo Fighters.
"En tiempos como estos,
tiempos de aprender a amar otra vez"
Hoy me pongo la capa y salgo a volar.
viernes, enero 27, 2017
Saquémonos fotos, revelemos el rollo.
Amo esta foto desde la primera vez que la vi.
No sé, tal vez fueron los tres canelones esos que me hacen agua la boca.
Podría ser yo, pero yo tengo sólo dos; el de arriba es como una loma de burro, el segundo es el Aconcagua.
Es más fácil mostrar los rollos que mostrar el culo.
Digo porque últimamente he visto muchas fotos con una pose un tanto desarticulada donde el foco de la foto está puesta en el trasero, y la persona con una tortícolis "grado del exorcismo" gira su cuello y sonríe a cámara. Me parece a mí, por ahí es cómodo, nunca lo probé.
Saquémonos fotos, revelemos el rollo.
No le demos tanto rollo a la estética del cuerpo. Es uno solo, así que cuidemoslo... pero lo importante... es invisible a los necios.
El envase es retornable y biodegradable.
viernes, enero 13, 2017
Arte.
Orfebre. Metódico. Detallista. Se toma su tiempo para mirar y producir los detalles.
Pintora. Elige los colores según su ánimo, y deja caer las pinceladas de sus alas.
Se juntan, y danzan. Horriblemente, hasta da pena verlos. Pero se divierten, y son felices... porque claro, no les importa que los vean ni que se vean horribles.
Amantes. Eso es el arte.
Pintora. Elige los colores según su ánimo, y deja caer las pinceladas de sus alas.
Se juntan, y danzan. Horriblemente, hasta da pena verlos. Pero se divierten, y son felices... porque claro, no les importa que los vean ni que se vean horribles.
Amantes. Eso es el arte.
lunes, enero 09, 2017
Texto sentido.
Tu olor.
No importa el perfume, si es importado, del free shop, de catálogo de revista, de colonia del chino.
Lo que me gusta es el olor que me lleva a ese día en el que fui feliz.
No importa el perfume, si es importado, del free shop, de catálogo de revista, de colonia del chino.
Lo que me gusta es el olor que me lleva a ese día en el que fui feliz.
Texto sentido.
Lo ví, y pensé en ella. Esos colores exactamente, esa combinación, la dirección de las pinceladas. La tonalidad cálida, su mezcla. Su loca armonía. Esos colores, eran los de ella.
Para ella, que es con quién más mates comparto... cuando cebo yo. Cuando ceba ella, la mayor parte la comparte con ella misma. No por maldad, por cuelgue.
La quiero, por la amistad catarata.
lunes, enero 02, 2017
Abrir el año, abrir un libro.
http://servicios.abc.gov.ar/lainstitucion/programaddhhyeducacion/destacado_biblioteca/pdf/versos-aparecidos.pdf
Durante todo el 2016 estuve buscando por la web esta joya. Sé que algún día voy a tener que ir hasta La Plata a comprarlo, para que no tener que sufrir por si lo sacan de internet otra vez.
Volví a leer los poemas de Aiub. Volví a sentir lo mismo.
Hace poco le contaba a pupito mi historia mágica, real. Con Carlitos como mediador. Reescribí uno de sus poemas y lo dejé pegado en la pared de un médico en Las Oveja, Neuquén. Cuando nació su hija Almendrita, él lo transcribió para agradecerles al personal de la institución donde vió la luz, que justo pertenecía a las Madres de Plaza de Mayo. De todo esto, yo me enteré estando en Japón. Cuando leí el mensaje, el amor inundó mis ojos.
Y así, de esto se trata mi fortuna. De reciclar. De dar y recibir, porque de eso se trata la vida, por eso la sangre circula de esa manera. De mantener viva la memoria, volver a pasar por el corazón. De nacer emociones y alegrías. De dar a luz.
Hágalo circular, escribió Rodolfo. Y yo lo interpreté como mandato.
Ahora sí señores, comparto.
Abran el año, abran el link, abran el corazón, abran la memoria. Si sangran, es porque están vivos.
Y si pueden den vida.
Feliz 2017 para todos.
Durante todo el 2016 estuve buscando por la web esta joya. Sé que algún día voy a tener que ir hasta La Plata a comprarlo, para que no tener que sufrir por si lo sacan de internet otra vez.
Volví a leer los poemas de Aiub. Volví a sentir lo mismo.
Hace poco le contaba a pupito mi historia mágica, real. Con Carlitos como mediador. Reescribí uno de sus poemas y lo dejé pegado en la pared de un médico en Las Oveja, Neuquén. Cuando nació su hija Almendrita, él lo transcribió para agradecerles al personal de la institución donde vió la luz, que justo pertenecía a las Madres de Plaza de Mayo. De todo esto, yo me enteré estando en Japón. Cuando leí el mensaje, el amor inundó mis ojos.
Y así, de esto se trata mi fortuna. De reciclar. De dar y recibir, porque de eso se trata la vida, por eso la sangre circula de esa manera. De mantener viva la memoria, volver a pasar por el corazón. De nacer emociones y alegrías. De dar a luz.
Hágalo circular, escribió Rodolfo. Y yo lo interpreté como mandato.
Ahora sí señores, comparto.
Abran el año, abran el link, abran el corazón, abran la memoria. Si sangran, es porque están vivos.
Y si pueden den vida.
Feliz 2017 para todos.
Mi zamba y mi acuarela.
"...quiero hacerte el amor en la mañanas de santiago
pintar con tu acuarela mis ocasos
quiero hacerte el amor en la mañanas de santiago
amanecerme zamba entre tus brazos ..." el Raly.
Lo sentí moverse al lado mío. Lo sentí sufrir porque debía sacar sacar su brazo que estaba aplastado por mi cuello, y no quería despertarme. Lo sentí cuando me besó muy suave, casi con miedo, con culpa. Lo sentí alejarse. Lo sentí volver. Lo sentí mirarme. Sentí como su mirada me abrazaba desde unos metros. Lo sentí amarme. Lo sentí abrir la ventana, y sentí más luz y calor entrar a la habitación esa mañana. Lo sentí sentarse a trabajar. Lo sentí moviendo los dedos sobre el teclado de su computadora, sentí sus "clicks". Lo sentí sorbiendo su té de jengibre, sentí sus labios succionando, sentí el vapor salir de la taza, sentí la fuerza de la raíz energética. Y lo sentí amando todo el tiempo. Lo sentí adentro, lo sentí amar. Sentí que lo amaba entonces abrí los ojos al fin. Me miró a lo lejos, mientras me desperezaba. Le sonreí, y le hice algunos pucheros. Me froté los ojos y lo sentí cerca. Lo sentí besarme la frente. Lo miré, lo besé. Me sonrió, me dijo "Buen día hermochita, te amo" con la misma sonrisa en los ojos con la que me enamoró, me encandiló y me hizo de cristal. Le sonreí y le contesté "aha". Volvió a sonreír, volvió a besarme, y volvió a su trabajo.
Tomé valor y salté de la cama. Me tiré en el piso. Me hice bolita, estiré los brazos varias veces. Flexioné y enderecé mi columna. Lo sentí mirarme. Lo sentí con esa cara de alerta, cuando busca algo. ¿Qué pasa? me dijo. No pasa nada amor, me estoy estirando, le dije. Y es que cuando se ama con fervor, después del ejercicio nocturno, por inercia, los cuerpos se juntan, se pegan, como si hasta las mentes quisieran estar juntas para soñar el mismo sueño... y a la mañana siguiente, aunque el cielo sonría con su mejor sol y cielo despejado, aunque el mundo entregue su mejor mañana, aunque el corazón brinque de alegría... los huesos reniegan.
2017 Feliz :)
Ella, la mujer de mi vida. El el hombre más bueno del mundo. Juntos, el amor en sobrepeso.
Abrimos, otro año. Con mensaje de paz y esperanza.
El comienzo siempre es excusa para renovarse y darse ánimos. Para planear, para soñar y proyectar.
A no darle bola a la gilada. Y la tecnología y esas redes sociales que generan ansiedad.
El comienzo siempre es excusa para renovarse y darse ánimos. Para planear, para soñar y proyectar.
A no darle bola a la gilada. Y la tecnología y esas redes sociales que generan ansiedad.
Hay que animarse a hacer.
A moverse...
Si ya dejaste pasar mucha agua bajo el puente, no es tarde. Es el momento. Siempre que uno decida, es el momento. Ahora, ¿quién te va a detener? ¿el dinero, el cuerpo, el tiempo o el miedo?
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